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Seraf√≠n, el grillito viajero ūü¶ó ¬°Chau! ¬°Me voy a Buenos Aires‚Ķ! ¬°Me voy a visitar a nuestros parientes! ¬°Cri, cri!

Por Renata √örsula Otto. Cuentos de viajes y aventuras para ni√Īos y ni√Īas.

Seraf√≠n, el grillito viajero es un did√°ctico cuento de viajes y aventuras para ni√Īos, ideal para conocer y ense√Īar geograf√≠a (con textos y fotos) de la regi√≥n nordeste de la Argentina, zona de la que es su autora, la escritora Renata Ursula Otto. Sugerido para peque√Īos y peque√Īas a partir de nueve a√Īos.

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Serafín, el grillito viajero

Serafín vivía entre unos yuyos y piedras, a orillas del arroyo Piray, en el norte de Misiones.

Serafín, el grillito viajero - Cuento de viajes y aventuras

Vivía allí con muchos hermanos, primos, y amigos. Todos grillos.

Se pasaba el día jugando, saltado de yuyo en yuyo y de piedra en piedra, y por momentos, sobre todo a la hora de la siesta y del atardecer, se juntaban para cantar:

‚Äď ¬°Cri, cri! ¬°cri, cri!

Entre ellos viv√≠a un grillo grande y gordo. Era un grillo abuelo. √Čl muchas veces les contaba a los grillitos que ten√≠an parientes en todo el pa√≠s, hasta en Buenos Aires.

‚Äď ¬°Qu√© bien! -exclam√≥ Seraf√≠n- ¬°Yo quiero ir a visitarlos! ¬ŅC√≥mo puedo llegar a Buenos Aires? -pregunt√≥.

‚Äď ¬°No, no pod√©s! -respondi√≥ el grillo viejo- ¬°Es muy lejos para un grillo! ¬°No vas a llegar!

Serafín se sintió triste, pero no perdió las ganas de ir. Un día, sentado en una piedra miraba pasar el agua del arroyo, envidiándole un poco porque podía ir a otros lados y preguntó:

‚Äď ¬ŅY el agua de arroyo no llega a Buenos Aires? ¬ŅNo puedo ir por el agua?

‚Äď ¬°Creo que llega, s√≠! -dijo el grillo viejo- ¬°Pero es muy lejos para un grillo! ¬°Y no pod√©s nadar tanto, te vas a ahogar!‚Äď

Pero Serafín ya se había decidido. Y al ver pasar una madera que flotaba, dio un salto, y gritó fuerte:

‚Äď ¬°Chau! ¬°Me voy a Buenos Aires! ¬°Cri, cri! ¬°Me voy a visitar a nuestros parientes! ¬°Cri, cri!

Se armó un gran revuelo, sus amigos gritaron:

‚Äď ¬°Es seraf√≠n! ¬°Miren! ¬°Se va a Buenos Aires!

Y muchos le gritaron:

‚Äď ¬°Buen viaje! -y otros- ¬°Suerte! ¬°Cu√≠date mucho! ¬°Qu√© llegues bien! ¬°Saludos!

Como hacía mucho calor, Serafín, que iba muy contento, quedó medio adormilado. Se estiró sobre la maderita y se dejaba llevar.

De pronto, un golpe seco sacudi√≥ la maderita y se despert√≥ sobresaltado. ¬ŅCon qu√© hab√≠a chocado? Mir√≥ para arriba, y vio una pared muy alta. Mir√≥ para un lado y vio que esa pared era muy larga. Mir√≥ para el otro lado y la pared era muy larga tambi√©n hacia all√≠. ¬ŅYa saben contra qu√© choc√≥?

¡Sí! ¡Muy bien! ¡Contra un barco!

Cuando se dio cuenta de que esa cosa enorme se movía por el agua, no lo pensó dos veces, y de un salto, se subió. Una vez en el barco, vio un marinero, que barría la cubierta y pensó que debía cuidarse de ese muchacho y de su escoba. Por las dudas, no hizo ni ¡cri!

Se buscó un rinconcito entre unas sogas y miró el paisaje que pasaba: veía monte, algunos arroyos que desembocaban en el río, algunas lanchas, algunos pueblos. ¡El viaje le estaba gustando mucho!

