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La verdadera historia de Caperucita Roja

Hay un viejo tema musical del rock argentino que dice 芦Si la historia la escriben los que ganan鈥 eso quiere decir que hay otra historia.禄, en este caso, un divertido relato contado por el pobre Lobo 馃ぃ馃ぃ馃ぃ, a qui茅n las cosas no le han salido nada bien. La verdadera historia de Caperucita Roja es una nueva versi贸n del cl谩sico cuento de los hermanos Grimm, en la versi贸n de la escritora espa帽ola Dolores Espinosa. Una simp谩tica historia sugerida para ni帽os de todas las edades.

La verdadera historia de Caperucita Roja

La verdadera historia de Caperucita Roja - Cuento corto

Todos conocen la historia de Caperucita Roja, esa que ella ha contado a quien ha querido escucharla y que hasta est谩 escrita en los libros, pero a m铆鈥

驴Qui茅n me ha preguntado? 驴T煤 me has preguntado? 驴Ella me ha preguntado? 驴Alguien me ha preguntado? 驴No? Pues aunque no me hay谩is preguntado yo, hoy, os lo voy a contar.

Me llamo Lobo, de apellido Feroz y vengo hoy a contaros lo que aquel d铆a ocurri贸. La culpa fue de las muelas y de un dolor atroz, atroz, que aquel d铆a me ten铆a frito y de muy mal humor. Iba a ver a la abuelita que es famosa en todo el bosque por lo mucho que sabe sobre hierbas y esas cosas para pedirle un remedio, cuando me encontr茅 con la estirada-repipi-cabeza-de-chorlito, es decir, con Caperucita Roja.

La salud茅 con toda la amabilidad que pude pero a la media hora de escuchar esa voz chillona habl谩ndome sobre una princesa que mordi贸 un zapato y otra que perdi贸 una manzana y otra que se cas贸 con un guisante y no s茅 qu茅 sobre un pr铆ncipe que se comi贸 una rana鈥 o algo as铆, ni yo ni mi muela lo resistimos m谩s y salimos corriendo.

Es cierto, muy cierto, que tom茅 un atajo pero fue, m谩s que nada, por evitarme el tener que volver a soportar a la estirada-repipi-cabezadechorlito que, entre cotilleo y cotilleo, entre tonter铆a y bober铆a, entre blablas y runruns, entre esto, aquello y lo de m谩s all谩, me hab铆a comentado que iba a visitar a su abuelita. As铆 que corr铆 y corr铆, con las muelas dando alaridos y, cuando llegu茅 a la casita de la abuelita, estaba tan desesperado que, en lugar de llamar a la puerta educadamente, abr铆 de un portazo鈥

隆PATAPAM! La puerta rebot贸 y me dio en todo el hocico鈥

隆GRROAAAAAAAAAYYYYYRRRR! Medio rug铆, medio me quej茅 de dolor. Y la abuelita, claro, se dio un susto morrocotudo, tan morrocotudo que sali贸 corriendo por la puerta de atr谩s鈥 Entonces es cuando yo deber铆a haberme largado.

Y si me hubiera largado no me habr铆a encontrado con la estirada-repipi-cabezadechorlito. Si no me hubiera encontrado con ella no habr铆a habido cuento. Y si no hubiera habido cuento yo no estar铆a aqu铆 contando mi versi贸n. Pero como no me largu茅鈥 aqu铆 estoy. 驴D贸nde estoy? Ah s铆, en la puerta de la casa de la abuelita con dolor de muelas y el morro hecho cisco鈥

Tras el golpe ten铆a tal mareo y tales dolores que decid铆 meterme en la cama de la abuela un rato a ver si se decid铆a a volver y me daba algo para curarme鈥 y entonces lleg贸 ella, la estirada-repipi-cabezadechorlito de Caperucita Roja. Lleg贸 dando grititos y saltitos y llamando a la abuelita con esa estridente voz de pito.

