La brujita descontenta 馃槶 Baj贸 al s贸tano, tom贸 todas sus p贸cimas de bruja y entr贸 a mezclar.

Por Liana Castello. Cuentos educativos para ni帽os.

La brujita descontenta es un entretenido cuento educativos sobre Josefina Disconforme, una bruja que nunca estaba del todo contenta con nada. Es una historia para ense帽ar a los m谩s peque帽os a aceptar a las personas como son, y no intentar cambiarlas al gusto de cada uno de nosotros. Es un cuento de la escritora argentina Liana Castello, recomendado para ni帽os y ni帽as en edad preescolar.

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La brujita descontenta

Hab铆a una vez una brujita que viv铆a muy desconforme con todo. Se llamaba Josefina Disconforme. Nunca estaba del todo contenta con nada, ni con su casa, ni con su nombre, ni con su aspecto, ni con nada que la rodeara.

La brujita descontenta - Cuento

Como era bruja, l贸gicamente hac铆a cosas de bruja, tales como viajar en escoba voladora, aunque tampoco le gustaba su escoba y se quejaba de que no era 煤ltimo modelo y que no ten铆a cintur贸n de seguridad, siempre dec铆a que alg煤n d铆a la multar铆an por ello.

Tambi茅n hac铆a mezclas extra帽as, sopas horriblemente olorosas y ten铆a una mascota. Pero no era una lechuza, como es costumbre entre las brujas tradicionales, sino un lorito llamado Buchonazo, el cual 鈥揾aciendo honor a su nombre鈥 le contaba todo lo que pasaba en el pueblo, con pelos y se帽ales*.

Como ya dijimos antes, Josefina nunca estaba conforme con nada.

Y si uno no est谩 conforme con nada, realmente es muy dif铆cil ser feliz. Su casa le parec铆a chica; su lorito, muy charlat谩n; la gente del pueblo, poco amigable; la comida, fea; la ropa, inc贸moda, y as铆 podr铆amos seguir con una lista largu铆sima; pero lo peor de todo era que no ten铆a amigos.

El problema era que, como Josefina no viv铆a conforme ni contenta, ten铆a la man铆a de querer cambiar las cosas, y lo que es peor que peor, tambi茅n pretend铆a cambiar a las personas. Todas las semanas cambiaba los muebles de lugar, cos铆a y descos铆a sus vestidos, una y otra vez (igualmente, todos le quedaban feos). Le te帽铆a las plumas a Buchonazo, pero lo cierto es que su loro segu铆a siendo el mismo charlat谩n de siempre, aunque su plumaje cambiara de color.

Cada vez que sal铆a un modelo nuevo de escoba, la cambiaba, pero ninguna tra铆a cintur贸n de seguridad, con lo cual su disconformidad continuaba.

En realidad, lo que m谩s le molestaba a Josefina Disconforme eran sus vecinos del pueblo y por esa raz贸n, como dije antes, no ten铆a amigos.

Cierto d铆a, Josefina se levant贸 con los p谩jaros m谩s volados que de costumbre y decidi贸 que algo ten铆a que hacer para cambiar las cosas.

隆Si me sigo quejando, me voy a arrugar tanto que voy a tener que hacerme un lifting! 鈥搒e dijo a s铆 misma y continu贸鈥. Mejor me voy al s贸tano y pongo manos a la obra.

Y as铆 lo hizo.

Baj贸 al s贸tano, tom贸 todas sus p贸cimas de bruja y entr贸 a mezclar.

Mezcl贸, mezcl贸 y mezcl贸: sabores, colores, olores. En fin, mezcl贸 todo lo que pudo. As铆 invent贸 un jugo de color muy atractivo al cual llam贸 鈥淐ambiatuti鈥.

Josefina estaba convencida de que su jugo ten铆a poderes m谩gicos que lograr铆an que quien lo tomase, cambiara, y as铆 por fin podr铆a tener amigos 鈥渁 su medida鈥. Decidi贸 entonces que el domingo ir铆a a la feria y pondr铆a un puestito de venta de juguitos Cambiatuti.

Lleg贸 el domingo y Josefina, con Buchonazo en el hombro, se fue para la feria. Instal贸 su puestito y coloc贸 un gran cartel que dec铆a: 鈥淧RUEBE JUGOS CAMBIATUTI Y VEA LA DIFERENCIA鈥.

Los vecinos no confiaban mucho en que los jugos fueran ricos y saludables, entonces se acercaban a preguntarle a Josefina cu谩l era la diferencia de la que hablaba el cartel.

隆Es un secreto que no puedo revelar! 鈥搇es contestaba, haci茅ndose la misteriosa, mientras Buchonazo se mor铆a de ganas de contarle a la gente cu谩l era el verdadero prop贸sito de la brujita.

Como el estar desconforme es algo muy com煤n en las personas, cada vecino interpret贸 el cartel a su conveniencia. Los gordos pensaron que el juguito los adelgazar铆a; los pelados, que les har铆a crecer el pelo; los petisos, que los convertir铆a en altos, etc.

