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La flor de cactus

La flor de cactus. Leyenda tucumana

Por Maria Teresa Di Dio. Mitos y leyendas de Tucumán

El primero de agosto fue el día de la Pachamama y hoy nos toca publicar esta bella leyenda de la zona de Tucumán [7] sobre la flor de catus, enviada por Maria Teresa Di Dio en la cuál la Pachamama tiene un papel protagónico. A disfrutarla.

La flor de cactus

La flor de cactus. Leyenda tucumana

Al principio de los tiempos los Humahuacas [8] vivían en paz, cultivando sus terrazas de maíz y papas. La tierra era fértil y verde el paisaje [9], vivían del fruto de la tierra y agradecían con frecuencia. La abundancia humahuaqueña despertó la envidia malsanas en tribus vecinas, y así comenzaron a ser espiados y vigilados.

Diaguitas y Calchaquies unieron sus fuerzas para arrebatarles aquella abundante y anhelada tierra. Eligieron entre todas las mujeres a la más bella [10] quien fue enviada al territorio humahuaca para distraer al jefe.

Zumac Hayna fue la elegida, era joven y hermosa, caminaba con la seguridad de una reina. Caía la tarde cuando la decidida Zumac llegó a la aldea humahuaqueña, con el cabello revuelto y el ropaje empolvado.

Los inocentes que la vieron llegar no dudaron de su historia, que un grupo de hombres la atacó mientras recolectaba algarroba y escapó corriendo sin rumbo, contó que vió fuego que la guiaron hasta la quebrada. Después de consolarla, las mujeres la lavaron y le ofrecieron nuevos ropajes a la joven.

El cacique decidió agradecer a la Pachamama [11] por la llegada de la joven. Muy pronto los sikus, las cajas y los erkes presentaron batallas al viento, junto a el erkencho aullaron de alegria y Zumac inició su baile alrededor de la fogata.

Ansiosos y disfrutando de la chicha y la alhoja no se percataron de los atacantes, huyeron, pero no hubo escape posible. El Guaca fue muerto al final, pero la Pachamama recibió a sus hijos, y el gran jefe guerrero maldijo a los atacantes.

Poco a poco la quebrada se tiñó de colores rosa, rojo, morado con el color de la sangre derramada, y al día siguiente surgieron enormes cardones espinosos, con sus brazos al cielo, llenos de espinas y con flores amarillas, rosas y blancas que según cuentan las leyendas son las almas de los Humahuacas abrazados por la Pachamama.

Fin.

Nuestra colaboradora Maria Teresa Di Dio [12] nos envió La leyenda de la flor de catus para que la publiquemos en EnCuentos.