Simplemente,
eres un caballero
que arribó a mi playa
serena y tibia.

Simplemente,
abrí las puertas y compuertas
de esta choza mía.

Simplemente, nos miramos,
nos fuimos mirando
al altar mayor
de nuestra espera.

Simplemente, sí,
bello se tornó el día
en que el sol brilló
sobre nuestras sienes
¡Amor mío!.

Fin

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