El nudo


Por Richard Job Forcael. Historias cortas sobre la pandemia

El nudo es una historia corta sobre lo que vive día a día un trabajador del área de salud con esta terrible pandemia que cada vez se vuelve más importante y llega a más países. Es un breve cuento escrito por Richard Job Forcael, y aunque este es un sitio de literatura infantil y juvenil, hemos decidido publicarlo para seguir concientizando sobre esta peligrosa enfermedad y sus cuidados.

El nudo

El nudo - Historia corta sobre la pandemia

– «Papá, Cuéntame un cuento, uno cortito. Te juro que es el último.»

– «Bueno», dijo algo dubitativo Martín, que trabajó en el hospital 48 horas seguidas. Y es que por culpa de esta pandemia, casi no ha estado en casa.

– «¿Te cuento el del dragón? Ese que te da mucho miedo.»

– «No papi, ese ya no me da miedo. Contame el del coronavirus.»

Hubo un silencio, o dos… o tres.

– «¿Y? No te sabes uno del corona…?» Insiste el niño.

– «Basta que es hora de dormir y papá tiene que descansar», dijo Silvia algo molesta. Nunca le gustaron los cuentos de terror ni el encierro.

– «Pufa. Yo quería que algún superhéroe le de unas buenas piñas al maldito y que lo devuelva a China así podemos volver a ir a la plaza, la canchita y…»

– «Pero que chiquitín más violento, te voy a dar tu merecido…»

– ¡Martín! ¿en serio? ¿cosquillas? Así no se va a dormir nunca.

Martín besó en la frente a su pequeño y lo observó desde la puerta un minuto, o dos… o tres.

– «¿Comiste algo en estos dos días? ¿o seguís con ese nudo?» Pregunta Silvia preocupada.

«Algo morfé», dice Martín esbozando la mueca de una sonrisa.

– «¿Y, está fea la cosa no?»

Hubo un silencio, o dos… o tres.

– «Te serví un plato de tu guiso preferido. Vení. Comé algo.»

Martín sigue en el pasillo.

– «¿Tuviste cuidado? Mirá que dicen que es muy contagioso…»

– «Basta Silvia. Prefiero dormir», dijo Martín. «Mañana hablamos. Te espero en la cama.»

Pero aunque está exhausto no puede dejar de pensar en lo que ha visto. Le corre un escalofrío por todo el cuerpo. Cree recordar haber tenido todos los cuidados necesarios. Pero es que otro enfermero del mismo hospital y más experiencia que él ya se contagió…

De súbito vuelve ese nudo en la garganta, acompañado de una gran dificultad para respirar… «¿Me habré infectado?»

Se levanta ahogado…

Agitado va hacia la luz de la cocina. Casi sin aliento susurra:

– «¿Es de mostacholes?»

– «Si, casi lo tiro al tacho…», dice Silvia acercandole el plato, cuando Martín la abraza con todas sus fuerzas. Segundo a segundo que pasa estrechándola en sus brazos siente que el nudo se desvanece.

Silvia, que es de baja de estatura dice algo sofocada contra el pecho de su amado:

– «Tengo miedo. Cuando me pongo a pensar, también se me hace un nudo en…» (solloza)

Y Martín se da cuenta que no está solo.

– «Tranquila… vamos a estar bien. Si cada uno hace lo que debe y es obediente todo va a estar bien. Ya va a pasar. En un mes, o dos… O tres.»

Fin.

El nudo es una historia corta que nos envió su autor, Richard Job Forcael para publicar en EnCuentos.

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