Soñar 😍 En su rostro se dibujaba una sonrisa que no desaparecía, una expresión de extraña felicidad.

Por Francisco Javier Arias Burgos. Cuentos de amor infantil.

Soñar… porque «soñar no cuesta nada» dice un hermoso tema musical de Kevin Johansen, un reconocido cantautor argentino. Y es que Daniel, el protagonista de la historia de Fancisco Javier Arias Burgos, estaba dispuesto a cumplir su más ansiado sueño… soñando, valga esta hermosa redundancia. Es un cuento corto de amor infantil recomendado para todas las edades. Pero, ¿cuál era el sueño de Daniel? Descubrámoslo juntos.

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Soñar

Como premio por ser el mejor estudiante de su clase, Daniel recibió una beca para estudiar en uno de los mejores colegios de la ciudad. Extrañaría, sin duda, a sus profesores y a los amigos con los que había estudiado estos cinco años de primaria, pero era una oportunidad que no podría despreciar. Siempre tuvo en mente ser el mejor en todo lo que emprendía, y este reto no iba a amilanarlo.

Pasó las vacaciones en la casa de sus abuelos, como todos los años, pero esta vez se sentía ansioso, lleno de preguntas que nunca antes se le habían ocurrido. El nuevo colegio era muy distinto a esa humilde escuela que no vería más. Era un colegio de gente rica, y Daniel no sabía cómo tratar con personas diferentes a las de su humilde origen. ¿Se burlarían de su color moreno, de su sencillez? ¿Le pedirían que los invitara a su pobre casa y le preguntarían por la profesión de sus padres?

Era un soñador, pero Daniel jamás mentía. No tenía necesidad de hacerlo, puesto que sus amigos eran tan pobres como él. Tampoco alardeaba de sus logros académicos, esos que le premiaron con la beca, ni de sus excelentes cualidades de futbolista, que tomaba con toda la naturalidad de un niño de doce años. Para él eran cosas normales. Soñaba, eso sí, con ser un médico destacado y con darles a sus padres y hermanos una vida digna. Soñaba con tener una bonita esposa y una bella familia, viajar, conocer el mundo.

Hasta que llegó el primer día de clases en ese nuevo colegio: aulas amplias, aseadas, profesores elegantes, comodidades por doquiera que mirara. ¡Cuán distinto a esa escuelita oficial de la que venía! Y lo nuevo para él: las niñas. Este era un colegio mixto. La coeducación era algo desconocido para Daniel y le planteaba un reto difícil, muy difícil.

Su primer mes en el Colegio de la Sagrada Familia, como se llamaba, no fue tan tormentoso como temía. Al fin y al cabo, estaba con niños de su misma edad, con los mismos gustos y con iguales expectativas de vida. Daniel los oía hablar sin comentar nada, no les preguntaba por sus familias ni por su vida personal. Marcaba goles como loco en los partidos que jugaba con ellos, reía cuando les oía un buen chiste, cumplía a cabalidad con sus tareas y era un buen estudiante. Pero no tenía amigos entre ellos. Se sentía como un alumno más.

Y se enamoró. Pero no del colegio ni de su cancha de fútbol, ni de su biblioteca: se enamoró de Carla, una niña de su misma edad, rubia, un poco más alta que él, con una voz y unos modales dulces, amigable como ninguna. No sabe si se enamoró de ella porque era la única del grupo que lo saludaba con una sonrisa o porque en verdad era muy bonita. Las demás niñas del grupo lo evitaban, pero Carla se le acercaba en los descansos y charlaba con él. ¡Cómo desearía darle un abrazo! O que Carla lo abrazara, que le diera algo de cariño.

Y una noche Daniel soñó. Soñó que era el médico que siempre había querido ser, que había formado una bella familia con Carla, que viajaba por todo el mundo, que era feliz.

Mas no fue esa sola noche. Daniel no despertó a la hora acostumbrada la mañana siguiente, ni la otra, ni las que vinieron. Sus padres, asustados, llamaron a un doctor de la EPS a la que estaban afiliados. Ninguno supo explicarles qué pasaba. Lo llevaron de urgencia al hospital, lo internaron en una UCI, le hicieron mil exámenes. Pero Daniel no despertaba. En su rostro se dibujaba una sonrisa que no desaparecía, una expresión de extraña felicidad.

Soñar - Cuento de amor infantil

La noticia de la rara situación de Daniel llegó a los oídos de sus profesores, que le habían cogido mucho cariño por su calidad académica y personal, y de sus compañeros, que habían aprendido a apreciarlo y a quererlo, aunque no se lo dijeran.

Daniel seguía soñando. Y sonriendo en su sueño, del que no quería despertar. ¿Quién querría abandonar el paraíso en el que él se encontraba? Pero la idea de morir no estaba en sus planes. Solo una cosa lo sacaría de su estado, y él la esperaba con paciencia. La esperaría todo el tiempo del mundo, hasta la eternidad.

No tendría que ser un beso, como en el cuento de la bella durmiente, ni una pócima milagrosa. Bastó el abrazo fraternal y amistoso de Carla para que Daniel, sin que desapareciera la apacible sonrisa de su rostro, despertara feliz y seguro de que sus sueños se habían hecho realidad.

Fin.

Soñar es un cuento del escritor Francisco Javier Arias Burgos © Todos los derechos reservados.

Video de «Anoche soñé contigo» de Kevin Johansen

Como hicimos mención en la presentación del cuento al tema de Kevin Johansen, aquí el video oficial del tema «Anoche soñé contigo».

Sobre Francisco Javier Arias Burgos

Francisco Javier Arias Burgos - Escritor

Francisco Javier Arias Burgos nació el 18 de junio de 1948 y vive en Medellín, cerca al parque del barrio Robledo, comuna siete. Es educador jubilado desde 2013 y le atrae escribir relatos sobre diversos temas.

“Desde que aprendí a leer me enamoré de la compañía de los libros. Me dediqué a escribir después de pensarlo mucho, por el respeto y admiración que les tengo a los escritores y al idioma. Las historias infantiles que he escrito son inspiradas por mi sobrina nieta Raquel, una estrella que espero nos alumbre por muchos años, aunque yo no alcance a verla por mucho tiempo más”.

Francisco ha participado en algunos concursos: “Echame un cuento”, del periódico Q’hubo, Medellín en 100 palabras, Alcaldía de Itagüí, EPM. Ha obtenido dos menciones de honor y un tercer puesto, “pero no ha sido mi culpa, ya que solo busco participar por el gusto de hacerlo”.

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