El final de Cat Sith. No importa cuánto corran, ¡nunca podrán dejar este lugar, ja ja ja ja ja!

Por Verónica Rivas. Cuentos de miedo para los niños

Algo que comienza como una simple aventura de niños que se escapan de su casa para pasear por unos senderos costeros sin que los descubran, se convierte en una historia de miedo cuando los niños no encuentran el camino de regreso. “El final de Cat Sith” es el primer cuento de la polifacética, o polímata como ella misma se define, Verónica Rivas, de México. Cuentos para niños y niñas de todas las edades.

“Actualmente me encuentro estudiando la Licenciatura en Derecho; hay una materia que llevamos y se llama “Comunicación Oral y Escrita”. La profesora nos dejó escribir un cuento y descubrí en mi una faceta que no sabía que existía. Además de divertirme escribiendo, me apasioné. Me agradaría muchísimo que me brindaran la oportunidad de publicarlo; Además de continuar escribiendo”.

Verónica Rivas

Luego, si te gusta este cuento de Verónica Rivas, por favor, deja algunos comentarios (✍🏼), califica con estrellas a este cuento para que otros lo encuentren en el sitio (⭐) y compártelo con algunos niños y niñas, a través de tus redes sociales. También puedes descargarlo como PDF y enviarlo por Whatsapp o E-mail (🙏🏼). ¡Gracias!

El final de Cat Sith

En un pequeño suburbio pesquero llamado Dysart, situado en la región Fife de Escocia. Viven dos pequeños niños Bernard de apenas 10 años de edad. Pero de espíritu fuerte; complexión delgada, su cabello de largos rizos color negro, hermosos ojos verdes y Evan de 8 años. Complexión media, piel blanca como la nieve, cabello con hermosos reflejos dorados como el sol, ojos azules como el mar profundo. Ambos eran muy agradables y carismáticos.

Huérfanos de madre. Hijos de padre pescador.

El padre, (hombre testarudo, de complexión robusta, piel blanca). Pasaba muchísimo tiempo fuera, trabajando. Pues hacía dos años de la muerte de su esposa quien murió por Covid 19. Muerte que hasta el momento no lograba superar, después del trabajo la costumbre y su falta de carácter lo llevaba al “Man I’ The Rock” Un bar ubicado en el 101 High St, Dysart.

A partir de la muerte de su esposa el hombre perdió el rumbo y todo sentido de su vida, sus hijos le importaban cada vez menos; su problema de alcoholismo crecía y crecía cada vez más. Nublando su razón y su realidad.

Leslie (la vecina), mujer divorciada hacía ya más de un año, con aproximadamente 46 años de edad, de aspecto descuidado, tez blanca, delgada; se encargaba de dar de comer a los niños y de verlos esporádicamente ya que no podía estar de tiempo completo con ellos. Por tener ella sus propias actividades.

Así que Bernard se encargaba todo el tiempo de cuidar a su hermano menor.

Una mañana como cualquier otra, el padre:

– “Bueno chicos, ¿saben que debo ir a trabajar, lo saben verdad?” -ambos respondieron- “si papá”-.

El padre:

– “¿Saben que no deben alejarse de casa verdad?”

– “Si papá”.

– “Bueno, entonces me voy y los veo mañana por la mañana”.

Al salir el padre, Bernard le dijo a su hermano:

– “¿Vamos al Fife Coastal Path?”.

Evan le dijo a su hermano:

– “¡Pero, papá dijo que no salgamos!”.

Bernard respondió:

– “¿Y tú crees que lo notará? —, todos los días llega alcoholizado. —Te aseguro, que si no nos encuentra. ¡Ni lo notará! —pero no te preocupes— regresaremos temprano, antes de que él llegue”.

Evan asintió con la cabeza y le dijo a su hermano:

– “Pero, Leslie nos puede ver salir; no nos dejara ir”. —

A lo que Bernard respondió:

– “No te preocupes, tengo todo planeado. — Saldremos por la ventana de la parte de atrás y no lo notara. —Además llevo provisiones para el camino” -mostrándole una mochila que ya tenía preparada.

Ambos sonrieron con una mirada de complicidad, salieron por la parte de atrás como lo habían previsto y Leslie no se percató de ello. Juntos caminaron tomados de la mano; contentos en busca de aventuras. Sin imaginar lo que podría pasar…

Caminaron por los senderos correteándose, mirando la naturaleza, jugando y de pronto, llegaron a un claro. Se dispusieron a comer y beber lo que Bernard había empacado.

