Huida


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Huida. Dolores Espinosa, escritora española. Ilustraciones de Fernanda Forgia. Cuento sobre la violencia de género en el Día Internacional de la Mujer.

Déjalo, le decían. Abandónalo antes de que sea tarde. Escapa ahora que aún puedes. Pero ella, medio llorosa, medio risueña, medio encogida, medio orgullosa, decía que no, que ella no tenía que escapar de nada.

Que sí, que él era muy bruto a veces, pero tienes que ver cómo se arrepiente luego, cómo llora, cómo me pide perdón. Él me ama, en serio, sin mí estaría perdido como un cachorrillo.

Intenta controlarse, decía, mi amor hará que cambie. Ya lo verás, lo veréis todos. Déjalo ya, le apremiaban. Abandónalo. Denúncialo antes de que sea tarde.

Hazlo o lo haré yo, le suplicaban. Pero ella, asustada, abrazada a sí misma, decía que no, que ahora no. Que escaparía pero no ahora, más adelante, quizás; pero ahora no, no, él la mataría, se llevaría a los niños, nadie iba a creerla a ella.

Él es importante, él es simpático, él es amable con todo el mundo. ¿No lo entiendes? Él es y yo, sencillamente, no soy. Prometía denunciar, lo haría, sí, pero no ahora, ahora no, dentro de un tiempo.

Quizás se calme un poco, quizás se canse, quizás…

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Debo dejarlo, se dijo. Ahora. Debo escapar. ya. Debo abandonarlo o será demasiado tarde. No, no será, ya es demasiado tarde. Debo huir.

Debo huir. Eso era lo único que podía pensar mientras los golpes caían sobre ella. Debo huir, debo huir. Por encima del dolor. Por encima del miedo.

Debo huir. Debo huir. No sabía dónde pero huir. Huir. Huir. Huir…

Y corrió. Y corrió. Y encontró una puerta. Y la atravesó. Y la cerró tras ella. Dejó de oír sus gritos, sus insultos, sus maldiciones. Dejó de sentir sus golpes, sus desprecios, su ira.

Dejó de sentir miedo. Dejó de estar triste. Por vez primera en años se sintió en paz. Los médicos no saben cuando saldrá de su estado de estupor.

Si pudieran preguntarle a ella y si ella pudiera responder, sabrían que a ella no le importa estar donde está.

Y es que hacía muchos años que no se sentía tan a salvo.

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Fin

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