El gorrión que perdió el buen humor


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El gorrión que perdió el buen humor

En vuelo bajito venía un gorrión, dijo a sus amigos con preocupación: He perdido el buen humor ¿pueden hacerme un favor? Necesito encontrarlo ¿me ayudan, pues, a buscarlo?

Sus amigos, sin pensarlo, decidieron encontrarlo. El mono se trepó a un árbol, pero allí no se encontraba, y la serpiente reptó, pero nada encontró. El caracol lentamente se desplazó por el pasto, y el canguro lo buscó practicando su gran salto.

Un caballito trotó y a un sapo le pidió ayuda y éste a los saltitos lo buscó en la laguna. Mariposas y abejas volaban muy presurosas y con paso firme y lento, las ayudaba una osa. Los peces también buscaban, nadando con mucho esmero, y un topo los ayudaba metiéndose en un agujero.

La liebre veloz corría y el buen humor no aparecía, y el gusano se arrastraba, pero no encontraba nada ¿Se habrá ido para siempre?, preguntaba la serpiente. ¡Ay, qué gorrión ignorante!, dijo fuerte el elefante.

¡No busquen más por favor, sé dónde está el buen humor! Al elefante miraron y atentos lo escucharon. Piensa bien mi buen gorrión ¿no estará en tu corazón? Y el pajarito entendió que se había equivocado, el humor recuperó y este cuento ha terminado.

Fin

 

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El gorrión que perdió el buen humor. Lecturas para niños de primaria. Historias para aprender. Literatura infantil y juvenil, cuentos que no pasan de moda.

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