Más tarde Evan le dijo a Bernard que quería regresar a casa; los niños emprendieron la marcha de regreso, cuando se percataron de que había dos caminos. Bernard estaba confundido pues no recordaba cuál era el camino que los llevaría de regreso a casa. No quiso asustar a su hermano, así que le dijo:

– “Es ese, el camino de la derecha nos llevara de regreso a casa”. -Lo dijo con mucha firmeza y seguridad.

Ambos caminaban y caminaban, pero cada vez se alejaban más del camino a casa. Evan le dijo a su hermano:

– “Bernard, ¿estás seguro que vamos a casa?, – estoy cansado”.

Bernard respondió:

– “Para allá vamos, solo que siempre el camino de regreso se hace más lejos”. –

La noche estaba llegando y Bernard se preocupaba cada vez más y más. Porque cada vez el camino le parecía más difícil de recordar, (se dio cuenta que estaban perdidos).

El final de Cat Sith - Cuento de miedo

Evan le dijo a su hermano:

– “Estoy cansado quiero descansar”, — ambos se sentaron a descansar un momento, pero ambos sentían miedo; de pronto se sintieron vigilados.

Evan dijo a su hermano:

– “Bernard, ¿sientes eso? —¡tengo miedo!” -queriendo llorar. –

Bernard le respondió:

– “No te preocupes hermanito, vamos a estar bien, — yo te cuido; no te voy a dejar”.

De pronto tuvieron la sensación de ser vigilados; sintieron una presencia y vieron como un arbusto se movió, los dos se abrazaron y Bernard ¡gritó!

– “¿Quién está ahí? — salga, quien quiera que sea, salga de ahí. —No tenemos miedo”. –

El arbusto dejo de moverse y Bernard le dijo a su hermano:

– “Lo ves, no hay nada. — Solo es el viento”.

De pronto; de los arbustos salió un gato, negro y con una mancha blanca en el pecho. Bernard le dijo a su hermano:

– “¡Mira, es un lindo gatito! — debe estar perdido como nosotros”.

Evan lo miró extrañado y el gato se acercó a ellos frotándose en sus piernas. Bernard dijo a su hermano:

– “Es amistoso;” -ambos acariciaron al gatito y le decían- “¿Qué lindo? he gatito, gatito”. –

El gato respondía con un “miau, miau”; frotándose en las piernas de ambos. Bernard le dijo al gato:

– “Gatito estamos perdidos, — ¿tú podrás ayudarnos a regresar a casa?; —a cambio te adoptaremos y te daremos comida y un techo. — Dormirás por siempre calientito”.

El gato tenía una mirada profunda y vacía que inspiraba cierto temor, los miró y saltó como si comprendiera lo que los chicos le habían prometido, volvió a mirarlos. Esperando que los chicos lo siguieran y Evan le dijo a Bernard:

– “Parece que quiere que lo sigamos”.

Bernard respondió:

– “Pues vamos a seguirle, no perdemos nada”. –

Nunca se imaginaron que la confianza que depositaron en el gato, los llevaría a una situación terrible.

El gato avanzaba rápidamente y los chicos le seguían, la luna llena era cada vez más visible; cuando de pronto… el gato dio un salto, al tiempo que se transformó en una anciana de aspecto tétrico, los niños estaban aterrorizados. La anciana les dijo:

– “Pero niños, — ¿qué hacen tan solos por aquí?”. –

Bernard con mucha dificultad le respondió a la anciana:

– “No estamos solos. Mi mamá y mi papá vinieron con nosotros, solo nos separamos un momento y no deben tardar en encontrarnos”.

La anciana soltó una gran carcajada:

– “Ja Ja Ja Ja”, — misma que estremeció a los niños; les dijo:

– “No está bien mentir, su mamá murió hace dos años y su papá nunca se ocupa de ustedes—. En este momento su padre está en su parada de siempre, —añorando un pasado que no volverá”.

Bernard le hizo una seña a su hermano para que corriera y ambos corrieron hacia el lado contario atemorizados. La anciana les gritó:

– “No importa cuánto corran; nunca podrán dejar este lugar, ja ja ja ja ja”.

Mientras tanto, Leslie como siempre llevo la comida a los chicos y fue cuando se percató de su ausencia. Así que corrió al bar donde sabia podía encontrar a Ludovic (El padre de los chicos).

– “Leslie, —discúlpame, en realidad no me percaté del momento en el que los chicos salieron; —en verdad siento mucho lo que pasó y me siento muy culpable”. –

Ludovic se quedó pasmado, no pronunciaba palabra; solo escuchaba a Leslie a lo lejos, era como si estuviera en un sueño. De pronto, Ludovic tuvo la sensación de que toda su vida pasó en un segundo; era como si un velo que no le permitía ver se hubiera caído de su vista y por fin podía ver todo con más claridad.

