El camino secreto de Lucas

Por María Soledad Vargas Vásquez. Cuentos cortos espirituales

El camino secreto de Lucas es un sencillo y profundo cuento infantil espiritual para leer y compartir, además de reflexionar sobre el significado de la felicidad para cada uno. Es un cuento infantil de una nueva colaboradora, la escritora María Soledad Vargas Vásquez.

El camino secreto de Lucas

El camino secreto de Lucas - Cuento espiritual
Imagen de Vicki Nunn en Pixabay

Había una vez, un niño llamado Lucas. Él tenía una familia muy cariñosa, una casa muy hermosa y amigos que lo querían muchísimo; sin embargo no se sentía completamente feliz.

Un día en clases, escuchó a un compañero decir que existía un camino en medio de un bosque, el cual llevaba a la felicidad. Lucas sin vacilar le solicitó a su compañero que lo guiara por aquel camino, estaba empeñado en encontrar a toda costa el verdadero significado de la felicidad.

Finalizando la jornada escolar el compañero guió a Lucas hacia la entrada del camino, y le dijo: este camino te llevara a la felicidad pero tienes que tener tu corazón dispuesto a encontrarla. Lucas asintió con una sonrisa muy amplia, puesto que estaba a punto de encontrar aquello que tanto añoraba.

Al día siguiente, el pequeño dispuso su corazón y energía para recorrer el bosque, llegando a la entrada del camino. Lucas estaba encantado, este estaba lleno de piedras preciosas que con cada reflejo de sol, formaban colores alucinantes; a su alrededor las flores más hermosas que había visto.

Encantado con tan bellísimo cuadro comenzó a caminar y caminar, la primera parada del camino estaba lleno de dulces y un cartel que decía “come todo lo que quieras hasta que seas muy feliz”. Entonces el niño se detuvo y devoró todos los dulces que pudo, pero… eso no le daba felicidad, solo un gran dolor de estómago.

Así que volvió al camino y continuo con su trayecto, hasta que encontró una segunda parada, donde estaban todos los juguetes del mundo y un cartel que decía “juega con todos los juguetes que quieras, hasta que seas muy feliz”. Lucas comenzó a jugar con todo los juguetes que habían allí, disfruto muchísimo eso pero… luego de un momento se sentía solo, tenía muchos juguetes pero no tenía con quien compartirlos.

Ya cansado de caminar y muy decepcionado por no lograr encontrar la felicidad, Lucas se detuvo en un lugar apartado del camino, se sentó a los pies de un árbol y miro a todo su alrededor. Se preguntaba si realmente existía la felicidad.

Mientras pensaba y meditaba acerca del viaje, observo algo muy particular. En medio de aquel bosque había un castillo y en él un gigante. Lucas muy temeroso se acercó un poco para mirar en secreto. Entonces, el gigante le dice: “Lucas, ¿qué haces mirando desde lejos este lugar, acaso no sabes que te estuve esperando hace muchísimo tiempo?”.

Lucas con asombro responde: ¿tú me conoces?. A lo que el gigante responde: ¡Claro que sí!, yo conozco todo de ti. Sé que eres un niño muy listo y bondadoso, sé que honras a tus padres y tratas bien a tus amigos, pero que a pesar de todo eso buscas felicidad, también puedo notar que estas un poco triste.

Si, ¡así es!, contesta Lucas; vine en busca de la felicidad pero en cambio encontré cosas que disfrutaba solo un momento, aún me siento incompleto.

El gigante toma de la mano a Lucas y lo lleva al pie de un árbol, donde los dos se sientan y le pregunta: ¿puedes observar ese enorme castillo y todo lo que lo rodea?
El niño contesta: Si, claro es muy bello este lugar. El gigante ríe y le dice: si, es muy bello, sin embargo esto no se compara a como yo te veo a ti.

Verás Lucas, la felicidad que tú buscas es muy fácil de encontrar y está en el enorme amor que yo tengo por ti. Y ese amor se renueva cada día más, no necesitas caminar tanto para encontrarla, yo estoy siempre a tu lado y jamás me apartare de ti. Tú recorriste el camino, yo espere por ti siempre.

Lucas muy feliz por las palabras de aquel gigante pregunta: ¿cómo puedo hacer para que este camino exista siempre?. Y el gigante le responde: debes seguir siempre en este camino, obedeciendo las enseñanzas que yo deje para ti y así siempre serás feliz.

Finalmente, el gigante le da un beso en la frente a Lucas y se despide de él.

Al día siguiente el niño despierta en su cama muy triste pensando que solo había soñado esa increíble aventura. Cuando se levantó a los pies de la cama encontró una nota que decía:

“Lucas sigue siempre en mi camino, que yo espero por ti; dile a tu amigos como encontrar la felicidad. Te ama tu amigo el gigante Jesús”.

Lucas siguió todas la enseñanzas que Jesús le había dejado en La Biblia para él y compartía estas historias con todos sus amigos, logrando encontrar finalmente la verdadera felicidad.

Fin.

El camino secreto de Lucas es un cuento infantil espiritual enviado por María Soledad Vargas Vásquez para publicar gratis en EnCuentos.

Deja un comentario