Un hogar pobre, rico en valores


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Un hogar pobre, rico en valores es uno de los bellos cuentos cortos con moraleja sobre valores escrito por Luis David Gamonal Suarez, un cuento con moraleja sugerido para adolescentes, jóvenes y adultos.

Don Homero era uno de los pocos habitantes de una aldea.

Este señor, a diferencia de sus demás vecinos, no vivía dignamente como ellos, sino en su humilde choza, al lado de su esposa Nora y de sus hijos Abel y Sara.

Lo rescatable de esa familia era que siempre trabajaban en coordinación, sin necesidad de que se estén mandando. Desde muy temprano, Sara se levantaba a conseguir leña y agua por los montes, para cocinar, mientras que Abel hacia limpieza de su choza.

Previo a disfrutar sus sagrados alimentos, esa familia agradecía al creador del universo. Posteriormente, cada uno de ellos elaboraba canastas, principal actividad de la familia.

Estando listos sus productos artesanales, los llevaban a vender por los diferentes mercados del pueblo y así puedan satisfacer sus necesidades.

Escasas eran las veces que esta familia discutía, al margen de su extrema pobreza.

Admirados por su modelo de vida, los vecinos de Don Homero lo felicitaron por su notable ejemplo, a la vez lo preguntaron lo siguiente:

-¿Cómo ha hecho para que sus hijos sean acomedidos en vuestro humilde hogar si usted no les ha sabido dar de todo?

-Las comodidades poco o nada sirve en la formación de los hijos, lo más importante es inculcarlos con disciplina, respeto y sobre todo con honradez.

Después de conocer sus errores, los aldeanos se arrepintieron de no haber formado a sus respectivas familias con los valores mencionados por Don Homero.

Fin

Moraleja: cuando se vive con valores, poco importa las comodidades.

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Cuento con moraleja sugerido para adolescentes, jóvenes y adultos

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Un hogar pobre, rico en valores es uno de los bellos cuentos cortos con moraleja sobre valores escrito por Luis David Gamonal Suarez, un cuento con moraleja sugerido para adolescentes, jóvenes y adultos.

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