Guillermo el ingreido


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Guillermo el ingreido es uno de los bellos cuentos de granjas infantiles escrito por Claudia Navarrete, un bellos cuento para niños pequeños.

La granja estaba expectante todos habían escuchado de la llegada de un nuevo miembro; pero no sabían si era un nuevo becerro o un nuevo caballo o inclusive una nueva gallina, ese era el comentario de la semana en la granja.

Fue hasta el medio día que se sintió el motor de la vieja camioneta de la granja, don Roberto, quien para que Uds sepan era un encantador anciano con su cabello blanco y lento andar, el estaba siempre contento; silbando como era de costumbre camino  a la parte trasera de la camioneta y sacó una jaula con ayuda de su máquina para bajar cosas,- La verdad mis queridos amiguitos no recuerdo cómo se llama la máquina , porque experta en granjas no soy-; pero en fin la cosa es que bajo una gran  jaula y condujo su pequeña máquina hasta el gallinero, les cuento que era un gran  gallinero y también luego les contaré quienes vivían en el.

Don Roberto colocó la puerta de la jaula en la puerta del gallinero, mientras tanto todos estaban expectantes y preguntándose qué saldría de semejante jaula .  Pasaron unos segundos y se abrió  la puerta, de ella salió un hermoso pavo real, primero sus plumas estaban sin abrir; pero de pronto se sacudió y abrió sus plumas como una carta de presentación !!! guau !!! se escuchó en todo el gallinero.

Guillermo que así se llama nuestro pavo real se pavoneo orgulloso girando lentamente y mostrando orgulloso su cola, Eugenio quien era  un pequeño pollito le dice a su mami -parecen muchos ojos mami- si Eugenio las plumas son muy hermosas y parecen hipnotizar contesta cariñosamente.

Tomas que era uno de los gallos jóvenes y era un tanto nervioso comenzó a pensar -oh , oh nos van a vender, no, no  peor que eso , nos van a regalar, corrió donde Clarita una hermosa gallinita que había nacido en la misma época que el – Clarita, Clarita cacareaba Tomas-que es lo que te pasa ahora tomas-  , -nos van a vender nos van a regalar !!! – Clarita que conocía a Tomas ; pues había compartido con el literalmente toda su vida; respira profundo y le dice -Tomas no seas tan pesimista y miedoso eso no pasará -le dice con voz cansada volteando sus ojos hacia arriba y meneando su cabeza en son de hasta cuando !!!, -el amo Roberto lo debe haber traído para criar pavos reales explicó , es más , seguramente pronto traerá a las hembras.

Guillermo que sabía que era hermos , era muy vanidoso e ingerido, solo sabía de alabanzas y buenos comentarios por doquier.

Los integrantes del gallinero que eran todos amigos fueron a su encuentro y obviamente a darle la bienvenida; Joaquin era el gallo que mandaba el gallinero el era sabio y muy justo mantenía el orden y todos le obedecían . Se acercó a darle formalmente la bienvenida ; pero Guillermo fue grosero y los saludo de manera despectiva, el no se mezclaría con la chusma solo se junta con gente a su altura, miró con desdén a los demás y se dirigió a su parte del gallinero, Eugenio sorprendido y por ser pequeño no conocía esos sentimientos  y nunca los había visto y quién jamás ve mal trato y malos modales se sorprende, por lo que le pregunto a su mama -porque actúa de esa forma?, esta enfermo?- no , no le contesto Rufina su madre , hay que darle tiempo cariño, hay aves que necesitan más tiempo para acostumbrarse, sin entrar en detalle de esos malos sentimientos.

Don Roberto nuestro granjero estaba feliz con su nueva adquisición, fue al mercado de aves a comprar varias hembras de pavos reales, compró cinco y las llevó a la granja.

Las nuevas integrantes llegaron  a la granja y fueron recibidas con el mismo protocolo que Guillermo; pero estas lindas pavas eran amables y cariñosas entablaron conversaciones con todos los demás y se integraron fácilmente al gallinero.

Guillermo seguía con su ego por los cielos agitando sus plumas y pavoneándose caminando por la granja; los animales comentaban eso, la sra Frésia   que era la vaca de la granja decía -vaya que engreído salió este pavo- y señor Pedro que era un caballo negro inmenso, precioso, era tan negro que su pelaje brillaba al sol y cuando corría por los pastizales era un espectáculo digno de una presentación ecuestre,  Nadie más que el para reconocer ese proceder ya que en su juventud fue seducido por el ego y llegó a pensar que el estaba por sobre los demás, no obstante la vida le dio las lecciones necesarias para acabar con esa actitud-hermosa Juventud, creemos que nada nos toca- comentó en voz alta, bien lo sabia Frésia  que estuvo presente en esa historia ; pero eso lo dejaremos para otra ocasión.

