Menopausia, otra “estación de la vida”

Menopausia. Una “estación” de la vida, que no tiene por qué ser otoño. Liana Castello, escritora argentina. Reflexión sobre esta etapa de la vida de las mujeres.

No siempre es fácil transitar el paso del tiempo. Hay etapas de la vida que traen consigo lo nuevo, el despertar de un montón de cosas, el descubrimiento de otras. Si bien no es fácil pasar de la niñez a la adolescencia, una siente que crece y que todo lo puede. Luego nos damos cuenta de que no todo podíamos y que pasar de ser adolescente a ser mujer es mejor aún. Todo está en su justa medida.Conocemos nuestro cuerpo, somos fértiles, fuertes, activas, madres, amantes, esposas, profesionales, podemos casi casi lo que queremos. No todos los cambios en la vida traen tan lindas sensaciones. La menopausia o premenopausia es diferente. Como todo, depende de cómo cada quien lo tome, pero en la gran mayoría de los casos, no es fácil aceptar con una sonrisa las cosas que nos ocurren.

Sabemos que ya no podremos tener hijos y aunque no esté ni en lo más remoto de nuestros planes, un dejo de frustración se aloja en nuestra alma. Los síntomas que la mayoría de las mujeres padecemos, no son del todo agradables: calores, estados de ánimo “alterados”, dolores de cabeza, una sensibilidad que hasta ayer tal vez desconocíamos, etc. Incluso, muchas comenzamos a extrañar aquello que mes a mes nos incomodaba y que ahora se convierte en un recuerdo agradable.

El paso del tiempo es inexorable, será cuestión entonces de amigarnos con lo que nos toca vivir. Creo que uno de los problemas más grandes de esta etapa de la vida, es que se la vive como el “comienzo del final”, como un sinónimo de las cosas que ya no se pueden hacer. Y así como la juventud parecería una eterna primavera, este período nos da la sensación de ser un otoño que deja a su paso hojas de nuestra vida.

Sin duda no será para todas las mujeres lo mismo. Algunas vivirán esta etapa con alegría y sabiendo aprovechar lo que tiene para darnos. Sería bueno pensar qué tiene este tiempo para ofrecernos. Intentemos ver el lado lleno del vaso, pues líquido hay de sobra aún. En primer lugar, es una realidad y contra eso nada se puede hacer. Por otro lado, es una alegría que el tiempo pase, pues si no pasa, significa que no estamos.

Si estamos aquí preocupándonos porque nos abanicamos en pleno invierno, es que Dios ha querido que estemos, lo cual no es poco y por algo será. Si bien lo pensamos, toda etapa tiene sus pros y sus contras y ésta no es la excepción. Que ya no seamos fértiles tal vez nos entristezca, pero en rigor de verdad, esto nos ocurre a una edad en la que pocas, muy pocas, pensamos en tener hijos. Corremos con la ventaja de poder disfrutar nuestra sexualidad sin temores, porque seguimos sintiendo y seguimos deseando.

El hecho de no poder procrear no significa que seamos menos mujeres y eso es algo que sería importante entender. Que tengamos malestares sin dudas no es agradable, pero no lo es a cualquier edad que tengamos y éstos se pueden paliar. Que nuestro humor vaya y venga y muchas veces “vaya más de lo que venga”, será algo para conversar con los que están a nuestro lado. Pedirles que nos tengan paciencia, por ejemplo.

Esa misma paciencia que les hemos tenido a nuestros hijos cuando niños, a nuestros esposos toda la vida y a nuestros padres por qué no. Intentemos amigarnos con este tiempo que parece tan antipático y ver qué puertas no está abriendo y qué caminos nos ofrece. En la vida, son muchos los senderos a recorrer y no todos tienen que ver con la juventud, también en la madurez hay muchas cosas bellas por disfrutar, y también para aprender aunque nuestras hormonas estén mermando.

Sentirse plena depende de nuestro yo interno, va mucho más allá de la edad que tengamos, más allá de ser fértiles o no, de ser más o menos jóvenes. No hay hormona que reemplace aceptar con madurez y alegría el paso del tiempo, los cambios que él trae y lo que es mejor aún, hacerlo con una sonrisa.

“La madurez es el arte de vivir en paz con lo que es imposible cambiar” (autor anónimo)

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Fin

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