Contracorriente es una de las historias de abuso de autoridad escrita por Liliana Panetta, un cuento sugerido para adolescentes, jóvenes y adultos.

En comparación con otras jóvenes de su edad, Noná no se sentía bonita. Era bajita, regordeta y con carita redonda, abundante cabello grueso y negro como el carbón cortado en forma circular con flequillo.

En cambio, su presencia inundaba ternura y sapiencia.

Su cuerpo al descubierto, protegida solo su parte más íntima, con senos erguidos, abundantes y una piel tostada por el resplandeciente sol, producían una sonrisa picarona en los más jóvenes.

¡Si, realmente era atractiva!

Sus manos grandes por el trabajo con la tierra parecían embellecer todo lo que tocaba y así, en sus ratos libres, hacía canastas, paneras, etc. con fibras del carandillo – palmera pequeña que crece en la región – que luego canjeaba por otros productos.

Su mirada profunda y dulce daban serenidad a quiénes a ella se dirigían.

En las comunidades Pilagá, en el Chaco Formoseño, Noná era muy apreciada por sus numerosas cualidades.

Con los años y al ir creciendo se convirtió en sabia compañera de su abuelo (Tata), de quien ella misma se nutría de experiencia y consejos.

Él le transmitió todo su saber, le contaba historias de su familia y su pueblo. Le enseño a labrar la tierra, a sembrar y a cosechar, a pescar y a cazar. Muchas actividades que normalmente aprendían los jóvenes, pero estos habían sido enviadas a trabajar a los ingenios azucareros de Salta y Tucumán, otros a las plantaciones de algodón y muchos obligados a formar parte de las tropas en las guerras fronterizas.

Con los años, el Tata comenzó a tener varias “nanas” que ninguno de los manosantas que había en el reservado podían curar; ella que ya había sentido hablar del sanador Tonkiet, convenció a su Tata en ir a visitarlo, pero tenían que salir del reservado e ir hasta Bomba.

Emprendieron el camino, a poco de llegar comenzaron a ver mucha gente en tranquila espera, gente como ellos enfermos con ansias de ser curadas.

Lamentablemente los gendarmes no lo entendieron así y comenzaron a dispararles y a perseguirlos eliminando a la gran mayoría. El Tata murió de un disparo en la espalda cuando trataba de escapar, ella logró huir y llegar a su comunidad para informar a los suyos de lo vivido.

La mayoría atemorizada se escondió en el monte o huyeron a Pozo del Tigre o Campo del Cielo.

¡Por el miedo y el temor a la represarías, callaron más de cincuenta años!

Hoy, yo me atrevo a difundir más esta masacre Pilagá de Rincón. Bomba que me parece increíble haya ocurrido en mi país, exactamente en la zona del Gran Chaco, Formosa en octubre de 1947.

Soy argentina y donde vivo ahora, Europa, aprendo día a día a tener memoria; nos recuerdan continuamente los genocidios cometidos en las diversas guerras, mientras nosotros deliberadamente y debajo de la alfombra, escondemos nuestras verdades.

Memoria para recordar los injustos asesinatos en nombre de un “Futuro mejor “ ¿Mejor para quiénes?

Teóricamente para nosotros mismos – la mayoría, el pueblo – , pero la realidad demuestra que ese “Futuro mejor” fue sólo organizado para que “unos pocos” se enriquecieran y como lamentablemente la historia no cambia, esos “pocos” continúan enriqueciéndose aún más hoy todavía.

Memoria que quisiera que nosotros los latinos no perdiéramos tan fácilmente; porque quiero tener memoria y siento dolor por los hechos que muchos colonos cometieron en “El Nuevo Continente”, dedico esta historia a todos aquellos que a pesar del despojo y olvido continúan luchando por una existencia digna.

Fin

Cuento sugerido para adolescentes, jóvenes y adultos

Contracorriente es una de las historias de abuso de autoridad escrita por Liliana Panetta, un cuento sugerido para adolescentes, jóvenes y adultos.

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