El cumpleaños de la Princesa Carolina

Cuentos de princesas infantiles

El cumpleaños de la Princesa Carolina es uno de los bellos cuentos de princesas infantiles escrito por Claudia De Angelis, un cuento sugerido para niños a partir de los nueve años.

La princesa Carolina se había despertado una mañana con los títulos de nobleza desordenados.
Era el mes de abril, y había llegado el día de su fiesta de cumpleaños
El palacio estaba alborotado, su ama de llaves iba y venía con los preparativos: el vestido, el peinado, los zapatos, las sales de rosas para su baño, el aceite de almendras para sus cremas, las flores para su cuarto.
La Reina y el Rey obstinados en dar órdenes pretendían al mismo tiempo relajarse para disfrutar junto a Carolina, de la fiesta.
— ¿Y Carolina? ¿Alguien se había preguntado cómo se sentía ella en medio de aquel alboroto real?
Carolina era una princesa sí, pero también era una muchacha que tenía ilusiones, sentimientos y muchas ganas de cambiar su historia.
Aquella mañana, al despertar, no esperó que su ama de llaves corriese las cortinas ella misma lo hizo cuando se despertó y comenzó a mirar a través de la ventana. Eso lo hacía cuando necesitaba encontrar un poco de paz.
Soñaba con un cumpleaños sencillo, tranquilo, sin demasiado lujo y sobre todo soñaba con que, al menos por una vez, sus padres se olvidaran de los títulos de nobleza.
Cuando el ama de llaves golpeó la puerta, Carolina le dijo que viniese más tarde y lo mismo hizo con la mucama y el mayor domo.
Ese día, al menos por unas horas, quería estar sola, tenía muchas ganas de ser feliz a su manera.
Mientras miraba la profundidad de los verdes jardines, tuvo una idea.
Saltó el ventanal y mientras corría hacia la bodega pensó:
— ¡Sólo desapareciendo, voy a darme cuenta qué importa más, si los protocolos o yo!—dijo enojada.
Carolina llegó a la bodega un tanto agitada y cuando logró calmarse respiró hondo y con todo aquello que encontró a su alrededor, logró armarse una mesa en la que decidió almorzar junto a Juan, su amigo, un ruiseñor que nunca la dejaba sola.
Mientras tanto los preparativos se detuvieron, porque todos estaban tratando de encontrar a la princesa.
Los Reyes, no salían de su asombro y caminaban chocándose entre ellos. En el cuarto de Carolina sobre una silla esperaban el hermoso vestido, los zapatos y el tocado que usaría en la fiesta. En la cocina, el olor a torta casera inundaba los pasillos de aquel palacio que había dejado de brillar.
La tarde se hizo noche sin que nadie se diera cuenta y con las primeras campanadas, se anunciaba la llegada de los invitados.
Mientras tanto Carolina, hablaba con su amigo Juan y le decía:
— ¿Te parece que regrese?
—Sí— contestó Juan, si tomas éste tipo de decisiones sin explicar los motivos, nadie comprende.
— ¿Podrías ser más claro?
Si, quiero decir que siempre que opines diferente, debes decirlo, comunicarlo.
Aquella respuesta tan clara de Juan, dejó sin palabras a Carolina que después de meditar un momento decidió volver al palacio descalza y en camisón.
Cuando llegó quiso entrar por la ventana de su cuarto pero no pudo, entonces fue hacia la puerta principal del palacio. A esa hora todos los invitados habían llegado pero Carolina sólo quería abrazar a sus padres y pedirles perdón.
Algo nerviosa, subió las escalinatas luego de que los guardias reales le abrieran las puertas.
— ¡Princesa! ¡Princesa! Gritaban todos casi al mismo tiempo, entonces los reyes salieron corriendo de su habitación y fueron a abrazarla.
Carolina miró a los invitados y les dijo:
— ¡Gracias a todos por venir!— Después miró a sus padres y les pidió perdón por haberse escondido explicándoles los motivos de aquella travesura.
En ese mimo instante, las campanas sonaron y Juan, su amigo, colgado de la luz más alta del techo del palacio, le guiñaba un ojo y con su hermoso cantar animaba a todos a disfrutar de la fiesta.
La princesa Carolina bailó descalza y en camisón hasta que la fiesta terminó. Ese fue el cumpleaños más lindo de su vida.

Copyright © 2012. ® Claudia de Angelis. Todos los derechos reservados—

Puedes seguir leyendo: Cuentos infantiles

El cumpleaños de la Princesa Carolina es uno de los bellos cuentos de princesas infantiles escrito por Claudia De Angelis, un cuento sugerido para niños a partir de los nueve años.

Imprimir Imprimir

Comentarios

[fbcomments width="450" count="off" num="3" countmsg="maravillosos comentarios!"]