Así pasaron los días en la granja y todos se acostumbraron a la actitud vanidosa de Guillermo y lo comenzaron a ignorar; situación que Guillermo ni siquiera se daba por aludido , ya que en su egocentrismo creía que el era quien no les hablaba.

Llego el día de la feria anual  don Roberto estaba entusiasmado pues presentaba a sus mejores exponentes, Pedro  había ganado muchos premios y ahora le tocaba ir a su hijo Ignacio quien heredó la elegancia de su padre y el color cobrizo de su madre, don Roberto llevó a Ignacio y a Guillermo.

Pasaron tres días y llegaron de vuelta de la feria Guillermo bajo pavoneándose con su cinto del primer lugar- mami, mami gritaba el pequeño Eugenio Guillermo ganó – todo el gallinero estaba orgulloso y contento , tanto por Guillermo como Ignacio quien también sacó su primer y bien merecido lugar . Con la gran diferencia que Ignacio estaba feliz con su logro ; pero dentro de la humildad de un ser amable.

Un día Guillermo como siempre estaba paseando en la granja cerca de la   acequia  y para aquellos que no saben lo que es, es un pequeño brazo de agua que pasa por las granjas para suministrarles el riego a las plantas, ese día el agua estaba con un torrente más fuerte, a Guillermo le encantaban las moras que crecen en forma silvestre y generalmente son usadas para cerrar una granja de otras de manera natural; es decir son  cercos naturales , y como Guillermo solo miraba al frente , cruzando un pequeño puente no se dio cuenta que estaba dañado; su patita quedó atascada cayendo a la sequía , sus hermosas plumas que tanto le gustaba mostrar y de las que tan orgulloso se sentía se convirtieron en un gran peso no pudiendo salir , el torrente lo arrastró, Guillermo chillaba ; pero estaba muy lejos del gallinero; paso de la granja de don Roberto y llegó a la granja vecina donde criaban cerdos ahí el torrente bajo y pudo  zafarse de la corriente, salió todo magullado sus plumas tan hermosas están literalmente desplumadas por haberse enganchado en las zarza moras.

Saliendo se arrastra agarrándose con su pico de la vegetación , vaya que pesadas resultaron ser sus plumas en el agua. En ese sector se encontraba pastando Héctor un caballo mal trecho y viejo, en sus años había servido a sus dueños muy bien y ahora lo dejaban libre en el campo en agradecimiento por su  valioso servicio, Héctor mira con sorpresa a Guillermo – que te paso estimado? Pregunto – Guillermo quien no estaba acostumbrado a verse en ese estado tan deplorable justifica su caída;  pues un pavo real no podía darse el lujo de decir que se había caído a pesar que la verdad a nadie le importaba; pero dentro de su egocentrismo creía ser el centro de los comentarios, -estaba dándome un baño- respondió, -me gusta arriesgarme en las turbulentas aguas-sacudió sus plumas y prosiguió su viaje de regreso a la granja.

Caía la tarde y de pronto un perro sale ladrando a Guillermo guau , guau , este pego un brinco del puro susto. Sansón era un perro pastor alemán un cachorro en realidad muy juguetón y bromista , lo mas gracioso es que nunca  había visto a un pavo real y le pareció la gallina mas fea que había visto, se acerco ladrando y retrocedía, volvía a ladrar, rodeaba a Guillermo ladrando guau guau, -que fea gallina eres-le decía, Guillermo nunca había recibido tal trato, miro a Sansón  y con un desprecio volteo; pero Sansón  lo siguió intrigado, le puso una pata en la magullada cola y Guillermo quedo atascado-suelta mi hermosa cola -,  empujando hacia adelante sin poder moverse, Sansón  que era obediente lo suelta; sin contar que Guillermo caería de cara al charco, -ufff que otra humillación tendré que pasar- yo un pavo real premiado con galardones por doquier si me vieran mis admiradores- esto es un desastre!!! Un bochorno!!! -Vociferaba Guillermo , quien ni en sus peores sueños se imagino estar en estas circunstancias , todo enlodado, mojado y con varias plumas de menos siguió camino;  seguía a su lado caminando, con desdén Guillermo le dice-para que sepas yo soy un pavo real mocoso ignorante; soy una de las aves mas hermosas del mundo, a lo cual Sansón  comienza a reír a carcajadas era tal su risa que cayo de espaldas riendo y rascando su abdomen; -una de las mas hermosas; pero si te pareces a Francia la gallina de cuello pelado que vive en nuestro gallinero- que desastre!!!ahora  tengo un acompañante desagradable, tratare de mantener la compostura y proseguiré mi camino -batió su alas y siguió, lo mas gracioso que mientras pasaba el tiempo el barro se iba secando y de verdad Guillermo se veía cada vez peor; Sansón  le dice- oye hermosa ave con un tono burlesco te recomiendo no seguir por ese sendero; pues en esa granja vive Brutus un mal humorado doberman, es famoso por su mal humor y no le gustan los extraños a mi en una ocasión casi me saca mi colita, nunca mas he ido por esos lados-, Guillermo quien era arrogante siguió en la misma dirección , Sansón quien era bueno lo siguió a la distancia ; pero también como buen cachorro era muy curioso y quería saber en que terminaría esta historia, lo seguía a una distancia prudente, era cachorro pero no estúpido, Guillermo seguía a paso seguro sin titubear por ningún momento ; de pronto tras uno arboles salta  un enorme perro; ladrando y mostrando sus enorme dientes, gruñendo – quien eres tu? Grito enfurecido, Guillermo quien aun no entendía lo peligroso siguió, lo cual enfureció mucho a Brutus el perro del vecino , de un solo salto le mordió el ala a Guillermo lo sacudió en el aire y lo soltó -vete de acá o te comeré; agradece que no como aves extrañas ya que tienen mal sabor y una vez me dio dolor de estomago-.

