Miau 😺 Entendía el lenguaje gestual de sus hijos, pero nunca había oído a ninguno de ellos hablar.

Por Francisco Javier Arias Burgos. Historias de fantasía para niños.

En esta ocasión, nuestro nuevo colaborador, el escritor Francisco Javier Arias Burgos nos envía un cuento bien cortito con una hermosa historia de fantasía para el deleite de nuestro público más pequeño. “Miau” es la historia de un niño que recibe una recompensa para su amor y protección a los gatos. Veamos cuál es el sueño cumplido de Lázaro.

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Miau

Sin pensarlo dos veces, Lázaro corrió y le echó mano al gato justo antes que el camión lo atropellara.

Puso en peligro su vida, pero salvó la del descuidado minino que quería pasar al otro lado sin percatarse del carro que venía a toda velocidad. Tembloroso, y con el animal sobre sus piernas, se sentó en una banca.

Este gato no es de aquí, -dijo al mirarlo con más detenimiento.

Él conocía todos los de sus vecinos y aun los que deambulaban sin dueño por las calles de La Felisa, que así se llamaba el pueblo. Le gustaba alimentarlos, les curaba las heridas resultantes de sus peleas por una gata en celo o de los accidentes que tenían, y a cada uno le tenía un nombre.

Miau - Cuento sobre gato que habla

Pero a este no lo conocía. Era muy distinto de los otros. Más grande, más peludo, con unas orejas enormes y ojos de un negro profundo. Su cola era más larga y esponjada que la de los demás. Lázaro pensó que el animal había extraviado su camino o que había llegado en alguno de los cargamentos de café o de frutas que los camiones traían al pueblo.

Tienes razón, -oyó.

Miró a su alrededor para ver quién le había hablado, pero no había nadie. Solo estaban él y el minino.

No soy de por aquí, -volvió a escuchar.

Y brincó asustado, al tiempo que largaba al gato, “No te asustes, buen hombre, cálmate y escúchame“, fueron las últimas palabras que oyó antes de echarse a correr despavorido.

El felino lo siguió hasta que Lázaro, cansado y sudoroso, llegó a su choza y se desplomó en su silla mecedora. Estaba en choc, temblaba de miedo al ver delante de él la cara de ese gato parlante. En todos los años con los animales que amaba y cuidaba como a sus hijos nunca le había pasado algo igual. Solo había visto hablar a un minino en una película animada que le gustó mucho, o en ese cuento infantil que alguna vez leyó y aprendió de memoria.

¿Puedes darme un poco de agua, Lázaro?, -le dijo el gato.- Estoy muy cansado de correr detrás de ti.

Al borde del pánico total, se paró y se la trajo en una de las tazas en las que él comía. El temblor le hizo derramar casi la mitad, pero atinó a ponerla en el suelo, a prudente distancia del animal, que la bebió con fruición.

Has sido el ángel de la guarda de mis congéneres y vengo a recompensarte por tu generosidad, -oyó mientras pensaba cómo salir de la situación.

Él entendía perfectamente el lenguaje gestual de sus hijos, como los llamaba, pero nunca había oído a ninguno de ellos hablar. Interpretaba a la perfección cada maullido y cada gesto, pero palabras no les había oído pronunciar. Solo ronroneos.

Dime qué quieres, y te será concedido, -le dijo el aparecido.

Sin dudarlo ni un segundo, Lázaro le pidió que le hiciera realidad el sueño de ser ese gato feliz que es hoy.

Fin.

Miau es un cuento corto del escritor Francisco Javier Arias Burgos © Todos los derechos reservados.

Sobre Francisco Javier Arias Burgos

Francisco Javier Arias Burgos - Escritor

Francisco Javier Arias Burgos nació el 18 de junio de 1948 y vive en Medellín, cerca al parque del barrio Robledo, comuna siete. Es educador jubilado desde 2013 y le atrae escribir relatos sobre diversos temas.

“Desde que aprendí a leer me enamoré de la compañía de los libros. Me dediqué a escribir después de pensarlo mucho, por el respeto y admiración que les tengo a los escritores y al idioma. Las historias infantiles que he escrito son inspiradas por mi sobrina nieta Raquel, una estrella que espero nos alumbre por muchos años, aunque yo no alcance a verla por mucho tiempo más”.

Francisco ha participado en algunos concursos: “Echame un cuento”, del periódico Q’hubo, Medellín en 100 palabras, Alcaldía de Itagüí, EPM. Ha obtenido dos menciones de honor y un tercer puesto, “pero no ha sido mi culpa, ya que solo busco participar por el gusto de hacerlo”.

Otro cuento de Francisco Javier

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2 comentarios en «Miau 😺 Entendía el lenguaje gestual de sus hijos, pero nunca había oído a ninguno de ellos hablar.»

  1. Cada día afina más su escritura mi respetado amigo. De ser un narrador de 100 palabras en el periódico “Q’hubo”, ahora encuentro -gratamente sorprendido- que ha incorporado el diálogo de manera prolífica en su relato. Esto lo hace más vívido, es decir, vivaz y vigoroso.
    Felicitaciones, Pachito. Es un gran logro.

    1. Francisco Javier Arias Burgos

      Querido Jorge, muchas gracias. Me he atrevido a andar un poco más largo en este camino. Con tropiezos y caídas, pero sin desanimarme. Me apoyo en el bastón de mis amistades. Vos sos un referente.

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