El reto de la seguridad vial infantil en América Latina

El reto de la seguridad vial infantil en América Latina

En los países latinoamericanos mueren anualmente 6.571 niños en accidentes de tráfico, según revela un estudio de Fundación MAPFRE.

Si la tasa de mortalidad infantil de estos países fuera igual a la europea, se podrían salvar al año 4.800 vidas. A continuación analizamos cuáles son las causas de este problema y cómo pueden combatirse.

El estudio “Asientos de seguridad para niños. Situación en Iberoamérica y el Caribe”, publicado por Fundación MAPFRE en marzo de 2012, analiza la seguridad vial infantil en los siguientes países de Latinoamérica y el Caribe (LAC): México, Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica, Panamá, Ecuador, Colombia, Venezuela, Brasil, Paraguay, Uruguay, Argentina, Chile, Perú, República Dominicana y Puerto Rico. Para la comparación con Europa, se ha elegido a España y Portugal, por sus vínculos históricos con esta región, así como a Suecia, por ser la máxima referencia en al ámbito de la seguridad vial infantil.

La tasa media de mortalidad infantil anual en accidentes de tráfico en los países LAC considerados es de 42 fallecidos por millón de habitantes, mientras que en los tres países de la Unión Europea incluidos en el estudio dicha tasa media se sitúa en 11 niños fallecidos por cada millón de habitantes.

Léanlo otra vez, porque a veces los números son fríos. Estamos hablando de 4.800 niños latinoamericanos que no tendrían por qué morir si se tomaran algunas medidas de seguridad vial que ya funcionan en otros países. La mayor parte de estas muertes se concentran en México (1751 víctimas de 0 a 14 años en 2009) y en Brasil (1550 niños fallecidos en el mismo año), por ser los países más poblados.

Sin embargo, si hablamos en términos porcentuales (es decir, relación entre el número de víctimas infantiles y el total de la población), la situación más grave es la de El Salvador, con 95 niños fallecidos por cada millón de habitantes. Ecuador, con 73; Venezuela, con 60; Argentina, con 56; México, con 53 o Perú, con 50, tampoco pueden presumir de sus tasas de mortalidad infantil.

En la horquilla de los 30 a los 40 se sitúan Costa Rica, Paraguay, Nicaragua, Honduras, Brasil, Chile y República Dominicana. En la veintena de muertos por cada millón de habitantes están Panamá, Uruguay, Colombia y Guatemala. Por debajo de los 20 sólo encontramos a Puerto Rico, con 15 muertes de niños en accidente por cada millón de habitantes.

Todos los países LAC tienen margen de mejora, si tomamos como ejemplo a Suecia, con una tasa de 6 muertes por millón de habitantes. ¿Y cómo lograr esta mejora? El estudio de Fundación MAPFRE apunta varias medidas a tener en cuenta. En primer lugar, mejorar la información sobre siniestralidad en accidentes (incluida la infantil).

Unificar los criterios estadísticos y mejorar la accesibilidad a los datos contribuye a la realización de estudios para identificar posibles áreas de mejora. Además, es un ejercicio de transparencia que ayuda a un mejor seguimiento de la evolución del problema. Más importante aún es instaurar una legislación específica sobre el uso de sistemas de retención infantil. Únicamente en Brasil y Puerto Rico existe una ley completa sobre el uso y los requisitos técnicos de los asientos de seguridad para niños.

En al menos cinco países (El Salvador, Guatemala, Honduras, Perú y República Dominicana) no existe ninguna legislación sobre este tema. En el resto de países considerados en el estudio, la normativa es parcial. Junto a la mejora de la legislación, es necesario ejercer una fiscalización de las medidas implantadas, para comprobar que se cumplen.

La puntuación media de los países LAC en la eficacia de la fiscalización de la ley sobre uso de sistemas de protección infantil en el automóvil alcanza los 2 puntos sobre 5 posible, según el informe de la OPS del año 2009. Una cuarta recomendación consiste en mejorar la educación y la concienciación ciudadana. Brasil, Puerto Rico y Uruguay obtienen la mejor puntuación en este apartado del estudio, gracias a sus campañas permanentes o de amplio alcance sobre el uso de las sillas de seguridad infantil.

Argentina tiene campañas consideradas de alcance medio, mientras que Chile, Costa Rica, El Salvador y México tienen campañas puntuales. En los diez países LAC restantes incluidos en el estudio no se ha encontrado ninguna campaña sobre la retención infantil en automóviles.

Sabemos que sois muchos los latinoamericanos que visitáis esta página y nos encantaría tener vuestro punto de vista para completar el de este estudio. ¿Qué buenas prácticas destacan en vuestros países? ¿Qué medidas echáis en falta? Esperamos vuestros comentarios.

Fuente: Fundación MAPFRE

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