Cajita de haikus


Por Elizabeth Segoviano. Cuentos infantiles de fantasía

Cajita de haikus es un hermoso cuento infantil de la escritora e ilustradora Elizabeth Segoviano sobre este tipo de poesía japonesa y las grullas de origami. Al final tenemos varias sorpresas para los niños, jóvenes y adultos que nos leen.

Cajita de haikus

Cajita de haikus - Ilustración de Elizabeth Segoviano

Tengo bajo mi cama una cajita de madera, mi abuelo y yo la adornamos con lunas y estrellas.

Todos los días escribimos algo en hojitas de papel, las doblamos con cuidado una y otra vez hasta que la hoja se convierte en una grulla de papel.

Mi abuelito dice que las guardemos en la cajita estrellada para que las grullas sueñen que vuelan en una noche dulce y callada, – «Son para que los leas cuando estés triste o aburrido» -dice mi abuelito sonriendo al ver que nuestra cajita casi se ha llenado.

Un día amaneció lloviendo tanto que casi no se veía el sol. Yo estaba resfriado, adolorido y aburrido, entonces mi abuelito y yo sacamos la caja de abajo de la cama, él frotó sus manos y digo:

❝¡SENZABURU!❞

Entonces las grullas de papel salieron volando por toda la habitación, una a una venían a mí y se desdoblaban para que yo leyera los secretos que escribí.

Eran los dulces haikus que habíamos escrito mi abuelo y yo.

“Venus se ríe
Le cuento mis secretos
La noche calla.”

“Las tardes ocres
Huelen a chocolate
El viento canta”.

“El sol naranja
Se duerme conmigo
Soñamos juntos”.

“Gatos maullando
La luna se alegra
Los ratones no”.

“Lluvia fresca
Mi alma se alegra
Es primavera”.

“Gotas de luna
Brillan en mi ventana
Huele a tierra”.

“Silba el bosque
Magia en el aire
Me salen alas”.

Las grullas nos hacen cosquillas a mi abuelito y a mí, de repente la puerta se abre, es mi mamá que nos trae chocolate caliente y rollitos de canela con anís.

Las grullas se asustan y se dejan caer, mi abuelo y yo nos reímos, mamá nos dice que recojamos todos esos papelitos.

Mi abuelito y yo pasamos la tarde volviendo a doblar nuestras grullas para regresarlas a su cajita de noche estrellada, mientras, damos sorbitos al chocolate y guardamos entre las grullas recuerdos como el del día de hoy.

Fin.

Elizabeth Segoviano Copyright© 2014
Todos los Derechos Reservados

Sobre Elizabeth Segoviano

Elizabeth Segoviano - Escritora

¿Qué es lo que te llevó a escribir? «Mi imaginación, desde muy pequeña he tenido una imaginación muy viva… Recuerdo que en el jardín de niños nos ponían a leer en voz alta, pero a mí no me gustaban esas historias y yo les inventaba toda clase de aventuras a los personajes y por hacer eso mi maestra me reprendía casi todos los días, diciendo que yo era una rebelde desobediente. Pero siempre sentí la necesidad de escribir lo que imaginaba.»

Si quiere leer más sobre nuestra colaboradora, la escritora Elizabeth Segviano, puede ver la entrevista que le hicimos para EnCuentos.

¿Qué son las Senzaburu* del conjuro de Cajita de haikus?

*Senzaburu (mil grullas)

Cuenta una antigua leyenda japonesa que si deseas una cosa con toda la fuerza del mundo, tan sólo tiene que construir mil grullas de origami, cuando haya terminado tu tarea, su deseo se cumplirá: larga vida, buena salud, prosperidad…

Después del bombardeo de Hiroshima, una de las pequeñas víctimas del bombardeo fue Sadako Sasaki, con tan solo 2 años. Fue hospitalizada por haber enfermado de leucemia derivada de la radiación, decidió doblar los papeles que envolvían sus medicamentos con el fin de construir las mil grullas de origami. Su único deseo era curarse, aunque mientras iba construyendo las grullas, cambió su deseo por la curación de todos los niños del mundo.

Sadako sólo consiguió construir 644 grullas antes de morir, pero sus padres, familiares y amigos decidieron terminar su obra construyendo las grullas que faltaban. Su intención era que el ejemplo de Sadako sirviera para evitar cualquier guerra futura.

Tres años más tarde, en mayo de 1958, los niños de la Ciudad de Hiroshima dedicaron una estatua de bronce a Sadako. Esta estatua, en la que se la puede ver de pie y con una grulla de papel en la mano, se encuentra el Parque de la Paz de Hiroshima. La placa que acompaña el monumento dice: «Este es nuestro llanto, esta es nuestra oración. Paz en el mundo».

Estatua de Sadako Sasaki en el Parque de la Paz de Hiroshima

El 6 de agosto de cada año, Día de la Paz, llegan a Hiroshima miles de grullas de papel de todo el planeta. Los niños de la ciudad las enganchan al monumento de Sadako para hacer llegar este mensaje de paz a todo el mundo.

Es así como la grulla japonesa llegó a convertirse en el símbolo mundial de la paz, gracias a la triste historia de Sadako.

¿Cómo construir una grulla de Origami?

Y para cambiar este triste momento por uno de felicidad y esperanza, invitamos a todos los niños a construir su propia cajita de haikus y hacer las grullas de origami para escribir en ellas sus mejores deseos para un mundo en paz.

Un video del paso a paso para construir las grullas de origami:

Leer más sobre Senbazuru (Las Mil Grullas)

Una lectura interesante, tanto por los más jóvenes como para los adultos es el cuento basado en esta triste historia «Mil grullas», de Elsa Bornemann.

«Naomi y Toshiro son dos niños en Hiroshima de 1945. Unidos por el cariño y el afecto, el verano los sorprenderá con un sol estallando. Es la bomba atómica. En un acto de amor incomparable, Toshiro hará con sus manos mil grullas para salvar a su amiga.»

Otra lectura, esta más adulta y basada en la leyenda original es «Senbazuru» (Mil grúas) del Premio Nobel Yasunari Kawabata.

Esta es la verdadera historia de Sadako Sasaki, la valiente niña de Hiroshima, escrito por de Eleanor Coerr e ilustrado por Eva Sánchez Gómez.

También se puede escuchar música inspirada en esta historia. «Mil Grullas» de Melania Lorenzatti son músicas para relajación, meditación y mantras.

Imprimir Imprimir

A %d blogueros les gusta esto: