El jardín de los colores

LAPICES DE COLORES

El jardín de los colores

El jardín de los colores. Cuento infantil de los colores sugerido para niños a partir de ocho años.

En el Mundo de Papel, a poquitos pasos de la torre de cartón, un grupo de colores bailaban en círculo.

— ¡Esta es la ronda, la ronda del arco iris! —repetían a coro.

Después de algunas vueltas empezaron a girar más y más rápido, tan rápido que formaron un enorme remolino multicolor.

— ¡Esperen, chicos! —interrumpió a gritos el negro agitando su enorme capa oscura — ¡Yo también quiero jugar!— Y en la desesperación manchó a todos con tinta china.

Los rojos y anaranjados se taparon los ojos y el verde y el amarillo corrieron a esconderse detrás de los pomos de témpera.

— ¡Mirá lo que hiciste! —Dijo el violeta frunciendo el ceño— ¡Oscureciste la ronda!— y sacando el corrector de entre los pinceles lo empezó a correr por todo el lugar.

Los demás colores salieron a detenerlo pero eran tantos que se empezaron a tropezar y a empujar y a mezclar.

— ¿Qué son esos ruidos? —Se preguntó sobresaltado el blanco, y se asomó por el hueco del sacapuntas — ¿Alguien me puede decir, que está…? ¡Pasandoooooo!— inesperadamente, alguien cayó sobre el sacapuntas, y el blanco salió volando como nube pasajera.

El viento lo vio pasar y cuando descubrió semejante enchastre empezó a soplar muy fuerte.

Y sopló y sopló, hasta que a los colores separó.

— ¡Que no se diga, pan de miga!— les gritó desde el cielo.

Todos callaron.

— ¡Ya dejen de pelear, y miren los colores que acaban de crear!

Al escuchar la rima, los rojos y anaranjados se destaparon los ojos:

— ¡Ohhhh! —Exclamaron al ver el paisaje — ¡Qué belleza!

En ese momento, el llanto del negro los asustó:

—¡¡Buaa!!— Chilló bien fuerte— ¡Creí que sólo servía para oscurecer la vida!

— ¡Pero, negro!— le dijo el viento—, vos sos un color y, como todos en este mundo, también sos un creador.

Al escucharlo el negro se quedó pensativo, después se secó las lágrimas y levantándose de un salto bañó el pelo de un pincel. Y danzó e hizo piruetas sobre el piso de cartulina dejando formas de distintos tamaños. El violeta, entusiasmado, empezó a rellenar esas formas, y luego lo siguieron los demás colores.

Así fue como todos juntos crearon un colorido jardín de flores. El más bello que haya existido antes en el Mundo de Papel.

Fin

Cuento infantil de los colores sugerido para niños a partir de ocho años.

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