Un puñado de polvo lunar

Cuentos infantiles de brujitas

Un puñado de polvo lunar es uno de los bellos cuentos infantiles de brujitas escrito por Liliana Odano, un dulce cuento sugerido para niños de todas las edades. 

Me llamo Alegría, soy una brujita muy especial. Puedo
hacer cosas increíbles con mi magia.

Siempre estoy vestida con una pollera roja llena de
bolsillos donde guardo mis pociones mágicas.

También uso un enorme sombrero color azul que puede
transformarse en lo que yo le pida.

Hoy estoy un poco aburrida… es que…no me ha llegado
ningún pedido y ¡¡¡si no hay pedidos no hay magia!!!.

Aprovecharé para ir a juntar patitas de arañas,
caracoles rotos, dientes de pirañas y plumitas de lechuzas,
así tengo suficiente material para preparar mis pociones
mágicas.

¡Estoy escuchando sonar mi campana de telarañas, por
fin algún niño necesita mi magia!. Le pongo la correa a
Colmillo, mi escarabajo mascota y nos acercamos a descifrar
el mensaje que está sonando.

¡Oh sorpresa! Un niño me llama para pedirme una
magia casi casi imposible.

Como soy brujita puedo escuchar sus pensamientos…él
me pide una escalera para llegar hasta la luna. Hace dos días
que su perrito Colita cerró los ojitos y no los ha vuelto a
abrir. El veterinario probó con un jarabe pero…¡nada!. Su
abuela probó con su té de anís pero…¡nada!. También
vinieron todos los chicos del barrio y probaron con sus mimos
pero…¡nada!.

Su mamá ha dicho que Colita sólo despertará si lo
rocían con un puñado de polvo lunar.
Juan, el dueño de Colita, había escuchado hablar de los
extraordinarios poderes de la brujita Alegría. Entonces la
llamó con el pensamiento y después de intentarlo treinta y
nueve veces, logró hacer sonar la campana de Alegría.


Bueno, como les iba contando: como soy bruja, adiviné
el pensamiento de Juan y puse manos a la obra.

De un bolsillo saqué un puñado de viento muy fuerte y
de otro bolsillo saqué una palita de cristal, porque sé que
para raspar la luna hace falta algo muy delicado y suave, de
lo contrario la luna, puede estallar y desaparecer.

Con mucho cuidado desparramo el puñado de viento
fuerte para que nos ayude a volar más rápido y me siento
sobre mi sombrero azul ordenándole que inmediatamente,
me lleve hasta la luna.

Pasamos a través del arco iris, nos estrellamos contra
varias nubes oscuras, la punta de una estrella me rasgó mi
pollera embolsillada y una luz muy potente, me obligó a
cerrar fuerte los ojos para no quedarme ciega.

De pronto, mi sombrero se posa sobre una piedra que
parecía hecha de espejos ..¡¡¡¡HABÍAMOS ALUNIZADO!!!

Saco con cuidado mi pala de cristal, raspo la luna sin
hacerle daño, guardo el polvo lunar en mi bolsillo más seguro
y volvemos inmediatamente y a toda velocidad a la tierra,
más precisamente, a la casa de Juan.

Como es de noche, todos en la casa están durmiendo,
excepto Juan que permanece sentado junto a Colita.

De pronto, Juan siente cómo una nube plateada y
brillante los envuelve y en menos de lo que canta un gallo, se
abrazan, se revuelcan en el piso y lloran de alegría.

Así fue cómo Colita volvió a abrir sus ojitos.

…Cuentan en el barrio que cuando oscurece y hay luna
llena, el pelaje marrón de Colita se llena de lucecitas y se
vuelve plateado y brillante…casi casi como la luna!

Un puñado de polvo lunar es uno de los bellos cuentos infantiles de brujitas escrito por Liliana Odano, un dulce cuento sugerido para niños de todas las edades. 

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