Se acerc贸 a la cama, me mir贸 de hito en hito y comenz贸 con las preguntas absurdas que todos conocemos:

鈥 芦Abuelita, abuelita que ojos tan grandes tienes鈥β

Esta ni帽a est谩 muy cegata, pens茅 yo para m铆, confundirme con su abuela hay que ver, hay que ver. Y yo contest茅:

鈥 芦Estooo鈥 son para ver mejor.- E intent茅 levantarme pero la ni帽a no me dej贸.禄

鈥 芦Abuelita, abuelita禄 -sigui贸 la pesada- 芦qu茅 orejas tan grandes tienes鈥β

驴Grandes mis orejas?, 驴mis orejitas grandes?, pens茅 yo para m铆. Encima de cegatona con mal gusto, hay que ver, hay que ver鈥 Y yo respond铆:

鈥 芦Puess鈥 son para o铆r mejor鈥β -驴qu茅 otra cosa iba a decir?

Yo intent茅 largarme pero ella no me dej贸.

鈥 芦Abuelita, abuelita,禄 -continu贸 ella con su rollo- 芦qu茅 dientes tan grandes tienes鈥β -y aqu铆 ya es cuando se li贸.

Y es que la muy estirada-repipi-cabezadechorlito a la vez que esto dec铆a a la cama se acerc贸, y se tropez贸 con la alfombra y me dio con la cabeza en el hocico dolorido cerr谩ndome de golpe la boca y haciendo entrechocar mis doloridas muelas鈥

隆GRRROAAAAARAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAYYYYY!

Grit茅 enfurecido, dolorido, acongojado y airado鈥 Me levant茅 de un salto, gru帽endo, gritando, rugiendo y hasta llorando. La ni帽a que se asusta y que se pone a gritar, la abuela que en ese momento llega y tambi茅n empieza a chillar. Un le帽ador que pasa, se acerca a ver lo que ocurre y se pone a vociferar.

Y all铆 todos a voces, gritando sin parar estuvimos un rato sin poder reaccionar. De pronto, Caperucita me mira, luego me mira su abuela, el le帽ador hace lo mismo y, no s茅 c贸mo ni por qu茅, de pronto me vi corriendo a todo correr, con mi dolor de muelas, con mi morro echado a perder, asustado, aterrado y sin comprender nada ni nada entender.

Corr铆 y corr铆 sin parar hasta llegar a mi guarida donde, por fin, me pude esconder. Con mis muelas doloridas y el hocico ensangrentado, la camisa hecha un asco y el pantal贸n desgarrado. Vaya d铆a, vaya d铆a, hay que ver, hay que ver鈥

Estuve en casa una semana, sufriendo a solas mi dolor.

Cuando, por fin, sal铆 a la calle, todo el mundo contaba esa est煤pida historia que todos conoc茅is鈥 Y, desde entonces, yo soy un lobo muy malo, muy malo y la estirada-repipi-cabezadechorlito es una ni帽a muy buena, muy buena a la que casi me com铆鈥

Puaj, comerme yo a Caperucita, con lo mal que me iba a sentar鈥 驴Y qui茅n se come a la abuela con lo dura que debe estar? Al menos aprend铆 una lecci贸n que voy a compartir: cuando te duelan las muelas vete al dentista no sea que acabes convertido en el malo de los cuentos.

Fin.

La verdadera historia de Caperucita Roja es una nueva versi贸n del cl谩sico cuento infantil. Dolores Espinosa @ Todos los derechos reservados.

Sobre Dolores Espinosa

Dolores naci贸 en聽Las Palmas de Gran Canaria聽(Espa帽a). Comenz贸聽la carrera de Filolog铆a Hisp谩nica聽aunque nunca lleg贸 a terminarla. Casada y con una hija, actualmente es ama de casa.

Dolores Espinosa - Escritora

驴Qu茅 lugar ocupa la literatura en tu vida? Un lugar fundamental.聽No concibo mi vida sin leer o sin escribir.聽Mis mejores amigos han sido siempre los libros, de ellos aprendo, con ellos me evado, con ellos descubro y rememoro; mi vida sin poder leer no ser铆a igual. Lo mismo me ocurre con la escritura, no sabr铆a vivir sin escribir, me divierte, me relaja, me mantiene la mente activa y, en muchas ocasiones, me sirve de terapia.

Si quiere leer m谩s sobre Dolores Espinosa, puede ver la entrevista que le hicimos para EnCuentos聽Aqu铆.

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