Timy, el caballito valiente


Timy, el caballito valiente

Las praderas florecían en primavera, los árboles reverdecían, todo se ponía más bonito en esta época del año.

A lo lejos se veía una granja, con patos, gansos, gallinas, y toda clase de animalitos. Era la granja de Bob, el granjero, que cuidaba diariamente de todos ellos, pero tenía especial cariño por uno de ellos, su caballo a quien le puso por nombre Timy.

Timy vivía feliz, con frecuencia Bob lo llevaba a correr por el campo, y el caballito lo hacía contento porque sabía que su amo estaba orgulloso de él.

Pero un desafortunado día, ocurrió algo inesperado, el cielo se oscureció de repente y se desató una gran tormenta, tan tan fuerte, que destruyó todo el granero del pobre ancianito. Todos sus animalitos, asustados por los truenos, huyeron.

Los establos, todo se había destruido sin poder hacer nada, y Bob quedó muy triste porque había sido el trabajo de toda su vida. Así fue como quedó sentado junto a un árbol pensando qué haría, cuando con alegría vio que al lado suyo estaba su caballito Timy, que había resistido la tormenta y no lo abandono jamás.

El caballito acompañó a su dueño, a la casa de su hermana y el anciano quedo a vivir allí, junto a ella. Un día, Timy se encontraba comiendo pastito junto a un arroyo, cuando vio a lo lejos, una yegua de color negra muy bella, éste se acercó y le preguntó su nombre, su dueña le había puesto Amapola.

Timy y Amapola se hicieron muy amigos, y a partir de ese momento, no se separaron nunca más. Jugaban y reían juntos por el verde campo, y se hacían mucha compañía. El ancianito, al verlos se puso muy feliz, se los veía dichosos.

Timy fue un caballito muy leal y con un corazón muy grande, por eso recibió su merecido premio, una hermosa compañera, que lo acompañó por siempre y así termina nuestro cuento…..

Fin

Timy, el caballito valiente es uno de los poemas con rimas de la escritora Alejandra Torigino sugerido para niños a partir de seis años.

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