La frialdad de su mirada cada vez me intimidaba más, esos ojos verdes que examinaban como queriendo llegar hasta lo más hondo de mi ser y saber todos mis miedos y secretos.

Aquellas manos pálidas y frías, que al tocarme estremecían hasta lo más profundo de mis entrañas, todas las noches se deslizaban por todo mi pecho y me hacían perder la cabeza y la cordura, sus labios de color carmesí encendido eran la chispa que avivaba mi cuerpo y me desinhibía de cualquier miedo o duda.

Cada día ella me enredaba en sus redes de perdición y mentiras que me llenaban de gloria y supremacía, pero solo eran embustes crueles a mi persona. Por más que quiera salir y dejarla algo me obligaba a estar con ella y serle complaciente en todo lo que me pidiera.

Ella, aquella mujer, que con el aroma de su cuerpo me había cautivado, me robó todo lo que un día fui, me dejó sumido en un mar de maldición, desdicha y pasión.

Hoy regresó al pueblo en busca de otra víctima que como yo caiga en sus letales encantos. Pero no puedo permitir que otro hombre la haga suya pues ella es mía aunque la odie y la desprecie ella me pertenece, tiene que regresar a mí pero esta vez va a ser diferente, no le va a funcionar.

Ya no volverá a enredarme con sus besos de cianuro pues solo la voy a dejar ser mi amante y mi mujer de noche y al amanecer cuando el sol empiece atar el cielo mi desprecio y mi rencor hacia ella brotara otra vez.

Fin

Maldita Pasión es uno de los cuentos de amor para adultos del escritor Andrés Hernández sugerido para adultos.

¡Clic para calificar esta entrada!
[Total: 0 Promedio: 0]

Por favor, ¡Comparte!

0Shares


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *