El castillo de Quiñones de León


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Por Eric Moreira Pérez. Cuentos de príncipes y princesas

El castillo Quiñones de León es un cuento de reinos, de príncipes y princesas de Eric Moreira Pérez, escritor español. Cuentos cortos en capítulos.

El castillo Quiñones de León

El castillo Quiñones de León. Eric Moreira Pérez

Capítulo 1: El Comienzo del Cuento

En el castillo de Quiñones de León, vivía un rey muy ambicioso. Siempre quería tener más riqueza para saciar su avaricia. Su esposa, la reina, vivía como una marquesa, se compraba sus trajes y sombreros en el Corte Inglés de Vigo.

A la princesa le gustaba un apuesto príncipe azul del reino del Monte del Castro de Vigo cuyo rey gobernaba la zona en tiempos de la Era Medieval.

Los jardines de ambos castillos estaban muy bien cuidados por los empleados contratados por sus majestades, los reyes. Los arboles podían comunicarse entre ellos y hacer gestos con sus ramas. Además, ofrecían deliciosos frutos para disfrute de sus majestades los reyes de ambos reinos.

Los soldados hacían maniobras por el Parque de Castrelos custodiando el castillo de Quiñones de León. Les acompaña un feroz dragón que custodia el castillo y no permite la entrada a enemigos del imperio de otros reinos.

Capítulo 2: La princesa encuentra a su príncipe azul

Como toda princesa, es muy bella y lleva vestidos de seda. La princesa tuvo que tardar apenas media hora en llegar a su destino y conocer a su galán príncipe del Monte del Castro de Vigo.

Se conocieron, pero la princesa tenía muy poco tiempo y tuvo que regresar temprano al castillo de Quiñones de León para ser fiel a su padre.

Era de noche, y la princesa que dormía en sus aposentos, oyó una dulce voz. Era su príncipe azul llamándole desde el exterior. La princesa se levantó corriendo al balcón y el príncipe le empezó a contar poesías románticas de la época medieval.

La princesa bajó por una cuerda y se fueron a tomar una Coca Cola en alguna de las tabernas que están situadas por la calle de bailados. Allí se dieron su primer beso, una sensación indescriptible para la princesa, pues era su primera vez en experimentar una relación.

Capítulo 3: La Boda de la princesa y el príncipe

El príncipe le pidió la mano de la princesa a su majestad el Rey. El rey aceptó con una sonrisa y un apretón de manos sellando la amistad entre ambos.

El rey hizo todos los preparativos de la boda. La boda se llevó a cabo en la parroquia de Santa María de Cástrelos. Llegó el día tan esperado por todos, la princesa estaba nerviosa esperando el momento, unas limusinas los recogen en la puerta del castillo de Quiñones de León y los trasladan a la iglesia románica de Santa María de Cástrelos.

Allí empieza la boda a celebrarse con el párroco Don Peregrin. La princesa, toda emocionada, dice el «sí quiero» y su príncipe azul también da el visto bueno a su matrimonio. Se besan y salen por la puerta de la parroquia rociados de arroz. El rey comenta que es lo tradicional y yo soy traicionado.

Luego se trasladan todos al castillo de Quiñones de León donde allí degustaran grandes manjares y frutos, y beberán el vino de sus mejores cosechas, de los campos que tienen en la parroquia de Valladares. Y bailarán grandes clásicos de la época medieval. Siempre podrán comer tapas de picoteo mientras avanza la velada.

Capítulo 4: La luna de miel de la princesa y el príncipe

Mientras sus majestades, los reyes de ambos reinos, fueron a dormir y descansar del ajetreado día, el príncipe y la princesa se fueron de luna de miel a la Playa de Samil. A disfrutar de un atardecer maravilloso, donde el sol se oculta lentamente en el horizonte. Donde un haz de luz brilla desde las Islas Cíes hasta la orilla de la Playa de Samil. Dieron un paseo muy agarraditos por el eterno paseo de la playa de Samil. Fueron toda la noche por muchas discotecas, para regresar a ambos reinos de madrugada.

Capítulo 5: La princesa y el príncipe rehacen su vida

La princesa y el príncipe compran el castillo del Parador de Baiona para irse a vivir allí. Ellos tenían preciosos aposentos y la playa al lado para su disfrute. La princesa y el príncipe tuvieron una preciosa niña y un precioso niño, y los jardines de dicho reino están habilitados para que jueguen y practiquen los niños con sus espadas para aspirar a ser unos grandes caballeros defensores de la patria.

La princesa tenía una criada para las tareas de limpieza del hogar, y un canguro para tener siempre en vigilia a sus hijos y jugar con ellos.

Los hijos ya han crecido y tienen un entrenador a su disposición con una armadura y espadas luchan por diversión, solo por la cultura no aspiran a la violencia.

La violencia no es grata en estos reinos. La paz reina entre ellos y no hay conflictos. Comparten sus bienes materiales entre ellos y hay una gran amistad entre los tres reinos, donde reinara por siempre la paz, la alegría, la felicidad y la armonía.

Fin.

El castillo Quiñones de León es un cuento de reinos, de príncipes y princesas de Eric Moreira Pérez, escritor español. Cuentos cortos en capítulos.

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