El cantar de la lluvia


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El cantar de la lluvia. Danny Vega Méndez, escritor de Panamá. Cuento para jóvenes. Cuento sobre la naturaleza.

¿Me preguntas por el pájaro de la lluvia? Te contaré la historia.

Todas las aves del bosque estaban orgullosos de su canto pero envidiaban al cantar de una en especial: la Cascada Real. Su nombre se deriva pues su canto era un devenir de sensaciones inimaginables.

¿La razón? tenía la voz más privilegiada de todos. “Los pájaros no cantan por ser felices, sino son felices porque cantan”, dijeron los más sabios, dando a entender que la felicidad está en estar ocupador en ser felices. Sin embargó, todo cambió cuando comenzó una gran sequía que azotó la región.

Para los pájaros eso no era mucho problema pues con el roció de la mañana les bastaba para soportar el día bajo la sombras de los árboles. Pero para los animales más grandes como la ardilla, la iguana… eso es perjudicial y peor aún para los peces. Para los cuales la falta de agua les representa una sentencia de muerte.

Y así fue, con el pasar del tiempo murieron muchos animales. La Cascada Real vio morir muchos de sus amigos y su voz privilegiada cambió. Ya no era alegre su canto, ya no encantaba con su voz, ya no era la envidia de los demás. Incluso dejó su nombre por el de CASCA.

Ahora su canto es melancólico como un ruego al cielo para que tenga misericordia de quienes necesitan de ese vital líquido. Se subía a lo más alto de los árboles como queriendo tocar el mismo cielo.

Todos escucharon el sonar de su alma como un himno a la lluvia día tras día. Hasta que un día el cielo se tiño de gris y gotas tímidas cayeron y la Casca cantó más fuerte y luego el cielo se desbordó para alegría y alivio de todos.

Y sólo tan sólo después de la lluvia, y si se tiene buen oído, se puede oír el verdadero y hermoso cantar de la Casca.

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Fin

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