Tan sólo el viento

Un viento de viejas plegarias
pasea entre ramas desplegadas de horizonte,
Interrogando a la vida entre las sombras…
Las horas se gastan,
la voz se pierde después del sueño,
Y el olvido se abre a la historia de unos labios
con sabor a cristal y amanecer,
buscando enredarse en sábanas
Desnudas de orillas…
Unos cuerpos amanecen varados
en la quietud azul del crepúsculo,
se abre el vuelo en el llanto de la noche
Atando versos de muda eternidad
Entre las manos y cuerpo…
El aliento se hace cómplice de cicatrices
Que cautivas en aquél vientre desierto de piel,
quieren conquistar la mirada
de las viejas raíces,
y seguir caminando…
De la mano del viento.

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Fin

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