Príncipe, princesa. Cuentos de príncipes

rana encantada

Príncipe princesa es un cuento de la colección cuentos de príncipes de nuestro escritor Sergio Mercado Ruíz sugerido para niños a partir de ocho años.

Cuento infantil de ranas y sapos sugerido para niños a partir de ocho años.

El bueno de Lozano Torres caminaba entre los árboles del Parque Central con más desasosiego que ganas rebuscando por el suelo. Maldecía y murmuraba.

En clase de ciencias habían hecho grupos para hacer un “Estudio sobre la flora y fauna local” y él sorprendido por haber sido elegido en tercera ronda, y no en cuarta y última como era habitual, se dio cuenta enseguida del por qué.

A él le tocaba buscar las hojas de todas las plantas del parque mientras las otras dos niñas/princesas (al menos eso era lo que ellas se creían) merendaban en casa de Anabel, la niña morena y repeinada de tres pupitres a la derecha y más princesas que ninguna. Estaba seguro que no importaba a nadie, total ninguno de su clase se fijó nunca en él, ni llevaba bambas de marca ni tenía más de doscientos cromos repetidos (ni sin repetir) de futbolistas de la liga.

El Parque Central era inmenso y había ganado varios premios regionales por “su diversidad botánica” y en contra de lo que su nombre indicaba no estaba en el centro de nada, estaba a las afueras y lindaba con los huertos y campos por el riachuelo al que no le dejaban acercarse. Lozano Torres paseaba solo y creyó que nunca sería príncipe de alguna princesa, ya que únicamente lo quisieron para recoger hojas con tallo lo más largo posible. Por uno de los innumerables senderos de gravilla se llegaba a una fuente/estanque circular enorme de agua verdosa con el busto en el centro del señor Esteban Central, héroe local, o antiguo ricachón o vete-tú-a-saber-qué que hacía cierta simetría con un templete que daba sombra a tres bancos de madera.

Lozano Torres llevaba una carpeta con más de veinte hojas diferentes “con tallo lo más largo posible” como le recordaron insaciablemente las otras tres niñas-princesas de su grupo y se repetía una y otra vez que las algas liquenosas de la fuente por mucho que fuesen plantas locales no las iba a coger.

Al acercarse a una frondosa glicinia que trepaba por una de las columnas del templete para cogerle unas cuantas hojitas notó que alguien le miraba. Normalmente nadie llegaba hasta la fuente a no ser que quisiese deshacerse de alguna tortuga de agua y de hecho Lozano Torres daba por sentado que estaba solo.

Al volver la vista se percató que una ranita verde y un sapo horroroso le estaban mirando desde la losa de los paratextos que nadie leía de la fuente a escasos dos pasos de la glicinia. El sapo se marchó ipso-facto pero la ranita le miraba como esperando algo de él. No le hizo mucho caso, arrancó cuatro o cinco hojitas y se volvió para irse. La anfibita le buscaba los ojos. Lozano Torres intentó espantarla alargando el brazo y agitando la mano con más miedo que convicción.

La ranita pareció sonreírle. –Ya es triste que la única que se fije en ti sea una rana verde limón– se dijo para sí y de repente oyó que alguien le llamaba. Era Celia Santiago con su pelota roja bajo el brazo.

-¡Deja hojas para los demás!-gritó con alegría la niña-¿Vienes a jugar a fútbol? ¡No te preocupes, ya cogí para ti y para mí!

El bueno de Lozano Torres resignado por no poder estar merendando con la princesa Anabel, la morena y repeinada de tres pupitres a la derecha, corrió juntó a su fiel amiga.

-A falta de princesas-pensó- bueno será el fútbol.

La ranita verde bajó triste la mirada mientras llegaba de un salto el sapo.

-Su corona, majestad-dijo el sapo reverenciándole y mostrando un cojín rojo de terciopelo con una corona diminuta-¿Habrá suerte y le besaran esta vez?

-Marchemos a otra charca, este príncipe no está por las verdaderas princesas…”

Fin

Cuento infantil de ranas y sapos sugerido para niños a partir de ocho años.

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Príncipe princesa es un cuento de la colección cuentos de príncipes de nuestro escritor Sergio Mercado Ruíz sugerido para niños a partir de ocho años.

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