Suza la medusa 🌊 ¿Por qué vives aquí amarrada al arrecife cuidando de lo que todos debemos cuidar?

Por Gustavo Arencibia Carballo. Ilustración: Trinidad Quintana Perlingieri. Cuentos educativos para niños.

Suza la medusa es un hermoso cuento educativos, con un fuerte y concientizador mensaje sobre la conservación de los océanos, del escritor cubano Gustavo Arencibia Carballo, especialmente recomendado para los más pequeños. Además, el cuento tiene unas bellas ilustraciones de Trinidad Quintana Perlingieri, una joven argentina que, junto con Gustavo, colaboran desinteresadamente con EnCuentos.

¿Por qué son tan importantes los mares y océanos?

¿Por qué son tan importantes los mares y océanos?

Cientos de residuos sólidos urbanos (por ejemplo, latas, envases de plástico, vidrios, cartones plastificados, pilas, textiles y materiales tóxicos derivados de productos de limpieza), llegan diariamente a los mares y las corrientes marinas los dispersan por todos los océanos, lo que dificulta su limpieza. Reutilizar es una de las formas que tenemos, incluso individualmente, para evitar la generación de más residuos contaminantes.
Los océanos y mares del mundo son el motor de los sistemas globales que hacen que nuestro planeta sea un lugar habitable para los seres humanos y las demás especies que viven en él. Como administramos este vital recurso es fundamental para el futuro de la humanidad y para contrarrestar los efectos del cambio climático.
El sustento de más de 3.000 millones de personas dependen de la biodiversidad marina y costera. Sin embargo, el 30% de las poblaciones de peces del mundo está sobreexplotado, alcanzando niveles muy por debajo del que se necesita para producir rendimientos sostenibles.
Además, los océanos absorben alrededor del 30% del dióxido de carbón generado por actividades del ser humano y se ha registrado un 26% de aumento en la acidificación de los mares desde el inicio de la revolución industrial, llegando actualmente a niveles alarmantes de contaminación marina.
Mejorar la conservación y el uso sostenible de los recursos oceánicos a través del derecho internacional ayudará a mitigar algunos de los retos que enfrentan los océanos.

Imagen de Alexandre Van de Sande, via Wikimedia Commons.

La conservación de los océanos en cifras

Según información del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo:

  • 75% es la superficie de los océanos, es decir que cubren tres cuartas partes de la superficie de la Tierra, pero además, representan en volumen el 99% del espacio vital de nuestro planeta.
  • 200.000 son las especies identificadas que tienen los océanos, sin embargo, las cifras reales pueden ser millones.
  • 40% del océano se ve muy afectado por la contaminación, las pesquerías agotadas, la pérdida de hábitats costeros y otras actividades humanas.
  • 30% es el dióxido de carbono producido por los humanos que absorben los océanos, amortiguando los impactos del tan mencionado calentamiento global.
  • 3.000 millones de personas, como mínimo, dependen de la biodiversidad marina y costera para su sustento.
  • 3 mil millones de dólares por año (datos de 2016), a nivel global, es el valor de mercado de los recursos e industrias marinas y costeras, alrededor del 5% del PIB mundial.
  • La contaminación marina, que proviene en su mayor parte de fuentes terrestres, ha llegado a niveles alarmantes: por cada kilómetro cuadrado de océano hay un promedio de 13.000 trozos de desechos plásticos.

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Suza la medusa

Suza la medusa - Cuento

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi Dios la libertad;
mi ley, la fuerza y el viento;
mi única patria, la mar.

José de Espronceda.

Flotaba tranquila y sin preocupaciones dejándose llevar por la corriente marina Suza la medusa. El día con un sol lleno de alegrías y por suerte las aguas limpias, sin molestos desechos afeando el paisaje.

Los animales felices en sus instintos, en un ambiente algo equilibrado, un clima cambiando y los hombres a propósito de tiempos distintos, sin entender todo.

De pronto apareció un pulpo que, con voz de tormenta, de esas voces que te hacen abrir los ojos y mirar fijo al dueño y a la vez que se comenzaba a reír dijo:

Hola amiga medusa, ¡cuánto tiempo sin verla!

Los veinticuatro ojos de Suza la medusa miraron suave al amigo pulpo y dijo.

Hola amigo ¿cómo anda usted? ¿Qué aguas los traen por aquí?

Pues ando bastante bien para estas épocas que corren, pero hace varias mareas que estaba por verla, quería pedirle ayuda, conversar con usted de nuestra zona.

Suza frunció sus tentáculos a modo de curiosidad, como si no comprendiera todo aquello y dijo, luego de una pausa.

Diga usted amigo pulpo, ¿qué desea de mí?

Pues ya sabe, cada día es peor la situación de los mares con los inconformes y desinteresados que lanzan todo tipo de desechos a nuestras aguas, y hasta algunos barcos de turistas olvidan las regulaciones, es tremendo todo, uhmmm -y refunfuño soltado agua, con aire y un poquito de tinta de la suya- es tremendo y no para. Es difícil como vivimos, pero si nos preocupáramos más sería mejor para todos, menos plásticos menos petróleo que se yo, menos basura – pero es sabido todo eso, no es nuevo y cada luna es peor -dijo Suza mientras su color se tornaba algo pálido y cambiante ante los reflejos del sol del mediodía.

