Cuentos de Hormigas perezosas y haraganas

Cuentos de insectos para niños y niñas

En general, las hormigas son insectos muy trabajadores y organizados, pero en “Hormigas perezosas” tenemos una breve historia sobre hormigas que no hicieron su trabajo y esto les causó un grave inconveniente de falta de alimentos. Es un cuento del escritor e ilustrador argentino Rubén Rodolfo Ortiz, un nuevo colaborador en EnCuentos.

En el segundo cuento, Herminia es una hormiguita dormilona y bastante haragana, que se burlaba de las otras hormigas que ponían mucho empeño en trabajar. Sin embargo, le sucede algo que va a cambiar su forma de pensar y de actuar de ahí en más. Es un bello cuento de la escritora peruana Giuliana Gaona.

Y como siempre, si te gustan estos cuentos infantiles de hormiguitas, por favor, déjanos algunos comentarios (✍🏼), asigna una calificación a esta entrada para que otros la encuentren en el sitio (⭐) y compártela con los más pequeños través de tus redes sociales (🙏🏼). ¡Gracias!

Hormigas perezosas

Por Ruben Rodolfo Ortiz

Hormigas perezosas - Cuento corto

En un bosque cualquiera donde viven varios animales grandes y pequeños, donde unos se conforman con alimentarse en el día a día y otras trabajan todo el tiempo antes que les llegue el frío invierno, como las pequeñas hormigas.

Estas se componen por colonias y una reina de cada colonia las organiza en sus trabajos claro que aquí no son todas iguales veamos de que estamos hablando.

– “Majestad estamos listos para cuando llegue el invierno.”

– “Las felicito, si todas hicieran lo mismo.”

La reina lo dijo porque hay algunas que se han dedicado a descansar. Decían:

– “Hay tiempo para trabajar, ahora hay que disfrutar.”

Pero el tiempo es corto y empieza a llegar el otoño, y donde todo empieza a
cambiar.

Y con ellas las primeras lluvias y ellas salen corriendo para el refugio
y todos en un lugar seguro; Pero no todas están contentos porque en otro lugar tienen un problema.

– “Majestad no tenemos suficiente comida para todos y pronto va a comenzar a escasear.”

Y la reina habla.

– “Escuchen, les informo que no trabajamos suficiente y nos faltara comida y debemos pedir ayuda otros. ¿Pero quien podrá ir?”

Y uno dijo:

– “Yo voy.”

Y salió enfrentando el frío, la nieve, el viento hasta llegar
a la otra colonia y grita por ayuda.

“¡Ayuda por favor!”

– “Por favor, necesitamos ayuda, no tenemos suficiente comida y muchos pueden morir.”

– “Majestad, hemos rescatado a una hormiga de la otra colonia pidiendo nuestra ayuda”

– “¡Claro que ayudaremos! Que se prepare para ir a ayudar.”

– “¿Me llamó señora?”

– “Sí, debemos prepararnos para llevar alimentos a la otra colonia.”

– “Si hacemos un túnel, nos llevaría mucho tiempo. Lo otro sería que hagamos un túnel por fuera.”

Realizan un gran tubo con hojas para cruzar a la otra colonia.

Y comienzan a llevar comida a la colonia amiga. Y las otras hormigas con gran alegría los reciben.

– “Aquí están con la ayuda.”

La reina habla:

– “La próxima primavera no será de descanso, será de trabajo, para que también, como nos ayudaron, podamos ayudar a otras.”

Fin.

Hormigas perezosas es un cuento infantil enviado a través del formulario de publicación por Rubén Rodolfo Ortiz © Todos los derechos reservados.

Sobre Rubén Rodolfo Ortiz

Rubén Rodolfo Ortiz - Escritor e Ilustrador

“Soy Argentino me encantan los cuentos porque le hace a uno vivir un mundo diferente. Tengo 65 años y a los 22 años emigre a Australia con mi señora y después de tantas pruebas tuve la bendición de poder trabajar en los estudio de animacion Hanna-Barbera. Lo hice en en dos films: “Pound Puppies” y “Teen Wolf”. También estuve dando clases de arte para niños y adultos y pude exhibir mi arte en galerías, tanto para la comunidad como privadas. Además, tenia un programa comunitario llamado “Los Semillitas” con marionetas, y trabajé como enfermero auxiliar.”

Herminia, la hormiga dormilona

Por Giuliana Gaona

Herminia, la hormiga y la tarántula
Imagen de gamerakel

Dicen que todas las hormigas son trabajadoras, pero dicen nomás… porque yo conocí a una hormiga que no era ni siquiera un poquito trabajadora, era la hormiga Herminia, la más flojita y la más destartalada de todas.

– “¡Ay que de nuevas, voy a tomar una siestecita!” -decía dormilona, antes de empezar a trabajar, esperando dormir cómodamente mientras sus compañeras hormigas ya estaban laborando esforzadamente.

Y ella en cambio, en tono de burla gustaba cantar:

“Trabajar, trabajar, eso buscan sin parar
Yo mas bien, descansar, es mejor que trabajar.”

