El caracol Imanol, de María del Carmen Armenta Sedano


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El caracol Imanol

Al caracol Imanol
le gustaba tomar el sol
Pero cuando algo mal le salía
pronto en su concha se escondía
y el chupete no dejaba
hasta que se hartaba.

El caracol Imanol

¿Sabéis como Imanol se animaba?
Con su mamá que le ayudaba
Y le decía con cariño:
¡Pronto aprenderás, mi niño!
Sube a cuestas que te llevo,
pero tienes que intentarlo de nuevo.

El caracol Imanol

Cómo lo intentó y lo intentó
Al final lo logro.
Se puso muy contento,
Pues estuvo muy atento.
Y aprendió a caminar,
Para ir a una valla a mirar
un montón de flores
que tenían lindos colores

 El caracol Imanol

¡Mamaaa, mamaaa ven corriendo!
¡Algo me está persiguiendo!
-No tengas miedo, es sólo una huella.
Imanol ya no lloraba porque estaba con ella,
Con su mama que así se lo explicaba
-Hijo, la hizo tu cuerpo mientras caminaba.

El caracol Imanol

Ten cuidado no estropees estas flores,
son de verdad por eso tu nariz huele sus olores,
Y tus manos descubren que son suaves
Igual que las plumas de las aves

El caracol Imanol

Estas otras son más duras
porque están hechas con pinturas
-Alguien las pintó para poder mirarlas
sin tener que cortarlas.

El caracol Imanol

-¡Qué divertido!
Dijo Imanol sorprendido
-Caminaré y caminaré,
y la huella más larga haré

El caracol Imanol

 -¿Mamá, mamá me enseñas a pintar?
-Vale, para empezar el chupete te tienes que quitar
Cógelo por la anilla con la boca
Y con la tetina coges pintura, pero poca.

El caracol Imanol

Hizo un dibujo de su mama con pintura amarilla
Que era el mismo color de su papilla
Y cuando su mama no estaba
Su dibujo se la recordaba.

El caracol Imanol

 Había tantas cosas que ya podía hacer
Que no necesitaba su chupete para crecer

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Y colorín colorado
Este cuento se ha acabado;
Sí es de día y quieres jugar,
Con este cuento aprenderás.
Pero si es de noche y estás cansado,
guarda ya este cuento que se ha acabado.

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