La casa de todos

La casa de todos. Escritor de cuentos infantiles de España. Cuento ecológico o de la naturaleza.

   En cierta ocasión un grupo de jóvenes hicieron una excursión al bosque y después de comer, cuando ya se iban a marchar a casa, cuál no sería su sorpresa, que un pino les dijo:
__  ¿Quién ha tirado esa botella?
   Todos se quedaron asombrados y callados, y en espera que contestara quien la había arrojado, al no hacerlo, el pino lo señaló con sus ramas y le dijo:

__  Tú has sido.
   Sus amigos lo miraron sorprendidos y el joven se disculpó diciendo:
__  Sí. Yo he sido, quizás no debí de hacerlo…pero bueno, es una simple botella de plástico.
__  Una simple botella –replicó el pino- que unida a otras botellas, papeles, botes, bolsas y desperdicios, si todos hiciéramos igual, el bosque sería una pocilga.
__  Lleva razón, señor pino –le respondió uno de los jóvenes-. Muchos pocos hacen un mucho.
   Cuando, ya de regreso a casa, cruzaron un riachuelo, éste le dijo a los jóvenes:
__  ¿Quién ha arrojado este bote a mis aguas?
   Todos callaron de nuevo, pero en seguida uno de ellos dijo:
__  El domingo pasado yo arrojé un bote de refresco. No debí de hacerlo, desde luego, pero…
   Y el río murmuró:
__  Si todos hicieran igual, yo sería un lodazal.
   Siguieron caminando se regreso a casa y al pasar cerca del mar éste les dijo:
__  ¿Quién ha enterrado en la playa estas mondaduras de naranja y esta bolsa de plástico?
   Nadie contestó, pero como insistiera preguntando el mar, uno de ellos dijo:
__  Yo lo he hecho alguna vez.
__  Yo enterré una vez en la arena –dijo otro- las peladuras de un melocotón.
__  Peladuras de naranja, melocotón, bolsas de plástico –replicó el mar- si todos hicierais igual, la playa sería un basurero.
   Finalmente, cuando llegaron a la ciudad, al pasar por la Plaza Mayor, dijo un gorrión que estaba en la rama de un arbusto:
__  ¿Quién ha arrojado ese papel al suelo?
__  ¿Ése? – preguntó un joven-, pero si es un papel muy pequeño.
__  Da igual –replicó el gorrión- quien arroja un papel pequeño es capaz de arrojar otro mayor.
   Escuchó la conversación un gato que andaba por allí y le dijo a los jóvenes:
__  El mundo es la gran casa de todos. La sala de estar son las ciudades; el jardín de la casa  son las selvas y los bosques y el baño son los ríos y el mar. Si cada uno de nosotros cuidamos el lugar donde estamos, todo el mundo estará limpio y será un lugar agradable para vivir.

Fin

Comentarios