El elefante encadenado


Por Jorge Bucay. Cuento de superación personal

El elefante encadenado es un muy sencillo pero fascinante relato, muy fácil de entender para niños de todas las edades. Es un cuento sobre esfuerzo y superación personal, del médico y escritor argentino Jorge Bucay. Cuentos para reflexionar.

El Elefante Encadenado

El elefante encadenado - Cuento de superación personal de Jorge Bucay

— «No puedo» —le dije—. «¡No puedo!»

— «¿Seguro?» —me preguntó él.

— «Sí, nada me gustaría más que poder sentarme frente a ella y decirle lo que siento… Pero sé que no puedo.»

El gordo se sentó a lo buda en aquellos horribles azules de su consultorio. Sonrió, me miró a los ojos y, bajando la voz como hacía cada vez que quería ser escuchado atentamente, me dijo:

— «Déjame que te cuente…»

Y sin esperar mi aprobación Jorge empezó a contar.

— «Cuando yo era pequeño me encantaban los circos, y lo que más me gustaba de los circos eran los animales. Me llamaba especialmente la atención el elefante que, como más tarde supe, era también el animal preferido por otros niños. Durante la función, la enorme bestia hacía gala de un peso, un tamaño y una fuerza descomunales…»

Pero después de su actuación y hasta poco antes de volver al escenario, el elefante siempre permanecía atado a una pequeña estaca clavada en el suelo con una cadena que aprisionaba una de sus patas. Sin embargo, la estaca era sólo un minúsculo pedazo de madera enterrado unos centímetros en el suelo.

Y, aunque la cadena era gruesa y poderosa, me parecía obvio que un animal capaz de arrancar un árbol de cuajo con su fuerza, podría liberarse con facilidad de la estaca y huir. El misterio sigue pareciéndome evidente.

¿Qué lo sujeta entonces? ¿Por qué no huye?

Cuando tenía cinco o seis años, yo todavía confiaba en la sabiduría de los mayores. Pregunté entonces a un maestro, un padre o un tío por el misterio del elefante. Alguno de ellos me explicó que el elefante no se escapaba porque estaba amaestrado. Hice entonces la pregunta obvia:

— «Si está amaestrado, ¿por qué lo encadenan?»

No recuerdo haber recibido ninguna respuesta coherente. Con el tiempo, olvidé el misterio del elefante y la estaca, y sólo lo recordaba cuando me encontraba con otros que también se habían hecho esa pregunta alguna vez.

Hace algunos años, descubrí que, por suerte para mí, alguien había sido lo suficientemente sabio como para encontrar la respuesta: «El elefante del circo no escapa porque ha estado atado a una estaca parecida desde que era muy, muy pequeño.»

Cerré los ojos e imaginé al indefenso elefante recién nacido sujeto a la estaca.

Estoy seguro de que, en aquel momento, el elefantito empujó, tiró y sudó tratando de soltarse. Y, a pesar de sus esfuerzos, no lo consiguió, porque aquella estaca era demasiado dura para él. Imaginé que se dormía agitado y que al día siguiente lo volvía a intentar, y al otro…

Hasta que, un día, un día terrible para su historia, el animal aceptó su impotencia y se resignó a su destino. Ese elefante enorme y poderoso que vemos en el circo no escapa porque, pobre, cree que no puede. Tiene grabado el recuerdo de la impotencia que sintió poco después de nacer.

Y lo peor es que jamás se ha vuelto a cuestionar seriamente ese recuerdo.

Jamás, jamás intentó volver a poner a prueba su fuerza.

— «Así es, Demián. Todos somos un poco como el elefante del circo: vamos por el mundo atados a cientos de estacas que nos restan libertad. Vivimos pensando que “no podemos” hacer montones de cosas, simplemente porque una vez, hace tiempo, cuando éramos pequeños, lo intentamos y no lo conseguimos. Hicimos entonces lo mismo que el elefante, y grabamos en nuestra memoria este mensaje: “No puedo, no puedo y nunca podré”. Hemos crecido llevando ese mensaje que nos impusimos a nosotros mismos y por eso nunca más volvimos a intentar liberarnos de la estaca.»

Cuando, a veces, sentimos los grilletes y hacemos sonar las cadenas, miramos de reojo la estaca y pensamos: No puedo y nunca podré. Jorge hizo una larga pausa. Luego se acercó, se sentó en el suelo frente a mí y siguió:

— «Esto es lo que te pasa, Demi. Vives condicionado por el recuerdo de un Demián que no existe, que no pudo. Tu única manera de saber si puedes conseguirlo es intentarlo de nuevo, poniendo en ello todo tu corazón… ¡Todo tu corazón!»

Fin.

Jorge Bucay
Déjame que te cuente…
Barcelona, RBA Libros, 2006

El elefante encadenado es un cuento de superación personal, del médico y reconocido escritor argentino Jorge Bucay.

Sobre Jorge Bucay

Jorge Bucay - Escritor

Jorge Bucay nació en Buenos Aires, Argentina, el  30 de octubre de 1949. Es un médico, psicodramaturgo, terapeuta gestáltico y escritor argentino.

Jorge se define como “ayudador profesional” ya que, según él, mediante sus conferencias y sus libros procura ofrecer herramientas terapéuticas, para que cada quien sea capaz de sanarse a sí mismo.

Considera que la recuperación de los cuentos como forma de comunicación se inscribe en un movimiento de rescate de los valores tradicionales; y que la sociedad es culpable de los problemas del individuo sólo hasta que éste se vuelve adulto.

Las obras de Jorge Bucay se han convertido en best sellers en España y en muchos países de habla hispana, como Venezuela, México, Uruguay, Costa Rica. Además, han sido traducidas a una veintena de idiomas.

Si quiere conocer más sobre Jorge Bucay, puede leer su biografía Aquí.

Algunos de los libros de Jorge Bucay

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