La cosa fue que los jugos Cambiatuti fueron un suceso en la feria. 隆No hab铆a vecino que no hubiera tomado uno y hasta dos o tres!

Josefina no pod铆a creer el 茅xito de su p贸cima m谩gica.

Lo que no ten铆a claro era cu谩nto tardar铆a en hacer efecto, pues ella segu铆a viendo a las personas iguales a como siempre las hab铆a visto, con su misma forma de ser y pensar.

Decidi贸 esperar un poco.

Al fin de cuentas鈥 鈥搒e dijo鈥 el efecto no tiene por qu茅 ser inmediato 隆caramba!

Y esper贸 unas horas, el domingo se terminaba, anochec铆a en el pueblo y ella no notaba ninguna diferencia en ning煤n vecino. Todos se ve铆an y se escuchaban igualitos a como eran antes de tomar el juguito. Pens贸 que tal vez un d铆a no era suficiente para ver los efectos de la p贸cima m谩gica y dej贸 pasar m谩s tiempo, una semana, dos, tres.

A decir verdad, tampoco los vecinos que hab铆an tomado el Cambiatuti se notaban distintos: el pelado segu铆a siendo pelado, el flaco segu铆a flaco y todos sin excepci贸n se preguntaban cu谩l era la diferencia que se supon铆a iban a notar luego de tomar el jugo.

Sin embargo, aunque no notaran diferencia alguna, segu铆an yendo los domingos a la feria porque quer铆an comprar el juguito; al principio, porque quer铆an ver si finalmente notaban algo distinto, pero luego s贸lo porque les gustaba. Y cada domingo se desilusionaban porque Josefina ya no vend铆a sus jugos, pero igual volv铆an con la esperanza de encontrarla otra vez.

Mientras tanto, Josefina se daba cuenta de que todos en el pueblo segu铆an siendo los mismos, no s贸lo porque viv铆a all铆, sino porque Buchonazo le contaba las mismas cosas que antes de cada uno de los vecinos.

Amargada por el fracaso de su jugo m谩gico, Josefina empez贸 a pensar en qu茅 hab铆a fallado.

Debo haberme equivocado en alg煤n ingrediente 鈥揹ec铆a mientras le铆a una y otra vez sus libros de recetas鈥. Algo habr茅 hecho mal.

Josefina no lograba entender lo m谩s importante: nadie cambia m谩gicamente, ni por un jugo, ni por nada. Las personas pueden cambiar, s铆, pero no por una p贸cima, sino porque realmente lo desean y trabajan para lograrlo.

Lo mismo pasaba con los vecinos; al principio, tampoco entend铆an que el gordo no se volv铆a flaco por un jugo, que eso requiere un esfuerzo, un tiempo, una dieta; que el que naci贸 petiso, petiso seguir铆a por m谩s tacos altos que se pusiera.

Un domingo al atardecer, luego de esperar in煤tilmente en la feria que apareciera Josefina con Buchonazo y sus jugos, algunos de los vecinos decidieron hacerle una visita. Vencieron el temor que les produc铆a llegar hasta esa casa despintada y poco cuidada, y golpearon a la puerta (porque no hab铆a timbre).

Josefina crey贸 haber escuchado mal, jam谩s golpeaban a su puerta.

Esper贸 un rato, pensando que hab铆a sido un error, pero no. Para su sorpresa, volvieron a golpear. Abri贸 la puerta casi con temor de lo que encontrar铆a. Cuando por fin abri贸, vio a muchos vecinos que hablaban todos al mismo tiempo.

隆A ver si nos ordenamos, se帽ores! No entiendo un pepino 鈥揹ijo Josefina.

Cuando se tranquilizaron, los vecinos all铆 reunidos le preguntaron por los jugos, le dijeron que eran riqu铆simos, que quer铆an seguir tom谩ndolos, que iban sin 茅xito cada domingo a la feria para comprarlos.

Josefina no pod铆a creer lo que escuchaba y ve铆a. Nunca nadie hab铆a llamado a su puerta. Menos a煤n nadie hab铆a elogiado algo que ella hubiera hecho. Se llen贸 de orgullo 鈥揹el bueno, se entiende鈥 y una sensaci贸n nueva y muy bonita invadi贸 todo su cuerpito de bruja.

Luego de prometerles que el domingo volver铆a a la feria, uno de los vecinos le pregunt贸:

Disculpe el atrevimiento do帽a, el Cambiatuti realmente es muy rico 驴vio?, pero diferencia, lo que se dice diferencia, no notamos ninguna. 驴A qu茅 se refer铆a el cartel que puso en el puesto de la feria?

Josefina se avergonz贸, no pod铆a decirles la verdad.

No pod铆a confesarles que ella quer铆a cambiarlos, que su manera de ser no le gustaba y que hab铆a inventado ese jugo para que ellos fuesen de otra manera. Y como no sab铆a qu茅 decirles, decidi贸 no decir mucho. Les prometi贸 que el domingo en la feria lo averiguar铆an.