Un día se aburrió y abandonó el hormiguero, para emprender un larguísimo viaje, alistó sus maletas y se marchó. Iba cantando, muy feliz cuando observó en medio del trayecto unas huellas en la tierra que daba entender que eran las patitas de una tarántula.

– “La tarántula Tarantela, ¡que más queda!” -se dijo ella misma.

-“Tendré que abrir mis ojos lo más que pueda” -y muy optimista la hormiga Herminia le restó importancia.

– “A mí me han dicho que las tarántulas son peligrosas, pero yo no tengo miedo porque
soy valiente y luchadora, seré capaz de derribarla tan solo con una de mis patas” -se dijo orgullosa.

Tarantela vestía siempre de negro y asustaba con solo verla. Pero también era muy suspicaz y convincente. Se acercó amablemente a la hormiguita diciéndole dulcemente:

– “Herminia, hormiguita veo que estas de viaje, debes estar cansada, ¿no deseas descansar en mi hermosa hamaca que he tejido? Verás que dormirás plácida y cómodamente. Y no te arrepentirás querida.”

– “¿En serio? Si es así, no me caería nada mal, ACEPTO” -dijo Herminia tranquilamente.

– “Pasa por favor, estas en tu casa” -contestó la tarántula.

Herminia se recostó panza abajo, cayendo en un profundo sueño, sin darse cuenta que había caído en una trampa.

– “¡Jojojo, ya se durmió! ¡Jajaja, que rica estará! ¡Jejeje, me la comeré! ¡Jijiji, con bastante ají!” -decía la tarántula entusiasmada.

Como le faltaba ají, salió a buscar en el prado, a ver si encontraba algo.

Mientras tanto, Herminia sintió la caricia del aire y el hermoso canto de un ruiseñor, que la hacía soñar y soñar.

Y en ese sueño, apareció su mamá que le decía:

– “Hijita querida, vuelve a casa, y deja ya la pereza a un lado, esfuérzate mucho, yo estaré orgullosa de ti.” -le dio un beso en sus antenitas y se fue.

Herminia despertó con una lágrima en sus ojos, pues su mamá había muerto un mes atrás y a raíz de eso, ella se había descuidado y olvidado de trabajar.

– “Ya no quiero seguir así mamita, voy a salir de aquí y regresaré al hormiguero” -dijo en voz alta.

Fue entonces que llegó Tarantela, lista con el ají en sus patitas.

– “Mmmm, veo que ya te has despertado.”

– “Sí, y quiero ir a mi casa.”

– “A tu casa, no regresarás” -dijo tajantemente la tarántula.

Tarantela se acercó sigilosamente para comerla cuando de repente el ruiseñor al ver el peligro, sacó a Herminia con su pico y volando muy alto la llevó consigo hasta llegar al hormiguero.

– “Muchas gracias, ruiseñor. Si no hubiera sido por ti, ya estaría muerta” -le dijo Herminia.

– “De nada, ahora cumple con tus tareas y no olvides los consejos de tu madre” -contestó el ruiseñor.

– “Así lo haré, de ahora en adelante me esforzaré por ser una hormiga trabajadora.”

De esta manera la hormiga Herminia dejó de ser perezosa y llegó a ser la hormiga más empeñosa del hormiguero.

Su secreto fue recordar siempre el consejo de su mamá, a veces tomaba una que otra siestecita, solo que esta vez, era para recobrar más fuerzas y seguir cantando alegremente una nueva letra:

Trabajar, trabajar, eso quiero sin dudar,
y también disfrutar del esfuerzo que hay que dar.

Fin.

Herminia, la hormiga dormilona es un cuento de la escritora Giuliana Gaona © Todos los derechos reservados.

Sobre Giuliana Gaona

Giuliana Gaona - Escritora

“Escribir el libro “Rayito de Sol” y publicarlo en una editorial surgió de la motivación de ver mis cuentos publicados antes en la página EnCuentos.”

Giuliana Gaona Gamarra. (Lima, Perú) Es Licenciada en Educación Inicial y Magíster en Educación por el Arte. Ha laborado en proyectos de acompañamiento pedagógico a docentes en “programas de auxiliares de Educación Inicial”, asimismo en el Proyecto Rinconcito Infantil a través de los cuentacuentos, títeres y ludoteca.

Actualmente, labora como docente universitaria de pregrado en la Facultad de Educación Inicial, realiza cuentacuentos y talleres para niños y adultos. Realiza estudios de doctorado en humanidades con mención en estudios sobre cultura.

Otros cuentos de hormigas

Si te gustaron estos cuentos de Rubén Ortiz y Giuliana Gaona de hormigas perezosas y haraganas, por favor, déjanos tus palabras en los comentarios (✍🏼), ayúdanos asignando una calificación a esta entrada (⭐) y compártela con algunos niños y niñas usando los botones de las redes sociales que se encuentran a continuación (🙏🏼). ¡Gracias!

¡Clic para calificar esta entrada!
[Total: 2 Promedio: 4.5]

Por favor, ¡Comparte!