¿Por qué te recuerdo? Poesía para el día de la madre

¿Por qué te recuerdo? Poesía para el día de la madre

¿Por qué te recuerdo? Poesía para el día de la madre

¿Por qué te recuerdo? Julio Casati, escritor y locutor argentino. Poesía para el día de la madre.

Te conocí hace años, tantos como los que tengo,

de figura delgada, rostro fatigado y arrugas incipientes.

Vivías de apuro, al ritmo de lo que la vida,

por aquellos años imponía.

Te preocupabas por todo, qué comer hoy, la casa limpia,

el guardapolvo impecable, y el dinero que alcance.

Salías corriendo a la salita, si el termómetro

marcaba 37, y después me obligabas a tomar ese jarabe horrible,

pero que según vos, si era feo curaba.

Apretabas los dientes, ante una pregunta mía,

a la cual no tenías respuesta,

claro, en la vida solo habías trabajado,

y la calle, la calle, fue tu guía.

¿Qué te gustaría comer hoy? a veces preguntabas,

y te respondía ¿Por qué el premio?

y tú decías, no es premio, es regalo,

y mis ojos brillaban de alegría, porque ese día,

ese día….había panqueques.

Una tarde, de regreso del colegio, al acercarme

a darte un beso, note fría tú mejilla, pase entonces

mi mano y sentí la humedad de una lagrima, a punto de secarse, a punto del olvido.

¿Qué sucede? Pregunte: Nada importante ¿Cómo te fue?

Me susurraste, y tuve que responder que bien.

Pasaron los días, y al volver cada tarde, allí estabas,

frente a la ventana, esperando tal vez que el sol

de la tarde entibiara tus manos…tus manos vacías,

inciertas, maduras.

Nunca lo supe, el porque del llanto

nunca supe, el porque la ventana parecía tu mejor amiga,

nunca supe el porque, de esa mirada perdida.

Pasaron los años, en ti más que en mí, pero siempre estabas,

tu hombro fue mi hombro,

tu calor, fue mi calor,

tu refugio, fue mi refugio, y tu corazón siempre fue el mío.

La vida fue tiñendo de blanco tus cabellos,

y tus arrugas fue sabiduría, por eso se que sabias, que pronto,

pronto Llegaría ese día.

¿Por qué te recuerdo? Por eso, por lo que fuiste

por tomarme de la mano y mostrarme los dos caminos,

porque solo hay dos caminos, por ser el huerto donde nutrirme

por ser escuela, por ser amiga, por dejarme volar,

cuando te diste cuenta que ya no era un niño.

¿Por qué te recuerdo? por eso, por tu bondad,

por no haber gritado jamás ¿

¿Cómo no recordarte? ¿Cómo dejar….de decirte? ¡¡¡Mamá!!!

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Fin

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