Un rayito de sol


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Un rayito de sol. Mayda Alejandra Villalta, escritora cubana-americana. Cuento inspirado en la pintura de Emma Díaz. Cuento perteneciente al blog Con un Poco de Ti (Artistas Unidos contra la Leucemia)

Nany, como amorosamente la llaman sus padres, es una niña alegre, simpática y solidaria.

Una tarde al regresar de la escuela se encontró con la triste noticia que su papá, se había marchado de la casa, ella nunca se dio cuenta que la relación de ellos se deterioraba día a día, siempre evitaron peleas delante de la niña.

-¿Y papá?

-Tu papi, se fue de la casa; pero te aseguro que será por un corto período de tiempo; no llores Nany, y ambas se estrecharon en un sollozo, una, por la pérdida del esposo, la otra porque el trono estaba vacío, (su papá, era el Rey).

Al día siguiente, como de costumbre, Nany llegó a la escuela, solo que esta vez; la niña simpática, alegre y solidaria había desaparecido. Se mantenía callada, no participaba en la clase, no jugaba en el patio de la escuela con su mejor amiguita, no compartía con ella su merienda y la maestra, por su parte, observaba la actitud negativa de la nena.

-¿Qué te sucede Nany, por qué no juegas?

-Nada, no tengo nada. (Pero ésta, inconforme con la respuesta, llamó a la madre de su alumna, y le contó lo sucedido:

-Es que estamos pasando por un momento familiar muy triste para ambas.

-Comprendo, contestó la maestra con un tono de preocupación.

-¿Qué sucede? ¿Por qué tanto alboroto?

-¡Maestra, Nany tiene una perreta!

-¿Perreta?

-Sí, no para de llorar y está rígida. Corrieron todos hasta la niña, la levantaron del suelo, la llevaron para la oficina, le dieron agua, trataron, con palabras, que ella comprendiera, calmarla, además de informarle lo sucedido a la madre.

En la casa, ésta habló con la niña pero… ¡cuán grande fue su asombro, al escuchar la respuesta de su hija!

-No, mamá, yo no hice nada.

Sin que Nany la escuchara llamó al padre de la chica y le platicó lo sucedido y entre ambos, decidieron llevarla al psicólogo. Cuando le informaron a la pequeña, que la próxima semana iría al médico; fue peor, porque nunca, había sido enfermiza.

-Buenos días maestra, quisiera que me ayudara, porque Nany no quiere ir al doctor, dice que no tiene catarro.

-Hablaré con ella, aunque como pedagoga, le confieso que está muy rebelde.

-Gracias, se lo agradeceré siempre.

-¿Cómo estás Nany?

– Bien.

– Me dijo mamá que la próxima semana conocerás a un médico (que no es el del catarro).Nany, Nany… pero ésta salió del aula corriendo, pero al llegar al patio donde suelen todos reunirse en determinado horario del día se desmayó.

-¡Ay Dios mío! ¿Qué tiene esta criatura? (y sin pensarlo dos veces, llamó a la ambulancia).

-¿Qué tiene mi hija doctor?

– Señora, es muy difícil dar un diagnóstico, sin antes practicarle varios exámenes, pero…sí, le adelanto, que no se trata de una perreta.

Pasaron cinco interminables días, cuando los padres de Nany recibieron la catastrófica noticia que la niña padecía de leucemia linfoblástica ó sea cáncer de la sangre. Se miraron sin dar crédito a lo que escuchaban y como antes, se fundieron en un abrazo, que desde ese día, los unió para siempre. –

Estoy desesperada ¿Cómo le decimos que está enferma?

– Yo no sé, solo Dios nos mostrará el camino.

Fue una etapa muy dolorosa para Nany, por el tratamiento, la caída del pelo, pedía explicación, pero sus padres siempre le daban la misma respuesta:»para que te cures y vuelvas a la escuela a jugar con tus amiguitos, tienes que perder algo ¡»el pelo»!, pero te ves hermosa, cuando te crezca ya estarás bien; el pelo te saldrá más fuerte y brillante, como un rayito de sol.

Gracias a la ayuda de Instituciones de la salud, la niña se recuperó y volvió a ser la de siempre, alegre, simpática y solidaria. Sus padres, unidos nuevamente, porque la fuerza del amor rompió todos los obstáculos y Nany se ha convertido para muchos, EN UN ANGEL DE ESPERANZA.

Fin

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