Se ha muerto una rosa



Se desangró la rosa al ser pisoteada
y entre sus pétalos rotos
su color se marchitó cual fuerte llamarada
que en un incendio apaga su calor…
Levantó el viento de otoño su equipaje
de terciopelo rojo carmesí.
Viajó en silencio su muerte en el paisaje
y hasta su aroma dejo de estar allí…
Entre el susurro del aire hecho brisa
otro pimpollo acaba de nacer.
Tal vez el hijo de la que hoy no se ve…
Podrá crecer su belleza de prisa,
mas cuando el tiempo al fin le haga caer,
desangrara en el suelo como la que se fue.

Fin

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