La flor de cactus


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Por Maria Teresa Di Dio. Mitos y leyendas de Tucumán

El primero de agosto fue el día de la Pachamama y hoy nos toca publicar esta bella leyenda de la zona de Tucumán sobre la flor de catus, enviada por Maria Teresa Di Dio en la cuál la Pachamama tiene un papel protagónico. A disfrutarla.

La flor de cactus

La flor de cactus. Leyenda tucumana

Al principio de los tiempos los Humahuacas vivían en paz, cultivando sus terrazas de maíz y papas. La tierra era fértil y verde el paisaje, vivían del fruto de la tierra y agradecían con frecuencia. La abundancia humahuaqueña despertó la envidia malsanas en tribus vecinas, y así comenzaron a ser espiados y vigilados.

Diaguitas y Calchaquies unieron sus fuerzas para arrebatarles aquella abundante y anhelada tierra. Eligieron entre todas las mujeres a la más bella quien fue enviada al territorio humahuaca para distraer al jefe.

Zumac Hayna fue la elegida, era joven y hermosa, caminaba con la seguridad de una reina. Caía la tarde cuando la decidida Zumac llegó a la aldea humahuaqueña, con el cabello revuelto y el ropaje empolvado.

Los inocentes que la vieron llegar no dudaron de su historia, que un grupo de hombres la atacó mientras recolectaba algarroba y escapó corriendo sin rumbo, contó que vió fuego que la guiaron hasta la quebrada. Después de consolarla, las mujeres la lavaron y le ofrecieron nuevos ropajes a la joven.

El cacique decidió agradecer a la Pachamama por la llegada de la joven. Muy pronto los sikus, las cajas y los erkes presentaron batallas al viento, junto a el erkencho aullaron de alegria y Zumac inició su baile alrededor de la fogata.

Ansiosos y disfrutando de la chicha y la alhoja no se percataron de los atacantes, huyeron, pero no hubo escape posible. El Guaca fue muerto al final, pero la Pachamama recibió a sus hijos, y el gran jefe guerrero maldijo a los atacantes.

Poco a poco la quebrada se tiñó de colores rosa, rojo, morado con el color de la sangre derramada, y al día siguiente surgieron enormes cardones espinosos, con sus brazos al cielo, llenos de espinas y con flores amarillas, rosas y blancas que según cuentan las leyendas son las almas de los Humahuacas abrazados por la Pachamama.

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Fin.

Nuestra colaboradora Maria Teresa Di Dio nos envió La leyenda de la flor de catus para que la publiquemos en EnCuentos.

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