Un cielo por conocer

Un cielo por conocer. Julio Casati. Poesía para padres. Poesía dedicada a una mascota.

Creo en la vida, y, por supuesto también en la muerte.

Ahora pienso: ¿El cielo será uno solo?

¿Habrá cielos para ricos, lo habrá para los pobres?,

¿Existirán cielos para bondadosos, lo habrá también para los tacaños?

¿Será uno o serán varios?

¿Habrá cielos para temerosos, o cielos para temerarios?

¿Y dónde irán los lujuriosos?

O quizás también los poderosos.

Y si amara la paz ¿Qué cielo tendría a los amos de la guerra?

¿Donde los pondría?

¿Habrá cielos para pequeños, o pequeños cielos?

Donde habiten duendes y juguetes, trenes y gacelas,

A la espera de diminutas manos, para que cobren vida,

Pero esta vez eterna.

Pero el cielo que más me atrae, es el de ellos, el de los fieles perros.

Es que no hace mucho partió mi amiga, mi confidente,

Mi eco silencioso, mi compañera de caminatas infinitas

hacia un horizonte inalcanzable.

Era catalina, bello animal, simpática y misteriosa,

Tan misteriosa, que partió sin decirme su destino,

Sin mostrarme su camino.

Es por eso que hoy, con humildad escribo

Que desearía saber cuál es el cielo de ellos,

Porque hacia allí me dirijo. Un cielo sin ricos, sin pobres, sin tacaños,

Sin temerarios y sin temerosos.

Sin lujuria y sin poder, sin guerras pero mucha paz.

En ese cielo quisiera que mi alma repose eternamente,

Y en ese vasto tiempo tal vez, llegue a comprender su idioma,

sus gestos, sus ladridos y sus besos.

Veo en ello un cielo interesante, pero sin interesados,

Por eso quiero ser yo el primero en visitarlo.

Fin

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Dedicado a la memoria de Catalina, fiel amiga de un amigo.

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