Conociendo Argentina


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Conociendo Argentina. Marisa Alonso Santamaría, escritora española. Un recorrido por un país extenso e intenso.

He pasado unos días inolvidables en Argentina. Aterricé en Pistarini sobre las 10 de la noche después de doce largas horas de avión y ya desde el aire, la ciudad de Buenos Aires me cautivó, la disposición de sus edificios y calles en cuadras perfectamente ordenadas y su iluminación me causaron una grata impresión.

Al día siguiente amanecí en “Junín” de Buenos Aires en casa de mis buenos amigos y enseguida me quisieron enseñar su bonita ciudad. Junín es el doble en extensión que Segovia pero como sus casas son bajas exceptuando la zona centro, y dispuestas en cuadras, me daba la sensación de estar en una ciudad pequeña.

Me llamó mucho la atención ver las casas tan diferentes unas de otras, de distintos materiales y colores, y en una misma calle sin guardar ninguna uniformidad, eso aquí sería impensable. Las había preciosas. Además me pareció una ciudad muy tranquila. Me sentí realmente a gusto charlando con mis amigos paseando por las calles de Junín y poniéndome al día de la historia y de las diferentes actividades y anécdotas de la ciudad.

El Parque Natural Laguna de Gómez, a unos kilómetros de la ciudad, es sin duda el mayor atractivo turístico que tiene Junín. Desde allí fui a visitar Iguazú. Las cataratas me causaron tanta impresión que me quedé sin palabras, no puedo describir lo que sentí allí y creo no equivocarme al pensar que son el espectáculo de la naturaleza más bonito del mundo.

En Foz de Iguazú (Brasil) pude comprobar que el mundo es un pañuelo cuando el taxista brasileño que nos llevaba nos contó que su madre estaba casada con un segoviano y era dueña de una peluquería de Segovia al lado de mi casa.

Después de la maravillosa experiencia de las cataratas pasé una semana inolvidable en Buenos Aires en el departamento que mis amigos tienen en el barrio de la Recoleta.

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De su mano paseé por las calles y parques de la capital. Conocí “La Boca” y “Caminito”, “Palermo Viejo”,” San Telmo”,” Puerto Madero”. Atravesé la calle “9 de Julio”, la más ancha del mundo y recorrí la calle “Rivadavia”, la más larga. Pude ver la “Casa Rosada” y “El Cabildo”.

Disfruté muchísimo en “El Ateneo” leyendo y tomando un refresco, (es una librería ubicada en un teatro con música en directo), el ambiente me encantó.

Conocí las Galerías Pacífico y aprendí a bailar tango en la Florida. También crucé el rio de La Plata para ir a visitar Colonia, un pueblito muy bonito de Uruguay.

Degusté las famosas pizzas de “El Cuartito” tomé un café en “Tortoni” y comí con gusto las excelentes carnes, empanadas y dulces argentinos.

Estuve en la zona norte del país y pude conocer la sencillez y honradez de sus gentes. Viajé a ”Salta y Jujuy” hasta llegar a “La Quiaca”, pueblo que hace frontera con Bolivia y por la que atravesé para conocer “Villazón”. Recorrí las quebradas de “Cafayate y Humauaca” realmente espectaculares, estuve en Volcán, Purmamarca, Tilcara, pueblos preciosos que se encuentran situados entre cerros de colores, y me fotografié en el “Trópico de Capricornio”. Alguna zona de esta parte del país me recordó mucho a Costa Rica por su verde paisaje.

Hice mi primer “cuatro mil” al subir a las salinas (4.170 m de altura), un mar blanco y brillante y una gozada más para la vista. Sentí que los argentinos quieren a los españoles, son amables y muy cariñosos. Allí he afianzado mis amistades pues me hicieron sentir que estaba en casa, y las he traído nuevas.

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He tenido la suerte de conocer un país muy extenso y muy intenso y con toda seguridad volveré. Estoy deseando ver a mis amigos de nuevo.

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