La sonrisa social del bebé

foto de bebe sonriendo

La sonrisa social del bebé

La sonrisa social del bebé. Desde el primer momento de su llegada, el bebé intenta a su manera comunicar lo que siente, lo que necesita.

Como padres, se trata de estar abiertos a recibir sus mensajes y sus modos de expresarse, respetando esas manifestaciones que representan la singularidad de ese pequeño.

Estos pequeñitos recién nacidos estuvieron 9 meses en un ambiente ideal en donde no existía la necesidad de pedir nada y había total ausencia de sensaciones desagradables como el hambre, el sueño, los dolores, etc.

Entonces ahora necesita alguien que colabore en orientar su búsqueda, cómo lograr aquello que requiere.
Se trata entonces de entablar una conversación en la que madre e hijo se dispongan a descubrirse, conocerse y comprenderse mutuamente.

En estos primeros tiempos su relación con el entorno dependerá de su posibilidad de comunicación. El bebé logrará acceder a aquellas cosas que necesita alimentación, higiene, afecto…y la mamá recibirá en este “ida y vuelta” la recompensa a tanto cuidado, tanta atención.

El primer trimestre de vida es entonces un tiempo marcado por las necesidades y demandas del recién nacido, por las experiencias compartidas entre el bebé y su mamá en pleno reconocimiento corporal y emocional. En él aparece junto a una gran emoción familiar, su primera sonrisa, pero ella es en este tiempo un acto reflejo; es decir, que se trata de una mueca que manifiesta cierta sensación de satisfacción y no una respuesta aún de carácter social.

Es en el segundo trimestre de vida en el que su sonrisa comienza a tener un valor social. René Spitz, investigador del desarrollo infantil, da cuenta de la misma como un indicador de maduración emocional y cognitiva del pequeño, entendiendo que para su adquisición el niño debe poder reconocer el rostro humano, registrar en él algo familiar y para luego recién dar lugar a su sonrisa.

Definimos entonces a la sonrisa social como una respuesta voluntaria al reconocimiento del rostro humano.

A partir del sexto mes aproximadamente, se incluye la discriminación; es decir logra esta respuesta…”sonríe”…a algunas personas de su entorno afectivo, comenzará a diferenciar las personas conocidas, familiares, de las que no lo son. Es por ello que ya se notarán algunas preferencias a la hora de elegir a quién sonreír, en qué brazos permanecerá…seguramente los de su mamá serán sus preferidos, aunque esto se extiende a su padre y otras personas cercanas. El mundo social ya ha comenzado, por ello disfruta de observar otros pequeños y de incluirse en eventos sociales.

Es importante en este período permitirle interactuar con otros, disfrutar de su presencia, compartir actividades. De esta manera estaremos favoreciendo su seguridad personal, su confianza y el sentido de familia.

De a poquito comenzará a manifestar diferentes sensaciones y emociones ante distintas situaciones y personas: notaremos si algo lo entusiasma, si algo lo puso especialmente contento, si siente temor. Su cuerpo y sus gestos lo expresarán así como también se manifestará llorando…aunque la gran protagonista de este momento será la sonrisa.

En este momento las personas más cercanas comienzan a describir sus características: si es inquieto, tranquilo, llorón, curioso, dormilón…efectivamente su personalidad está de manifiesto, por ello es importante acompañarlo en este maravilloso camino hacia su “ser”…

Al cumplir sus primeros 6 meses tu bebé ya puede manifestar algunas de las tantas emociones que siente día a día. Ya podrá besarte, mimarte y estirará sus bracitos para que lo alces. Su mamá sigue siendo la persona más importante, necesita de su presencia para estar tranquilo y su compañía despierta una de los máximos placeres.

Como vemos en esta etapa que podremos favorecer o no a su confianza, seguridad y tranquilidad en las diferentes situaciones y lazos que le ofrecemos.

Tu hijo se sentirá seguro y con ganas de seguir explorando si recibe de parte de los adultos que lo acompañan en su desarrollo, respeto por su singularidad y ánimo a la hora sortear algún obstáculo.

Este vínculo con el aprendizaje será la base para sus ganas de aprender en la vida…

Cómo favorecer la adquisición de la sonrisa social…

– Estimula sus sentidos mirándolo, hablándolo, acariciándolo

– Canta canciones infantiles y balancéalo, mientras lo miras y le sonríes

– Coloca un móvil sobre su cuna

– Incluye dentro de sus juguetes algún espejo de uso infantil

– Juega a las “palmas” o “tortitas”

– Juega al escondite detrás de una mantita, festejando el re encuentro con una sonrisa amplia

– Juegue a hacerle cosquillas y a reír juntos

Lic. Marisa Russomando, Psicóloga (MN) 23189, www.marisarussomando.com.ar

Puedes seguir leyendo: Cuentos infantiles

Directora de Espacio La Cigüeña.

Imprimir Imprimir

Comentarios

[fbcomments width="450" count="off" num="3" countmsg="maravillosos comentarios!"]