En ese momento la luz regresó a su vida y tomó conciencia de lo valioso que eran sus hijos para él; reacciono diciendo:

– “¿Cómo que mis hijos no están? – ¡Tenemos que encontrarlos!”, -de pronto a Ludovic le vino un llanto incontrolable. Lloraba como un niño.

– “He dejado a mis hijos solos, – me he perdido de sus vidas durante dos años; – ¿Qué he hecho Dios mío? —si algo les pasa, no podre perdonarme. –Leslie, necesito que me ayudes a buscarlos— ¡por favor!”.

Leslie:

– “Claro que sí; no tienes que decirlo, me siento muy responsable por esto y te ayudaré a buscarlos”.

Ambos se dirigieron a la policía para poner la denuncia, caminaban y preguntaban a las personas que encontraban a su paso si habían visto a los niños. Hasta que una pareja de enamorados refirió haberlos visto, inmediatamente siguieron hacia donde les indicaron.

Mientras tanto, Bernard y Evan corrían desesperadamente tratando de hallar el camino a casa. Evan atoró su pie en algo que era una especie de trampa; cayó:

– “Bernard, -¿estás bien hermano? -no te preocupes, te sacaré de ahí”, -pero no lograba soltarle.-“No te muevas, buscaré algo para soltarte”. –

Bernard trató de buscar algo para ayudar a su hermano; sin darse cuenta pisó una trampa y cayó. De pronto apareció el gato, tenía unos ojos brillantes; maliciosos y profundamente hundidos, poco a poco fue tomando forma de un esqueleto. Bernard lanzó una mirada y gritó desesperado. Evan estaba tan asustado que ya no podía gritar, el gato tomó la forma de un esqueleto; posteriormente retomó la forma de la anciana.

– “Les dije que no podrían escapar – su alma será mía, ja ja ja ja. -A medida que la luna llena crece, soy más fuerte”. –

La anciana dio inició a un ritual de palabras para obtener las almas de los niños. Cuando de pronto…
Se escuchó un disparo; la anciana cayó muerta y el padre de los niños corrió a ellos.

– “¿Están bien hijos?”. –

Bernard lloraba y abrazaba a su padre, Leslie también los consolaba.

– “Ya pasó, van a estar bien”. –

Pero Evan… Su mente se perdió por el miedo, ya no emitía emociones ni palabras. Parecía estar en otro mundo, como si no se diera cuenta de las cosas. Ludovic pudo salvar la vida de sus hijos, pero la mente de Evan no.

Fin.

El final de Cat Sith es un cuento de la escritora Verónica Rivas © Todos los derechos reservados.

Sobre Veronica Rivas

Verónica Rivas - Escritora

Verónica Rivas nació en el Estado de México. Es hija de padres divorciados y criada por sus abuelos. Desde pequeña le gustaba mucho bailar, cantar, dibujar y pintar. Tiene un pequeño de 7 años, el cual la inspira y la motiva.

“Amo la naturaleza, me fascinan los escenarios de bosques y lagos. Me gusta correr, patinar; practicar yoga. Me considero un espíritu libre, polímata y sociable. Vivo la vida en base a lo que me gusta hacer, soy fiel creyente de que mientras exista vida, el ser humano puede hacer lo que quiera hacer”.

Verónica tiene estudios de modelaje, Diseño Gráfico y Floral, Relaciones Humanas, Resiliencia Nómica y Nutrición. Durante un largo tiempo se desempeñó como modelo edecán en una de las organizaciones de medios de comunicación más grande de México; posteriormente en la Industria Textil.

Actualmente se encuentra estudiando la Licenciatura en Derecho, lo que la llevó a descubrir una nueva pasión en su vida, la de crear historias y escribirlas. “Aún me gustaría aprender muchísimas cosas más”.

Más cuentos de miedo

¿Te ha gustado el tenebroso cuento “El final de Cat Sith” de Verónica Rivas? Entonces, por favor, califica este relato con estrellas (⭐), deja tus comentarios sobre lo que te ha parecido (✍🏼). También puedes compartirlo con otras personas, especialmente niños, a las que les gusten las historias de aventuras y miedo. Utiliza los botones de redes sociales que están a continuación (🙏🏼). ¡Gracias!

4.1/5 - (12 votos)

Por favor, ¡Comparte!



3 comentarios en «El final de Cat Sith. No importa cuánto corran, ¡nunca podrán dejar este lugar, ja ja ja ja ja!»

Por favor, deja algunos comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *