Un dinosaurio muy distinto



Por Candela Caminos. Cuentos cortos de dinosaurios

Un dinosaurio muy distinto es uno de los cuentos cortos de Dinosaurios de Candela Caminos, escritora. Cuentos infantiles cortos de animales para niños pequeños.

Un dinosaurio muy distinto

Un dinosaurio diferente - Cuentos cortos de Dinosaurios

Había una vez, una dinosauria mamá, que estaba embarazada de un huevito muy chiquito.

Todos los dinosaurios esperaban muy ansiosos la llegada del nuevo dinosaurio. La mamá dinosauria llamada Laura ya tenía doce hijos y todos eran varoncitos.

Ya estaba oscureciendo en Dinosauriolandia, entonces Laura siempre se ocupaba de darles el beso de las buenas noches a sus doce hijos.

– “Descansa mi pequeño Dinoli.”

– “Descansa mami.”

– “Adiós Rinoli.”

– “Adiós mami.”

A la mañana siguiente ya había nacido el hijo o hija de Laura y todos los dinosaurios de Dinosauriolandia se reunieron para verlo, pero… se sorprendieron mucho al ver que era una nena. Laura le había puesto de nombre Dalia y todos se ofrecían a cuidarla por un tiempo porque ella tenía que irse un mes a trabajar con la manada a buscar comida para todo Dinosauriolandia. Los hijos sabían el riesgo que tomaba su mamá al ir al mundo humano a juntar comida a las escondidas.

Todos estaban muy preocupado por que venga sana y salva la madre de Dalia, quien no había conocido ni a sus hermanos ni a su madre ni a su familia y lo único que podía comer eran hojas picadas por su abuela Amelia. A Dalia le encantaban las hojas picadas de su abuela.

Pero… Un día escucharon tiroteos por todo Dinosauriolandia y todos escapaban y nadie se acordó de la pobre Dalia que quedó sola y dormida en un tronco hueco. Los enemigos, mandaron a muchos sabuesos a buscar a los dinosaurios y un cachorro encontró a Dalia. Entonces el cachorro llamó a sus padres:

– “Mamá, papá, miren lo que encontré.”

– “¿Qué pasa Alfredo, qué pasa?.”

– “Encontré una amiga nueva que se llama Dalia.”

Pero mamá y papá sabueso tenían pena de matar a esa pobre criatura y pensaron que ellos la podían cuidar. Entonces se la llevaron del cogote y encontraron un tronco en forma de casa de madera.

Y pasaron muchos años, muchos. Dalia ya tenía 8 años y sabía hablar y caminaba a la perfección, pero parecía no extrañar a su manada de dinosaurios.

En Dinosauriolandia todos estaban muy preocupados hasta que un tío de Dalia la encontró un día y gritó:

– “¡Manada, manada, aquí está Dalia, vengan!”

Todos vinieron corriendo para ver a Dalia, pero papá sabueso que había vuelto de cazar un antílope para comer se encontró con los dinosaurios y entonces llamo a todos los sabuesos, y los dinosaurios llamaron a todos los dinosaurios y empezaron a pelearse. Entonces la mamá de Dalia dijo:

– “¡Ya basta! Dejen de pelear porque Dalia va a elegir con quien quedarse.”

Entonces los sabuesos dijeron:

– “Está bien, ella elegirá con quien quedarse, es su destino no el nuestro.”

Entonces dijo Laura:

– “Dalia, mi amor, con quién te quieres quedar tú puedes elegir.”

Entonces Dalia señalaba a las dos manadas y todos estaban confundidos. Y ella dijo:

– “Yo amo a las dos manadas. ¿Por qué no somos todos una gran familia y todos nos amamos y nos cuidamos el uno al otro?”

Todos estuvieron de acuerdo y armaron un inmenso lugar donde podían vivir las dos manadas, la de dinosaurios y la de sabuesos.

Colorín, colorado este cuento se ha terminado.

Fin.

Un dinosaurio muy distinto es uno de los cuentos cortos de Dinosaurios enviados por la escritora Candela Caminos para publicar en EnCuentos.

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