La visita de los muertos

wawa de pan

La visita de los muertos es uno de los cuentos del día de los muertos de la escritora Roxana Hoces Montes sugerido para niños a partir de diez años.

Mi hermana y yo esperabamos con muchas ganas la visita de los muertos, ya que era el dia donde más comida habia en casa. Mamá decia: _Nuestros parientes fallecidos vienen a visitarnos , llegan cansados, hambrientos, sedientos y hasta con ganas de bailar._

Por eso, siete dias antes nosotras ayudabamos a adornar con flores la mesa donde estaban las fotos de los familiares que habian partido y al lado se ponia una vela encendida , un vaso con agua y sal.

Así también cada integrante de la familia podía traer una fruta, pan o golosina que más le habia gustado al fallecido y luego hacia una oración agradeciendo a los abuelos, bisabuelos,tatarabuelos, tataratataraabuelos y así sucesivamente hasta llegar a siete generaciones por parte de mamá y papá. Igualmente con tiempo se horneaban los panes a base de harina de trigo que tenian forma y cara de bebé mas conocido como tantawawa o wawa de pan, esos panes eran los más deliciosos e infaltables en los hogares de nuestra comunidad. Pero para el día en que venian las almas preparaban tamales y otros platos con carne.

Aunque a nosotras nos gustaban más los maicillos, a tal punto que, un día mi hermana cogió uno del altar y se lo comió a escondidas. Pero cuando papá la descubrió, muy molesto le dijo: _ Primero deben probarla los visitantes y después los de casa, pues si ellos se contentan nos bendeciran y todo el año nos ira muy bien hasta la siguiente visita._

Así pues, el dos de noviembre era el dia esperado por la mayoria de niños y niñas comelonas y dulceras como nosotras. Ese día nos levantabamos temprano y vestiamos la ropa más bonita, luego ibamos al altar a saludar a los visitantes del más allá, en realidad queriamos comprobar si habian comido algo.

Sin embargo, nos dimos con la sorpresa de que todo estaba intacto, tal como lo dejamos la noche anterior. Pero papá y mamá opinaban que las almas visitantes se llenan con poco, saborean el olor, se alimentan de la esencia de las cosas y nos dejan la parte que se pueda tocar y ver para los vivos.

Después de desayunar saliamos al cementerio llevando todo lo que se habia colocado en el altar , además del almuerzo que mamá habia preparado y nosotras llevabamos las flores un ramo cada una, ademas de dos bolsas de tela para los regalos de los visitantes. Ya en el camposanto todo era alegria y colorido, unos llegaban cantando, otros tocando y algunos bailaban alrededor de la foto de su familiar.

Y pocos como nuestros padres se sentaban sobre una manta para conversar y beber chicha de jora con vecinos y amigos. Mientras que los niños y niñas ibamos visitando las tumbas donde habia gente comiendo para que nos inviten. Así la pasabamos saboreando, riendo con los vivos por encima de los muertos hasta la hora de almorzar, que dicho sea de paso era la parte menos agradable, pues no soportaba la mezcla de olores y hasta mareos me provocaba. Por eso yo solo bebia mate y comia choclo sancochado.

Después de despedirnos de los familiares muertos regresabamos a casa muy contentas. Al llegar lo primero que haciamos era vaciar las bolsas de tela ,¡Oh cuantos regalos! ,decía mamá, mi hermana contaba e iba clasificando; panes grandes, medianos y pequeños, escaleras, caballos, llamas, rosquillas, maicillos en variadas formas,además de algunas papas, trozos de queso y maíz tostado. Y yo solo miraba y agradecia, pues todo eso se lo debiamos a la visita de los muertos que vinieron del más allá para bendecir a los de acá.

Fin

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La visita de los muertos es uno de los cuentos del día de los muertos de la escritora Roxana Hoces Montes sugerido para niños a partir de diez años.

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