RAMONA, EL HADA DE LOS DESEOS


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Ramona, el hada de los deseos es uno de los fantásticos cuentos de hadas escrito por Gina Maria Paredes Cornejo, un bellos cuento sugerido para niños de todas las edades. 

Las hadas, tienen una labor importante que cumplir; pero había un hada quien se destacaba de las demás porque ésta hada, podía cumplir con cualquier deseo.

Pero ésta hada, también quería cumplir sus propios deseos que son: salir a explorar que hay más allá del lugar donde ella vive y cada vez que hablaba con el hada superior, ésta le negaba el permiso de ir a explorar.

“No Ramona, no puedes salir a explorar a ver que hay más allá de nuestro lugar, no quiero que corras ese riesgo ni que nada malo te pase, mi querida hija”.

“Pero yo quiero ir a explorar, ayudar a la gente, en especial a los niños a cumplir con todos sus deseos”, le dijo Ramona.

“Bueno Ramona, te doy permiso para salir, pero no te quedes mucho tiempo fuera” le dijo el hada.
Ramona, le agradeció al hada por su generosidad y salió en ese mismo momento a explorar y ayudar a todo el mundo a cumplir con sus deseos. Así lo estaba haciendo, hasta que llegó a un pueblo llamado Jennings.

En Jennings vio algo diferente: vio que la gente se llevan bien los unos con los otros y que los niños salían sin ningún problema a jugar; algo que le sorprendió a Ramona.

De repente escuchó a un niño llorar y Ramona se le acercó y le preguntó: “¿Cómo te llamas?”.

“Me llamo José David” le contestó el niño.

“José David, ¿qué pasa? ¿Por qué lloras?, le preguntó el hada.

“Lloro porque mis papis pelean todo el tiempo y desearía que dejasen de pelear y que se llevasen bien como antes”, le contestó José David.

“Te puedo conceder ése deseo”, le dijo Ramona.

José David se puso feliz y abrazó a Ramona. En ese momento, Ramona le concedió ese deseo a José David y sus papás empezaron a llevarse bien como antes.
Ramona empezó a conceder los deseos de los niños quienes viven en Jennings haciéndolos feliz con sólo cumplir con sus deseos. La gente, agradecida, le pidieron a Ramona a que se quede una temporada allí con ellos y en agradecimiento, ellos la tratarían como a una reina y a pasar más tiempo con ella.

Ramona accedió y se quedó con ellos; conforme pasaba los días, Ramona estaba más feliz en ése lugar porque nunca había estado con niños de su edad. Todo allí era maravilloso y Ramona estaba más feliz; pero también extrañaba su hogar.

Ramona explicó lo que sentía a toda la gente de allí y ellos entendieron. Ramona se fue a su casa, pero les prometió que regresaría para visitarlos y para ver cómo estaban las cosas allí.

Ramona regresó a su hogar, habló con el hada superior y ella le dio permiso para que salga las veces que desee a ayudar a la gente que necesitase de su ayuda, siempre que cumpliese con el trabajo.

Ramona, agradecida con el hada cumplió con lo que el hada le había dicho y también con lo que había prometido a la gente quienes viven en Jennings de regresar a visitarlos.

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