El Hada de los dientes y el bosque encantado

Por Carla Luciana Luvino. Cuentos de hadas en capítulos.

El Hada de los dientes y el bosque encantado es un entretenido cuento de hadas en capítulos sobre el recambio y el cuidado de los dientes de leche. De la escritora argentina Carla Luciana Luvino, en su primera participación y colaboración para nuestro sitio EnCuentos. Es un hermoso cuento recomendado para niños y niñas en los primeros años de la escuela y para leer a los aún más pequeños.

El cuento habla sobre la importancia de aprender y poner en práctica buenos hábitos desde que somos pequeños. Así es como Emma aprende a lavarse los dientes a partir de la visita del Hada Trix.
Durante la gran aventura, la pequeña Emma y el Hada Trix, aprenderán distintos valores como; la amistad, el trabajar en equipo, la superación de miedos y obstáculos. Y, sobre todo, tener siempre confianza en uno mismo
“.

Carla Luciana Luvino

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El Hada de los dientes y el bosque encantado

Capítulo 1: A Emma se le cae su primer diente y la visita el Hada Trix.

Emma dormía tranquilamente hasta que su hermanito pequeño saltó arriba de su cama para despertarla. Había un aroma de galletas recién horneada en toda la casa.

Despierta Emma. Mamá está preparando nuestras galletas favoritas -dijo Fede.

Ambos corrieron a la cocina y vieron que el desayuno estaba listo.

Al morder una deliciosa galleta con chips de chocolate, Emma sintió un diente moverse.

En ese momento una gran alarma se oyó en el Bosque Encantado en donde vivían las Hadas de los dientes. Era un sonido muy especial que sólo las hadas podían escuchar. Cuando eso ocurría, sabían que algo muy lindo iba a pasar.

Era un acontecimiento muy importante y las hadas esperaban, con mucha alegría, ese momento.

Al sonar la alarma, todas las hadas dejaron de jugar y se reunieron en la casa honguito donde vivía el Hada Madre; llamada Luz.

Había muchos tipos de hadas; las hadas principiantes, las hadas de niños, las hadas de los abuelitos, las hadas de los animales y también las Hadas Humanas.

Y el Hada Luz era la madre de todas ellas.

Atención bellas Hadas -dijo emocionada el Hada Luz-. En el edificio de calle Serrín Tin Tin N° 2, departamento 5C; a una niña de 5 añitos llamada Emma, se le caerá su primer dientito de leche en el día de hoy. Cuando eso suceda, necesito que una de ustedes vaya a recogerlo y a cambio le deje un regalito sorpresa. Como ya saben, hay un reglamento muy importante que deben seguir. Son 3 reglas que deben memorizar -acotó Madre Luz.

A continuación el Hada leyó en voz alta el reglamento.

Primer regla: Sólo podrán recolectar los dientes que sean blancos y que estén muy limpitos para que nosotras podamos convertirlos en bellas perlas relucientes.

Segunda regla: los humanos no nos pueden ver, bajo ninguna circunstancia.

Tercer regla: si tienen algún problema mientras están en la casa de los niños, recuerden hacer el Aleteo de urgencia. En segundos, el Hada Guardián estará allí para ayudarlas.

Mientras el Hada Luz hablaba, todas las hadas empezaron a aletear de felicidad.

Con cada aleteo, sus alas crecían y se embellecían. Cada hada tenía alas únicas. Ninguna era igual a otra. Tanto la forma, el tamaño y el color de sus alas eran diferentes en cada una de ellas.

Las hadas seguían aleteando con energía mientras se preparaban para saber cuál de ellas sería la afortunada. En ese momento, las alas del Hada Trix cambiaron de color. Con cada aleteo, el color celeste de sus alas se hacía cada vez más intenso hasta iluminarse por completo.

Eres la elegida Trix -le dijo su amiga; el Hada Koral.

Todas las hadas estaban felices por Trix. Era la primera vez que ella era elegida para realizar el vuelo y poder recolectar su primer diente de leche. Trix estaba muy contenta y también un poco nerviosa. Sería su primer viaje y no quería equivocarse.

¡Mamá, mamá! -gritó la pequeña asustada-. Mi diente se mueve mucho luego de haber comido la galleta.

Tranquila Emma, eso es normal. En unos días ese dientito se caerá; para que uno nuevo y más fuerte, pueda crecer en su lugar -le explicó la mamá.

¿Y vendrá el Hada de los dientes a llevárselo? -preguntó Emma emocionada.

Claro que sí. Le respondió su mamá. Deberás ponerlo debajo de tu almohada. Cuando estés durmiendo, el hada pasará a recogerlo. En su lugar, te dejará una linda sorpresa.

Sí, ¡quiero mi sorpresa! -dijo Emma feliz.

Pero recuerda lavarte los dientes muy bien. Las hadas sólo se llevan los dientes limpitos para poder decorar sus enormes alas con perlas blancas -le dijo su mamá.

A Emma no le gustaba lavarse los dientes y muchas veces olvidaba hacerlo. Ella estaba muy ansiosa porque sabía que el hada la visitaría pronto. Esa tarde, Emma y su hermano, se divirtieron mucho. Dibujaron, jugaron a las escondidas y fueron a la plaza.

Cuando regresaron; Emma corrió hacia el baño, abrió muy grande la boca y se miró al espejo. Y con gran desilusión vio que el diente aún estaba allí.

Tranquila hija, olvídate del diente. Verás que en cualquier momento se cae solito y no te darás cuenta -le dijo su mamá.

Emma estaba cada vez más ansiosa esperando que se le caiga su dientito. Pero eso no ocurría.

Esa noche, la niña acompañó a su papá a pasear a Max; su enorme y peludo perro. De repente, hubo un viento muy fuerte, y Emma estornudó. Cuando se llevó la mano a su boca, sintió algo entre sus dedos. Era su dientito que finalmente se le había caído.

Emma pierde su primer dientito

Emma estaba muy contenta y cuando regresaron del paseo, corrió para enseñárselo a su mamá. Ambas fueron al cuarto de la niña y lo pusieron debajo de su almohada.

Emma estaba feliz. Por fin se le había caído su primer diente y esa noche esperaba ansiosa el regalo del Hada.

Su mamá le leyó un cuento hasta que la pequeña, finalmente, se quedó dormida.

La habitación de Emma era muy espaciosa; tenía muchos peluches, un estante lleno de cuentos y varios juegos de mesa. La ventana de su habitación era enorme y la luz de la luna iluminaba gran parte del cuarto.

Faltaba muy poquitas horas para que el Hada Trix hiciera su primer vuelo. Con cada minuto que pasaba, ella se ponía más y más nerviosa. Trix nunca antes había volado sola y espera ansiosa el momento de hacerlo.

Ella tenía todo preparado. Había guardado en su bolso la sorpresa que le llevaría a la niña. También había memorizado el nombre de la pequeña y lo más importante la dirección de su casa.

Capítulo 2: Las aventuras del Hada Trix.

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4 comentarios en «El Hada de los dientes y el bosque encantado»

  1. Un cuento lleno de ternura, fantasía y con un mensaje para los niños: cuidarse los dientes para que esa hada maravillosa los convierta en perlas.
    Me encantó la escritora, hace volar su imaginación como si ella fuera el hada.

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