La brujita se qued贸 pensando, pens贸 toda la semana, no s贸lo en qu茅 les dir铆a el domingo cuando viera a sus vecinos, sino en la sensaci贸n nueva que hab铆a sentido cuando tocaron su puerta y elogiaron sus jugos. Muy entusiasmada volvi贸 a bajar a su s贸tano y prepar贸 litros y litros de Cambiatuti, los envas贸, los etiquet贸 y esta vez, cosa extra帽a, s铆 qued贸 conforme con c贸mo hab铆an quedado.

El domingo se visti贸 con su mejor vestido de bruja y acompa帽ada de su fiel compa帽ero Buchonazo, llev贸 la gran cantidad de jugos que hab铆a preparado en una carretilla.

Vendi贸 una cantidad incre铆ble de juguitos, pero lo que menos pod铆a creer Josefina no era el hecho de vender muchos Cambiatuti, sino que mientras los vend铆a, hab铆a conversado con casi todo el pueblo.

Respecto de la mentirita sobre la diferencia que notar铆an con el jugo, cada vez que alguien le volv铆a a preguntar siempre contestaba: 鈥淵a ver谩n, ya ver谩n, cuesti贸n de esperar nom谩s鈥.

Igual, la gente lo compraba simplemente porque era muy rico.

Y as铆 fue cada domingo, vender en la feria, conversar con la gente, y no s贸lo los domingos, ahora sal铆a durante la semana, los vecinos la saludaban, le recordaban que llevara jugo el domingo y se acercaban cada vez m谩s. Luego de un tiempo, la gente ya no se interesaba en saber qu茅 cosa le cambiar铆a el famoso juguito, s贸lo se dedicaron a tomarlo por placer, sin esperar ser distintos por ello.

Pas贸 el tiempo y Josefina se encontr贸 rodeada de amigos, esas mismas personas a las que antes criticaba y cuya manera de ser pretendi贸 cambiar. Lo que le result贸 m谩s extra帽o de todo, es que ninguno hab铆a cambiado, ni por el jugo ni por ninguna otra cosa, pero ella pod铆a ahora encontrar en cada uno, algo que le gustaba, que la hac铆a sentir cerca, s贸lo porque se dio a s铆 misma la oportunidad de conocerlos.

Aprendi贸 que a las personas hay que aceptarlas como son, sin pretender cambiarles nada. Que debemos respetar aquello que no nos gusta, no hace falta estar de acuerdo en todo con alguien o pensar exactamente de la misma manera para poder tener un amigo.

Los vecinos tambi茅n aprendieron a no buscar soluciones m谩gicas, pues se dieron cuenta de que no las hay.

Como ven, todos aprendieron algo en el pueblo, pero tal vez la que m谩s se enriqueci贸 fue Josefina Disconforme, porque aceptando a las personas tal cual eran, pudo llegar a cada una de ellas, y de esa manera, su vida cambi贸.

Ahora ya no viv铆a desconforme con todo y con todos. No ti帽贸 m谩s a Buchonazo y no descosi贸 m谩s sus vestidos. Aunque, para ser sinceros, ahora hab铆a algo que no terminaba de convencerla: quer铆a cambiarse el apellido鈥

Fin.

La brujita descontenta es un cuento de la escritora Liana Castello 漏 Todos los derechos reservados.

* Con pelos y se帽ales

驴Qu茅 significa la frase 鈥渃on pelos y se帽ales鈥?

驴Qu茅 significa la frase "con pelos y se帽ales"?

Cuando alguien da una explicaci贸n pormenorizada de algo, diciendo hasta el m谩s m铆nimo detalle del suceso, suele decirse que聽鈥lo ha contado con pelos y se帽ales鈥.

Tambi茅n se utiliza la expresi贸n para pedir a alguien que d茅 todo tipo de detalles cuando se pretende saber alguna cosa por completo (鈥cu茅ntalo con pelos y se帽ales鈥).

Se cree que la expresi贸n se origin贸 en el ambiente policial, en el que durante una investigaci贸n o interrogatorio, se pide a los testigos que cuenten todo lo que saben en forma pormenorizada; que describan al sospechoso detallando desde el cabello (pelo) hasta sus marcas o cicatrices (se帽ales) caracter铆sticas.

Fuente: 20minutos

Sobre Liana Castello

Liana Castello - Escritora

芦Nac铆 en Argentina, en la Ciudad de Buenos Aires. Estoy casada y tengo dos hijos varones. Siempre me gust贸 escribir y lo hice desde peque帽a, pero reci茅n en el a帽o 2007 decid铆 a hacerlo profesionalmente. Desde esa fecha escribo cuentos tanto infantiles, como para adultos.禄

Liana Castello聽fue, durante varios a帽os,聽Directora de Contenidos del portal EnCuentos. Junto con este sitio, recibi贸 la聽Bandera de la Paz de Nicol谩s Roerich聽y se convirti贸 en聽Embajadora de la Paz en Argentina聽en 2011.

Si quiere conocer m谩s sobre esta impresionante escritora, puede leer su biograf铆a聽Aqu铆聽y un listado de sus publicaciones en EnCuentos聽Aqu铆.

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