Cuando lleg√≥ la noche, vio muchas luces de un lado y del otro del r√≠o Paran√°. Y hasta una cadena de luces uniendo las dos orillas. ¬ŅSaben d√≥nde estaban? ¬°No! No era Buenos Aires, aunque s√≠ era una ciudad, mejor dicho dos: una a cada lado del r√≠o. Y entre ambas, un puente.

Costanera de Posadas iluminada
Costanera de Posadas (Misiones) iluminada

¬ŅQui√©n sabe? ¬°S√≠! ¬°Muy bien! Estaban pasando por Posadas, con toda su costanera iluminada, y el puente que cruza all√≠ el r√≠o lleva a‚Ķ ¬°Exacto! ¬°A Paraguay!, que es otro pa√≠s. Y la ciudad se llama: Encarnaci√≥n.

Puente Roque González de Santa Cruz - Posadas-Encarnación
Puente Roque Gonz√°lez de Santa Cruz ‚Äď Posadas-Encarnaci√≥n (Foto de Mariano Mantel)

Serafín disfrutó de ver las luces, tanto que se le escapó un ¡cri-cri! Pero el marinero ni lo escuchó. Pero él, mirando y mirando, se dio cuenta que el río se ponía cada vez más ancho.

As√≠ siguieron viaje muy tranquilo hasta la ma√Īana. Entonces, pas√≥ algo muy raro que preocup√≥ mucho a Seraf√≠n. Pero no sab√≠a qu√© hacer, no pod√≠a irse, porque el barco entr√≥ en una habitaci√≥n enorme, √©sta se cerr√≥, fue descendiendo y volvi√≥ a abrirse. ¬°Qu√© alivio cuando vio que segu√≠an en el r√≠o. Pero mir√≥ hacia atr√°s y vio un enorme pared√≥n: ¬°S√≠! ¬°Hab√≠an pasado por la esclusa de la represa de Yacyret√°!

Represa de Yacyretá - Ituzaingó - Corrientes
Represa de Yacyret√° ‚Äď Ituzaing√≥ ‚Äď Corrientes

Seraf√≠n estaba muy emocionado. Iba mirando que el terreno se volv√≠a m√°s plano, vio otras ciudades, otros puentes. ¬ŅPor d√≥nde iban? ¬°No, no llegaron a Buenos Aires todav√≠a! Pasaron por las provincias de Corrientes, Chaco, Santa Fe, y Entre R√≠os.

Allí el río Paraná comenzó a tener islas. Cada vez más islas. El barco iba por un canal entre bosques de álamos, naranjos y entre ellos, casitas con muelle. También había muchas lanchas, que iban de una isla a otra. ¡Hasta vio una lancha llena de alumnos en guardapolvo, que se iban a la escuela! ¡Estaban en el delta del Paraná!

Delta del Paran√° - Lancha de transporte y paseo
Delta del Paran√° ‚Äď Lancha de transporte y paseo

Poco a poco, la costa estaba cada vez m√°s poblada. Y a la noche, miles de luces se reflejaban en el agua y bailaban entre las olitas.

Al día siguiente, llegaron al puerto de Buenos Aires. ¡Qué emoción sintió Serafín! ¡Había logrado llegar! Pero enseguida, su alegría se hizo susto y preocupación.

Apenas bajó del barco, tuvo que apurarse para cruzar la calle, por la que pasaban cientos de autos, camiones y colectivos. Y en las veredas, ¡cientos de pies casi lo pisan!

‚Äď ¬°Ay! -se dijo- ¬°en qu√© l√≠o me met√≠! ¬°Ac√° todo es cemento, piedra, asfalto! ¬°Y cu√°nto ruido hay! ¬°Nunca voy a poder escuchar ni un ¬ęcri¬Ľ! ¬ŅC√≥mo voy a encontrar a mis primos? -pens√≥

Tenía ganas de taparse los oídos, ¡la ciudad de Buenos Aires le daba mucho miedo!

Con cuidado, pegadito a la pared, fue avanzando, salto tras salto. Cuando debía cruzar una calle, saltaba lo más rápido que podía, y suspiraba de alivio al estar al otro lado. Así, cuadra por cuadra, llegó por fin a una plaza. ¡Qué alivio, sentir un poco de pastito, poder recostarse al pie de un inmenso árbol!

Allí se durmió una buena siesta. Cuando oscureció, despertó porque le pareció escuchar algo conocido. ¡Y efectivamente! ¡Ahí sonaban, uno, dos, decenas de grillos!

