Allem Blaze

Alexs, es un niño muy educado, cortes y muy obediente, es el primero en decir un sí, y el ultimo en decir un no. Toda ternura y respeto, es sin duda un niño modelo.

Tiene el cabello de color negro, y su estatura es de promedio, cuando se ríe, hay dos hoyuelos que se forman en su mejilla. Todo en el es normal, excepto quizás…

Hay un sueño que él tiene, el sueña en convertirse, en Allem Blaze, quien fuera un genio loco del terror, Allem Blaze, vivía en la vieja Inglaterra, y junto a sus leales esbirros aterrorizaba las calles de Londres, era sin duda alguien de temer y envidiar, pues era dueño de una enorme fortuna sin igual.

Alexs, vive en una casa muy linda allá muy arriba de la colina, es un lugar en donde todos sus vecinos, siempre, con una sonrisa saludan. Vive con papá, mamá, su hermana, un perrito y un gatito.

El tiene una familia muy linda, pero su vida es vacía, y llena de incertidumbre. Podría tener todo lo que desee, con esa sonrisa suya, autos de juguete, dulces hasta más no poder comer más.

Pero lo que él en realidad más desea, es vivir en la oscuridad y la soledad, un lugar en el que las tenebrosas arañas también habiten, un lugar en el que los ruidosos murciélagos rodeen, el lugar en el que él quiere vivir, es en él, castillo de Allem Blaze. Una casa llena de horrores, en la que su mente terrorífica pueda inventar toda clase de horrores, y dar vida a muchas abominaciones.

El desea vivir en un lugar en el que pueda pasar toda su vida, atribulado por reflexiones filosóficas y llenas de soledad. Alexs, es muy amable cuando lo visita su tía Petunia, quien tiende a decir lo adorable que es él, y sin pedirle permiso, jala y jala cada una de sus mejillas. Pero lo que ella no sabe es que el. A la horca la enviaría sin tener remordimiento alguno. También ¿quizás a la guillotina? En donde el mismo haría de verdugo.

Tiene un perro llamado Belcebú y un gato cuyo nombre es Zamalaél. Todos los días se la pasa haciendo experimentos con ellos, de quienes espera convertirlos en sus leales esbirros del mal. Criaturas que vagaran todas las noches, teniendo como capa la oscuridad, y como presencia el miedo.

Y como hambre la sangre. Alexs, como todo admirador de Allem Blaze, cultiva para sí, la música, la poesía y la pintura. Mientras que otros niños de su misma edad, juegan al futbol o a las escondidas. Pero, el no, definitivamente el no, el jamás haría esas cosas, que los humanos llaman normal, el se pasa todas las tardes leyendo cuántos libros alcance.

Un día cuando estaba concentrado en su último invento, la caja de los horrores, una idea loca vino a su mente, Allem Blaze, estaba casado con la bella Leonor de Grace, quien en vida había sido la hija de un famoso conde, conocido como Drácula. La belleza de la hermosa Leonor superaba sin dura a las joyas de la corona inglesa.

Pero había un misterio, Leonor de Grace, había desaparecido, había muchos rumores sobre esa misteriosa desaparición. Algunos decían, que la iglesia le había raptado, otros que la dulce Leonor, se había quitado la vida, pero el rumor más tenebroso, era, que había sido raptada. Alexs, haría algo que Allem Blaze, jamás hizo en vida, reunirse con su bella Leonor, la busco en todas partes, en el escondite de las arañas, en el viejo puerto, y hasta en la torre del castillo, pero en ningún lugar había señal de ella.

Donde, ¿Dónde? Podría estar su amada Leonor… Solo había un lugar que faltaba, el cementerio de la familia Blaze, cavo y cavo, todas las tumbas, entre más y mas cavaba podía sentir que escuchaba los gritos de su hermosa esposa llamándole. Pero al final de todo, ese cementerio resulto ser el jardín de su casa.

Mamá muy molesta le riño su actitud, y a su habitación lo mando, sin aceptar peros. Cada paso que daba parecía que lo llevaban a la silla eléctrica. El pobre Alexs, se sentía un condenado. Solo y triste en su habitación, sintió que las paredes se encogían más y más, y la puerta parecía sin duda las celdas de una cárcel.

Papá muy preocupado por su hijo, fue a su auxilio, y con una voz muy suave le dijo: Tu eres Alexs, más no Allem Blaze, y el entonces en una enorme depresión se hundió. Al día siguiente, sus padres muy felices lo vieron jugando con niños de su misma edad, corría muy feliz tras el balón, todos muy felices pensaron que al fin, el niño había despertado, pero nadie imaginaba que ya era tarde, que el muy dentro, se había convertido al fin en el conde Allem Blaze y solo esperaba su momento adecuado para aterrorizar al mundo entero.

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Fin

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