Pescadina y su aventura en el mar


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Pescadina y su aventura en el mar

Pescadina y su aventura en el mar. Cuentos educativos infantiles.

Pescadina era una pececita muy pequeñita cuando llegó al mundo. Nació de un huevo muy chiquitito que su mamá dejó en el fondo del mar.

Cuando abrió los ojos vio a su alrededor cosas maravillosas:

Había plantitas de todos colores: rojas, celestes, verdes y azules. Había una con hojas como de tul que todo el tiempo se movían a su alrededor. Otra tenía agujeritos por todos lados y se movía como si caminara en el agua…

Despacito, despacito, ella aprendió a jugar y esconderse entre algunas piedritas de colores y pronto tuvo muchos amigos: Estaba Pipo, que era un pescadito muy gordinflón, que le guiñaba el ojo y la pasaba a buscar todas las tardes, a las 4 en punto.

Juntos se iban a dar una vuelta por el barrio. Jugaban a hacer burbujas y daban vueltas y vueltas alrededor de una caverna grande, que parecía un túnel fantástico.

También estaba su amiga Mojarrica. Ella tenía aletas de color violeta y le gustaba hacer tumbacarneros en el agua. Al principio Pescadina tenía miedo de imitarla pero un día se animó y juntas dieron como cien vueltas en el agua transparente que rodeaba su casita. Terminaron mareadas y muertas de risa, así que todos los días, a la tardecita, probaban a hacer piruetas…

También, por las mañanitas, un pez más grande pero muy bonachón, pasaba a buscar a todos los más pequeñitos y formaba casi una salita de jardín de infantes de pescaditos. Juntos se animaban a subir y subir trepando por el agua, hasta donde la luz del sol lo iluminaba todo y el agua se ponía transparente y calentita, calentita…

¡Cómo le gustaba todo esto a nuestra amiga Pescadina!

Un día, se entusiasmó tanto con las piruetas, las escondidas y las trepadas que se alejó y se alejó tanto de su barrio…que ya no supo volver.

Encima, se asomó un poco más y sacó la cabeza del agua… ¿y saben que vio?

Un mundo diferente, todo seco y de color amarillo…Era la arena de la playa. Y un cartel que decía: Mar del Plata.

Había niños jugando y papás y mamás queriendo entrar al agua!!!!

Entonces pensó: ¡Yo me quedo acá!

Justo cuando sacó el cuerpito fuera del agua, un niño la tomó en sus manos.

¡Qué susto que se dio!

¡Casi no podía respirar cuando el pequeño la tomó en sus manos! Puso su nariz justo frente a su boca y lo vio tan grande… ¡Qué se asustó!

Menos mal que el papá se acercó y le dijo:

¡Devuélvelo al agua, Tomás! Es un pececito hermoso y no puede vivir acá.

Entonces, el niño, que era muy curioso pero también muy obediente, la arrimó al agua y muy amoroso la acompañó a sumergirse…Justo vino una ola y los metió a los dos dentro del agua, despatarrados y dando tumbos quedaron los dos…

Al final, los dos se asustaron porque Tomás no podría vivir dentro del agua, pero Pescadina no sabía vivir fuera del mar. Así que cada uno volvió a su mundo: Pescadina al fondo del mar y Tomás a la playa con sus papás.

Luego del mal rato, Pescadina nadó y nadó hasta su casa y le contó a todos que hay afuera del agua nenes muy buenos, que, si pescan un pescadito, lo devuelven al mar….¿Vos qué harías?

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Fin

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