¬°Qu√© alegr√≠a inmensa! De inmediato empez√≥ a buscarlos y los encontr√≥ por toda la plaza. ¬°Y pronto ya estaba entre ellos, y todos juntos cantaban, charlaban y se divert√≠an! Los grillos porte√Īos no sal√≠an de su asombro, y preguntaban:

‚Äď ¬ŅEn serio viniste desde Misiones? ¬°Pero √©se es un viaje re-largo! ¬ŅC√≥mo aguantaste tanto? ¬°Qu√© h√©roe que sos! ¬°Te felicitamos!

Y Serafín se sentía emocionado y feliz, y contaba algunas de las cosas que había visto.

Serafín en el Obelisco de la Ciudad de Buenos Aires
Serafín en el Obelisco de la Ciudad de Buenos Aires

Un t√≠o ya mayor, dijo entonces que tambi√©n ten√≠an primos en Espa√Īa. Y Seraf√≠n exclamo:

‚Äď ¬°Quiero ir!

Pero el tío respondió:

‚Äď ¬°No, hijo, no pod√©s ir! ¬°Es muy lejos para un grillo! ¬°Y adem√°s hay que ir en avi√≥n, y no dejan subir animales!

Seraf√≠n volvi√≥ a ponerse triste. ¬ŅPor qu√© no pod√≠a ir a Espa√Īa? ¬°Ten√≠a tantas ganas de seguir viajando!

As√≠ pasaron los d√≠as, y una noche, mientras estaban a pleno ¬ę¬°cri, cri!¬Ľ, en una plaza junto a un restaurante, de pronto escuch√≥ que una se√Īora all√≠ sentada cenando, le contaba a su amiga que al d√≠a siguiente part√≠a para visitar a su hijo que viv√≠a en Espa√Īa.

¡No lo pensó ni una vez! ¡No! De un salto, se subió a la cartera de la dama y, antes de meterse en ella, saludó a sus primos:

‚Äď ¬°Chau! ¬°Me voy a Espa√Īa!

‚Äď ¬ŅEh? -gritaron- ¬°Seraf√≠n se va a Espa√Īa!

‚Äď ¬°Buen viaje! ¬°Saludos a los espa√Īoles! ‚Äďrespondieron los otros grillos que no sal√≠an de su asombro.

Seraf√≠n se acomod√≥ en la cartera de la se√Īora, y casi tiene que estornudar, porque ol√≠a mucho a perfume. Pero decidi√≥ que no har√≠a ni ¬ęcri¬Ľ para no ser descubierto.

Varias veces pasó momentos de susto, cuando las manos de la mujer entraban a la cartera a sacar la billetera, o guardarla, al sacar las llaves. Cada vez, Serafín se hacía lo más chiquito posible y se pegaba al fondo, para que no lo descubra.

Al d√≠a siguiente, la se√Īora desayun√≥, tom√≥ una valija y la cartera, llam√≥ un taxi y fue al aeropuerto de Ezeiza. All√≠ esperaron bastante, despacharon la valija, la cartera pas√≥ por un esc√°ner, donde por suerte, seraf√≠n pas√≥ desapercibido. Tal vez el guardia pens√≥ que era un prendedor.

Aeropuerto Internacional de Ezeiza - Buenos Aires, Argentina
Aeropuerto Internacional de Ezeiza ‚Äď Buenos Aires, Argentina

Por fin se embarcaron, y la se√Īora acomod√≥ su cartera en el portaequipaje. Seraf√≠n se qued√≥ muy quieto, pero una vez que hubo despegado el avi√≥n, sali√≥ de la cartera y recorri√≥ todo el portaequipaje de punta a punta. Por fin encontr√≥ una puerta que no cerraba bien, y por all√≠ espi√≥, para ver el interior del avi√≥n. Vio a muchos pasajeros, todos sentados con sus cinturones de seguridad puestos, tomando algunos una gaseosa, otros un caf√© y algunos com√≠an unos bocadillos.

Cuando anunciaron el aterrizaje, volvi√≥ r√°pidamente a la cartera. Escuch√≥ que bajar√≠an en Barcelona y entonces, pensando, de pronto le asalt√≥ una duda: ¬ŅSer√° que los grillos en Barcelona hacen ¬ęcri, cri¬Ľ en el mismo idioma que yo? ¬ŅY si no los entiendo, y ellos no me entienden? ¬°Qu√© imprudente soy! ¬ŅPor qu√© me met√≠ en este problema?

Pero no tuvo tiempo de pensar m√°s, porque la se√Īora ya hab√≠a pasado la aduana y se estaba por tomar un taxi.

De un salto sali√≥ a tierra espa√Īola y volvi√≥ a temer por su vida en las calles de Barcelona. Pero pronto alcanz√≥ una plaza y se puso a descansar. Al atardecer, comenzaron a sonar los ¬ęcri, cri¬Ľ de los grillos lugare√Īos y se puso muy, pero muy contento, porque los entend√≠a. ¬°Se acerc√≥ a saludarlos y lo recibieron muy bien!

Plaza Catalunya - Barcelona, Espa√Īa
Plaza Catalunya ‚Äď Barcelona, Espa√Īa. Foto de Josep Panadero

¬°All√≠ se qued√≥ un buen tiempo, compartiendo con todos sus parientes espa√Īoles, que no sal√≠an de su asombro por este joven grillo que cruz√≥ el mar!

Todos quisieron conocerlo, y lo llevaban de plaza en plaza. En uno de esos paseos conoció a una grillita muy bonita, de la que se enamoró. Pero esa historia está en otro cuento. Por hoy, y Serafín colorado, ¡este cuento se ha acabado!

Fin.

Serafín, el grillito viajero es un cuento de la escritora Renata Úrsula Otto © Todos los derechos reservados.

Sobre Renata √örsula Otto

Renata √örsula Otto - Escritora

Renata Ursula Otto naci√≥ y se cri√≥ en tierra de selvas y r√≠os, en el a√Īo 1959 en Eldorado, Misiones (Argentina). Es docente y actualmente vicedirectora de la Primaria y coordinadora del departamento de Alem√°n en el Secundario del Instituto p√ļblico de gesti√≥n privada ¬ęHindenburg¬Ľ de Eldorado.

Publicaciones de Renata

Como integrante fundadora del Grupo Literario Dementeazul, ha publicado:

  • Busco la Palabra (2004) y Palabras de Tierra y amor (2007) ambos con poes√≠as y cuentos de su autor√≠a.
  • Busco la palabra, en versi√≥n digital (2010).
  • Desde el Pozo, novela (2011).

En forma cooperativa en:

  • 6¬ļ Torrente Nacional de Cuentos de Editorial Baobab (2000).
  • Voces literarias Argentinas de L√≠nea Abierta (2001).
  • Antolog√≠a de Escritores Eldoradenses (2002).
  • Primera Antolog√≠a Dementeazul (2002).
  • La Colonizaci√≥n Alemana en Misiones ‚Äď La Mujer Pionera (2003).
  • Segunda Antolog√≠a Dementeazul ‚Äď cuentos infantiles (2004).
  • Antolog√≠a Po√©tica ¬ęEl Rapto de Europa¬Ľ, Fundaci√≥n Max Aub ‚Äď Espa√Īa.
  • La Siesta es de la Marraca (2007).
  • Cada uno de los libros correspondientes a los siete encuentros de escritores organizados por el Grupo Dementeazul en Eldorado (2003 a 2009).

Además de numerosas poesías, cuentos cortos y novelas sin editar.

Premios y menciones especiales

  • 1992 ‚Äď Menci√≥n especial en el concurso de cuentos Jorge Luis Borges, con ¬ęLa tentaci√≥n¬Ľ.
  • 2002 ‚Äď 1¬ļ Premio del Rotaract Club General Paz por el poema: ¬ęM√°gico Conjuro¬Ľ.
  • 2003 ‚Äď 1¬ļ Premio en el II Certamen Literario de la Cuarta Feria del Libro y Expresiones Art√≠sticas y Culturales del MERCOSUR , en el rubro Cuento, con ¬ęEl milagro¬Ľ.
  • 2004 ‚Äď Menci√≥n especial en el Concurso de la Yerba Mate, con el Poema: ¬ęEl Tarefero¬Ľ.
  • 2005 ‚Äď 1¬ļ menci√≥n en el II Certamen en Poes√≠a y cuento Breve ‚Äď Municipalidad de Avellaneda, Santa Fe, por el cuento ¬ęLa Ofrenda¬Ľ.
  • 2010 ‚Äď 1¬ļ Premio Libro de Oro y Plata de la Subsecretaria de Cultura de la Provincia de Misiones. con ¬ęEl caso de Gimena Beltr√°n¬Ľ.

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