Don Panes Dulces




Por Jesús Cumare Vera. Cuentos infantiles cortos

Don Panes Dulces es un simpático cuento infantil corto escrito por Jesús Cumare Vera, un novel escritor venezolano de 13 años. Cuentos infantiles escritos por niños.

Don Panes Dulces

Don Panes Dulces - Cuento infantil

Erase una vez en un pueblo muy lejano, un panadero llamado José; el era muy bueno con los habitantes de su pueblo.

Vendía panes de todas clases como: panes campesinos, panes salados, pasteles de pan y muchas cosas hechas de trigo y de pan que te puedes imaginar. Sin embargo, tenia una excepción y era que no vendía panes dulces.

Un día le llego el alcalde de ese pueblo:

– Hola, señor alcalde- le dijo José.

– Buenos días, señor panadero- le respondió el alcalde- ¿tiene pan dulce?.

– Lo lamento, yo nunca vendo pan dulce- le dijo José muy lamentado.

– ¡Como es eso posible!- dijo el alcalde muy molesto- según las leyes de este pueblo, su panadería debe tener panes dulces.

– Perdóneme señor alcalde, pero yo leí todas- sin excepción- las leyes del pueblo y no vi ni una que dijese lo que usted me dijo- se defendió José.

– ¡En serio, pero ahora ya existe!- le dijo el alcalde- ¡Y si no tiene pan dulce para la siguiente semana, hago que cierren su negocio y a usted que lo metan a prisión!

Luego de decir estas palabras amenazadoras el alcalde salió del negocio.

– Ahora que voy hacer- se dijo José con voz muy preocupada.

Esa noche no durmió y a la mañana siguiente fue a buscar agua en su pozo. Pero vio algo que nunca antes había visto, en un ladrillo del pozo estaban unas palabras muy extrañas, decían: OZOP OCIGAM– que significa Pozo Mágico volteado-.

– ¿OZOP OCIGAM?- se preguntó José.

Después de decir esto el pozo brilló como un sol de venado* y dijo las siguientes palabras:

– Hola, soy un pozo mágico y tienes tres deseos.

José muy asustado retrocedió unos pasos atrás,¿como era posible que un pozo hablara?. José se armó de valor y le dijo para probarlo:

– ¡Quiero una taza de café!.

Y en un instante tuvo en sus manos una taza de café. José estaba sorprendido ante este hecho y además ¡era la taza de café más rica que había probado en su vida!.

– Te quedan dos deseos- le dijo el pozo.

-¡Me sorprendes!- le dijo José y sin pensarlo dos veces pidió su segundo deseo:- ¡Ahora deseo tener muchos panes dulces!.

En cuestión de segundos apareció en sus manos un cofre como de tesoros.

– Te queda un deseo- dijo el pozo.

– En estos momentos no lo voy a utilizar.

Entonces el pozo desprendió su luz otra vez y volvió a la normalidad.

Mientra tanto, José abre el cofre pensando haber muchos panes dulces en él, pero cual fue su sorpresa que al abrir el cofre no había nada.

– ¡Qué!- reclamó José– le dije al pozo muchos panes dulces, ¡pero aquí no hay nada!

José estaba decepcionado y al mismo tiempo enojado.

Entonces José se fue a su panadería a ver si había llegado un cliente. Pero en lugar de clientes, José encontró cientos o tal vez, miles de panes dulces ¡era increíble!. Aunque pudo notar que los demás panes de otras clases habían desaparecido, dejando nada más que los panes dulces.

– No importa- se dijo José- Con contar que no me cierren mi negocio, y a mí meterme a prisión, todo estará bien.

En menos de tres horas toda esa población se había enterado que en la panadería de José había panes dulces por montón y había tanta gente que la cola de comprar sus panes era desde la panadería hasta la entrada del pueblo. En ese pueblo les gustaba lo dulce, así que cuando José no tenía muchas cosas dulces, no tenía muchos clientes-. Al día siguiente las personas lo llamaron: Don Panes Dulces.

Así, pasaron los días y Don Panes Dulces tuvo mucho dinero. Pero el día antes de que llegara el alcalde, llegó un hombre a la panadería de José, visitando las maravillas culturales del pueblo y le preguntó a Don Panes Dulces:

– Hola señor, ¿no tiene pan salado?.

– No señor- le dijo José- aquí no se vende pan salado, tan solo panes dulces.

– Deme uno por favor.

Entonces José le dio su pan dulce.

– A mí me gusta el pan salado, pero ya varias vez en las panaderías no tienen- dijo el señor- así que me conformo con de otra clase, por ejemplo, a mí no me gustan los granos; pero si es eso que tengo para comer debo aceptarlo. – se despide de José y luego sale de la panadería.

En todo el día Don panes Dulces se quedó pensando aquellas palabras dichas por ese enigmático señor. Así que en la tarde resolvió ir al pozo con el cofre y dijo las palabras mágicas; de inmediato el pozo brilló de nuevo:

– ¿Viniste a pedirme tú último deseo?- preguntó el pozo.

– En efecto- le respondió José– Deseo que el cofre desaparezca con los panes dulces y que los demás que habían desaparecido vengan de nuevo.

En cuestión de segundos el cofre desapareció junto con los panes dulces y los otros aparecieron.

– Ya no te queda ningún deseo- dijo el pozo que volvió a la normalidad.

Al día siguiente llegó el alcalde a la panadería.

– Bueno señor panadero- comenzó a decir el alcalde como ganando la batalla- me imagino que ya debe de tener panes dulces.

– No- dijo José.

– ¡Como que no!- gritó el alcalde ya enojado.

– No señor, no tengo- dijo José- pero hay de otras clases como: el salado, el campesino…

– ¡No quiero de otra clase!- le interrumpió el alcalde a José- ¡Quiero el dulce!

– ¡Alcalde, no tengo panes dulces, acéptelo- dijo José defendiéndose- y si no quiere otra clase de pan, fuera de la panadería!

El alcalde no dijo nada. Y se fue de la panadería como si fuese a explotar.

Fin.

Don Panes Dulces es un simpático cuento infantil corto escrito por Jesús Cumare Vera, un novel escritor venezolano de 13 años. Cuentos infantiles escritos por niños.

Sobre Jesús Cumare Vera

Mi nombre es Jesús Cumare, tengo 13 años y vivo en Venezuela. Desde pequeño me gustó la lectura y me interesé muchos por los cuentos infantiles, fábulas y leyendas. De allí mi inspiración por escribir cuentos.

Mi primer escrito fue una serie de cuentos dedicados a mis primos gemelos: “Las Aventuras de Lisandro y Diego”. Para ese entonces tenía 7 años. Luego, en mi Escuela Primaria, conté con la motivación de mis maestros Noely Navarro y Víctor Rodríguez, y escribí varios cuentos titulados “Don Panes Dulces”, “Eduardo, las Frutas y Vegetales Perdidos”, “El Encuentro de Dos Héroes”, “El Hielo que no se Derrite” y el más reciente, “El Detective Crusoe” (cómicos). Ninguno de ellos han sido publicados hasta el día de hoy.

* El sol de venados es una expresión utilizada en La región de los Llanos venezolanos para referirse a los ocasos que tiñen el cielo de un color rojizo asemejándose al color del fuego. Se le llama de esta forma debido a que, después de las cuatro de la tarde, los venados que permanecían ocultos en los bosques salían a comer frutos y pastar en las planicies.

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