Los adornos multicolores del patito


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Por Nataly Boveda Benitez. Cuentos de animales para niños

Los adornos multicolores del patito es un cuento de animales escrito por Nataly Boveda Benitez.

Los adornos multicolores del patito

Los adornos multicolores del patito

Una mañana, tres patos al jardín y notaron nuevas variedades de flores.

— Vamos a adornarnos con ellas —. Propuso el mayor. Arrancó algunas de color rojo y le pidió al mediano que se las colocara.

— Te ves precioso. Mírate en la charca. Después ven para que me pongas esas azules y amarillas — dijo el mediano.

— No es buena combinación — opinó el pequeño y le sugirió que sustituyera las azules por las blancas.

— Si es buena combinación.

El pequeñín siguió considerando que azul con amarillo no era buena combinación y su hermano aseguraba que sí lo era y así siguieron discutiendo.

Entre tanto el pato mayor, maravillado de su colorido, se extasió mirándose en el agua, pero la algarabía de sus hermanos, distrajo su atención y vino. En cuanto supo la razón, quiso dar su parecer, pero el segundo ripostó con autoridad:

— ¡Te callas! Cuando quisiste ponerte esas rosas no opiné y te complací, ahora lo que tienes que hacer es convencer a este crío de no meterse en mis gustos, pero antes quiero que me ubiques los pétalos en este momento sin chistar.

Eso no le gustó al mayor y le pidió que bajara el tono.

—Está bien, ¿podrías hacerme el favor de adornarme como quiero?—. Le preguntó con dulzura el segundo.

El hermano mayor le obedeció, pero tuvo que aguantar la risa, pues lucía ridículo y regresó a la charca para volverse a contemplar.

El mediano fue tras él y cuando se vio, quedó tan decepcionado de su atavío que disimuló su disgusto y se marchó en busca de alguien que le quitara esa figura de bufón.

— ¿Y quien me adorna a mí? —. Preguntó, entre risas, el más chico.

— Lo haré yo — le dijo el mayor y le preguntó qué color prefería.

— Todos. Quiero que me adornes con todos los colores de esas rosas que deshojé, ¡me veré precioso!

— Piénsalo primero, no vaya a ser que después te disguste con tu elección, mira a mediano.

— Por favor, no me contradigas —pidió con humildad el chico.

El pato mayor lo complació y el pequeño enseguida se asomó a la charca. Lleno de gozo comenzó a dar saltos. Y poco a poco, todos los pétalos se le fueron cayendo, no obstante, con tanto júbilo no se dio cuenta y corrió al sitio donde estaba el mediano que aún seguía con los suyos y le gritó:

— Estás feo, muy feo, en cambio, yo estoy bello —y burlándose danzó a su alrededor y se rió tan fuerte que despertó a las hojas de los árboles que aún dormían y estas le preguntaron a qué se debía tantas carcajadas.

Él le explicó.

Ellas, al verlo carente de los pétalos, le dijeron que ya no los tenía.

El patito corrió a mirarse nuevamente en las aguas y cuando se vio sin ellos, comenzó a llorar, tanto que la charca se convirtió en un caudaloso río y se lo llevó consigo.

Mientras la aguas lo trasportaban, se oía un murmullo muy singular, como si le estuvieran susurrando algo, al parecer favorable, pues dejó de lloriquear y comenzó a lanzar carcajadas.

Cuentan haberlo visto al paso del tiempo, deambular orgulloso por las orillas de un río lejano, adornado con pétalos olorosos y de múltiples matices.

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Fin.

Los adornos multicolores del patito es un cuento de animales enviado por Nataly Boveda Benitez a EnCuentos.

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