Barco de papel

ANNA BURINGHEL

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Barco de papel es uno de los cuentos de amor de la escritora de cuentos infantiles Liana Castello  sugerido para adolescentes, jóvenes y adultos.

Ana se sentía sola y vacía en su mundo pequeño. No tenía casi familia, pocos amigos y un empleo de camarera que le demandaba muchas horas y le ofrecía poco salario.

Ana no estaba contenta con su vida, su presente no la conformaba y su futuro –creía ella- era incierto (en realidad todos los futuros lo son). No había en su vida una pizca de color que diera vida a ese gris que todo lo teñía.

Estaba triste, sola y aunque soñaba con que algún “príncipe” apareciera a rescatarla, algo parecido a la resignación se iba instalando en ella.

Cierto día, atendió a un joven, quien con un solo café, estuvo horas sentado leyendo.  Ana no reparó demasiado en él, pero cuando se marchó, junto con el dinero, el joven había dejado un barquito hecho con una servilleta de papel. Ana se quedó mirando el barquito por un rato, pero en el apuro por limpiar la mesa para que fuese ocupada nuevamente, lo tiró.

El joven volvió a los dos días y volvió a dejar, junto con la paga, otro barquito. Por alguna razón Ana decidió guardarlo y por alguna otra razón más desconocida aún, deseó que el joven volviese. Sus días comenzaron a tener otro color, la espera y la ansiedad teñían de bellos tonos su monótona vida.

Tardó tres días, pero volvió. Ana sintió que la taza tambaleaba en la bandeja. Ahora sí reparó en el muchacho. Era un hombre simple, como simple era ella. No la miraba demasiado o nada quizás, pero nuevamente –antes de retirarse- había hecho el barquito que ya para Ana, era un modo de despedirse.

Esperaba cada día poder atender al joven, servirle su café, mirarlo, esperar su mirada y por supuesto un nuevo barquito de despedida. A veces pasaban días sin noticias del muchacho y entonces sus horas volvían a ser de un gris intenso, oscuras, vacías, monótonas.

Ana se sentía la protagonista de un cuento, una princesa encerrada no en un castillo, sino en una vida gris que necesitaba imperiosamente ser rescatada por un príncipe azul que la llenase de colores.

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Cuando el joven volvía, todo comenzaba a iluminarse, desde la mirada de Ana, hasta los corazones de ambos.

Pasó un tiempo largo de silencios, miradas, tazas de café y muchas servilletas de papel hasta que se animaran a acercase uno al otro para darse cuenta entonces, que ya nadie los podría separar.

Ana, una joven sencilla que no vivía en un castillo, ni tenía una vida de princesa, fue rescatada por un joven tan sencillo como ella, sin fortuna, ni corcel, sin espada, ni corona. La realidad superó la fantasía tantas veces relatada porque se rescataron mutuamente.

Construyeron un amor fuerte y sólido en base a una simple pero mágica servilleta de papel con la cual se construyó un barco que llenó el mar de colores y sorteó todo tipo de tempestades. Un barquito hecho de materiales nobles, simples, como sus corazones y sus vidas, un barquito que navegó por siempre con una pareja de príncipes sin coronas ni castillos.

Fin

Ilustración: ANNA BURINGHEL

Todos los derechos reservados por Liana Castello

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Barco de papel es uno de los cuentos de amor de la escritora de cuentos infantiles Liana Castello  sugerido para adolescentes, jóvenes y adultos.

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