Guillermo se levantó y corrió como pudo, Sansón lo estaba esperando- te dije que no fueras por ese camino y que ese perro es un demonio !!!! Exclamó – ooohhhh ooohhh me duele mi alita que haré ahora!!!! No podré concursar y me quitaran mi puesto -sollozaba Guillermo , Sansón no entendía nada; pero como era muy bueno se conmovió con Guillermo- vamos yo te ayudaré a llegar a la granja de don Roberto , fue así como caminaron juntos una hectárea , Guillermo lloro todo el camino, Sansón siempre iba a la granja de don Roberto porque jugaba con Shadow que era el perro de don Roberto un Coker Spanish negro , razón por la que se llamaba así porque Shadow  significa sombra en inglés y ese nombre le quedaba de maravilla, Sansón se adelantó y llegó corriendo a la casa de don Roberto ladraba y ladraba guau , guau ,haciendo un tremendo alboroto ,  hasta que don Roberto lo siguió , fue a la distancia que ve a la pobre ave herida, don Roberto corrió y lo tomó en sus brazos llevándolo a su casa, una vez ahí llamó al veterinario, en ese momento Sansón le contaba lo acontecido a Shadow   quien escuchaba atentamente, mientras  en el gallinero se dieron cuenta que algo acontecía Rufina  cacareaba llamando a Shadow, los dos perros corrieron al gallinero y pusieron en antecedente a todos , quienes  estaban consternados porque a pesar de todo ellos querían a Guillermo , Rufina en ese momento  le decía a su pequeño hijo , – vez mi amor que siempre te digo que no te acerques a la granja del vecino ese perro es muy malo-, pasaron varios días y solo a través de Shadow sabían el avance de Guillermo.

Después de quince días llego Guillermo no era ni la sombra del que llego hace unos meses atrás , estaba cojeando con su ala entablada y le faltaban muchas plumas, cuando entró al gallinero todos se conmovieron y lo saludaron , Guillermo pasó cabeza abajo y se fue a su casita, Rufina  se acercó y le pregunto cómo estaba y le contó que todos estaban muy preocupados por el, fue entonces que el corazón de Guillermo conoció una emoción que hasta ese día el no había sentido y era gratitud , Guillermo pensó que era una linda sensación y sonrió hasta se sonrojó – Gracias Rufina  yo sé que he sido un mal compañero he sido presumido, engreído, ególatra; pero me he dado cuenta que no sólo la apariencia es lo que cuenta y es algo que ahora entiendo tenía que pasarme  esto para reflexionar, todos en el gallinero ayudaron a Guillermo lo acompañaron, todos descubrieron incluyendo el mismo Guillermo lo tierno y sensible que era, así pues pasaron los meses y  las plumas de Guillermo volvieron a salir y estaba más espectacular que antes , la primera vez que pudo abrir sus plumas todos quedaron perplejos, los ojitos de Guillermo eran distintos y eso hacía que se viera más hermoso. Fue así como este engreído pavo real aprendió que todos deben ser valorados por los sentimientos y que la apariencia y hermosura  es efímera; pero la belleza del alma perdura para siempre.

Fin 

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Guillermo el ingreido es uno de los bellos cuentos de granjas infantiles escrito por Claudia Navarrete, un bellos cuento para niños pequeños.

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