Pues yo le quiero pedir su ayuda, para que se quede allí y aquí en el arrecife, como algo así como, -hizo una pausa- o modo de decir, de guardia, vigilando y protegiendo nuestro mar, nuestro gran golfo marino, protegiendo nuestra área.

Hubo un ligero silencio que no se sintió a penas una burbuja de agua, pero que pareció largo, muy largo y continuo el pulpo.

Suza y el pulpo en el arrecife

Usted queda ahí en el arrecife, mira y protege y evita que pasen cosas. Conversa con los que no quieran cuidar, llama la atención a los despreocupados y a otros que no saben. Confío en su sabio criterio.

La medusa agitándose por dentro y algo confusa, pensó y pensó y de pronto acepto aquella inusual petición. Aquello que jamás pensó pudiera pasar, que jamás pensó podría alguien pedirle en su vida. Ella no sabía si hacia bien o era decisión errónea. La vida te lleva por caminos diferentes y en ocasiones confusos.

Comenzó a pasar el tiempo y ella allí cuidaba de todo y de todos, agarrada al arrecife a las algas del fondo, miraba y observaba, recogía desechos, hablaba con los organismos que vivían en el arrecife y los que deambulaban de noche, la vida de mar le pasaba. A veces decía, a veces miraba y pensaba como los propios habitantes querían flores, pero nada hacían por cuidar su lugar de vivir.

Después de un tiempo con este ritmo discordante, desordenado de ir y venir pasaron suave flotando casi en danza Medusa Luna y detrás una Medusa Dorada, y la miraron a ella allí fija, a ella sin poder navegar entre sol, corrientes y noche, sin mar de olores. Comentaron algo entre sus muchas miradas de una para otra y vuelta a Suza.

Las medusas la miraron en sus tantos ojos algo parecido a un uy Uy, rato se sintió, eran burlas y Suza volvió a no comprender por qué todos pasaban y la miraban con incredulidad.

Un día llego de súbito Bolo, un meduso diferente, agitado y revoltoso, pero con fama de inteligente y aguzado, se le acercó y comenzó a decir.

Qué onda Suza, no me conoces creo -dijo moviéndose mucho-, pero he pasado por aquí en ocasiones, de día y de noche con las corrientes y el viento loco de esta temporada y te he observado.

Hola, pues no te he visto -dijo Suza muy suave.

Y continuó Bolo:

No te entiendo por qué vives aquí amarrada al arrecife cuidando de lo que todos debemos cuidar, dejando de hacer lo tuyo, para lo que naciste, naciste medusa y debes flotar, dejarte llevar entre el plancton y darle vida al mar, ese debe ser tu destino, no así amarrada a un arrecife, naciste para ser libre y cada uno tenemos una responsabilidad en la vida.

Ambos se quedaron quietos de ojos, de todos los ojos, mientras sus brazos tentáculos flotaban de lado a lado.

Tienes razón amigo, toda la razón que he querido ignorar, tratando de mejorar y pensar en todos -había nuevos colores en los destellos de los tentáculos que semejaban algo de luces, o no-, pero se acabó, cada cual a lo suyo, y amar al mar no es solo una decisión es, ante todo, una actitud. ¿Si no cuidamos cada pedacito cada cual, de que hablamos entonces?

Y sin decir más se soltó y Suza la medusa flotó con la corriente y Bolo, el meduso amigo junto a ella alejándose del bello arrecife que también, en lo profundo y sabio de su corazón, de tanto ver se alegró de la sabía decisión.

Así los dos amigos se perdieron con corriente y vientos fuertes. La vida a correr y pasar feliz en lo que somos, el viento al viento, el mar a la mar.

Suza la medusa en el fondo del mar

Fin.

Suza la medusa es un cuento del escritor Gustavo Arencibia Carballo © Todos los derechos reservados.

Ilustradora: Trinidad Quintana Perlingieri, 15 años. Tortuguitas, provincia de Buenos Aires,
Argentina.

Sobre Gustavo Arencibia Carballo

Gustavo Arencibia Carballo - Escritor

Gustavo Arencibia Carballo es un escritor cubano, nacido en La Habana en 1953. Es Licenciado en Bioquímica, graduado en la Universidad de La Habana, Doctor en ciencias en el Uso, Manejo y Preservación de los Recursos y Maestro en Ciencias del Agua, graduado en el CIBNOR, México.

Como escritor tiene publicado el libro titulado “Cuentos del Barrio mío“, libro de cuentos como resultado del primer premio en el concurso estatal de literatura del Instituto subcaliforniano de Cultura, Baja California Sur, México, 2005. Este libro de cuentos tiene una segunda edición en 2019 por la editorial de Cuba CITMATEL en formato de libro digital y en 2021 se publica en México la tercera edición, por la Editorial Unas Letras.

Además tiene un libro de poemas publicado en Colombia en el 2011 titulado “El amor y el agobio” (ISBN: 978-958-46-0656-3). Ha participado en varios concursos de literatura nacionales e internacionales. Tiene varios libros sin publicar como “Cuentos de este tiempo y otros espacio” de ciencia ficción presentado en el concurso el 13 de marzo de la Universidad de La Habana (1980), “Cuentos y poemas para niñas y niños“, poemario “Dispersa Lejanía” (2017), “A tu lado ahora” (2019) y otros en preparación.

Ha escrito para diferentes medios de comunicación como periódicos revistas y páginas web, con artículos de opinión y escritos de sus libros publicados o en preparación.

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