La leyenda del pan dulce


Imprimir Imprimir

La leyenda del pan dulce.

La leyenda del pan dulce es una de las leyendas para niños de la escritora Susana Solanes. Cuento sugerido para toda la familia.

El rey Godofredo y la reina Florilinda estaban pasando momentos de profundo dolor porque el hijo de ambos, el príncipe Osmar, se había perdido en algún lugar del reino.
Partieron soldados en distintas direcciones para encontrarlo, pero sin ningún resultado.

Los reyes consultaron a sabios y viajeros, pero nadie supo darles datos del pequeño príncipe Osmar. La pena era aún mayor, porque estaba próxima la Navidad que era una fiesta muy celebrada en el reino.

Una noche, la reina tomó una determinación. Le dejó al rey una nota que decía: Amado esposo, parto a buscar a nuestro hijo porque la angustia de no saber dónde está, ya no me deja vivir. Sé que me comprenderás.

La reina partió en un veloz caballo, sin damas ni escuderos que la acompañasen. Al amanecer, estaba cerca de un bosque. Hay que aclarar que Florilinda venía de un extraño lugar, más allá de las últimas montañas y más allá aún del lejano mar, y tenía extraordinarias virtudes que les eran ajenas a los demás seres humanos. Por ejemplo, podía hablar con cualquier ser de la creación y éste era un don que heredaban las mujeres de su familia. Así interrogó a las piedras y al río, al colibrí y a las margaritas del campo. Al fin, una golondrina le contestó:

-Yo he visto un niño como el que estás buscando.

La reina, siguiendo las indicaciones de la golondrina, al fin encontró a su pequeño, que correteaba alegremente junto a unas ardillas. La alegría de la madre fue enorme y también la del príncipe que no se cansaba de abrazarla y de contarle cómo un mal servidor del palacio, lo había dejado abandonado en el bosque, y allí lo habían cuidado y alimentado estos animalitos.

Hubo fiestas y alegría cuando la reina y el príncipe, volvieron al palacio. Quiso saber más detalles el rey y el niño le contó que las ardillitas lo habían alimentado con nueces, almendras y avellanas, todo el tiempo.

El rey, prometió que este acontecimiento sería recordado. Como primera medida, dictó una ley que prohibía para siempre cazar ardillas en esas tierras. Además, hizo preparar a sus cocineros panes con harina, levadura y azúcar, a los que se agregaron nueces, almendras, avellanas y algunas pasas de uva. Los repartió a todos los habitantes del reino y a los reyes de las tierras vecinas y Godofredo fue muy felicitado por su idea.

En esa Navidad, todo el reino comió lo que llamaron pan dulce y como era muy sabroso, se sigue comiendo hasta el día de hoy.

Fin

La leyenda del pan dulce es una de las leyendas para niños de la escritora Susana Solanes. Cuento sugerido para toda la familia.

Imprimir Imprimir

Comentarios

A %d blogueros les gusta esto: