Entre los brazos del viento


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Por Gisela de la Torre. Cuentos infantiles cortos

El cuento Entre los brazos del viento es una fantástica historia sobre el viento y las mariposas de Gisela de la Torre.

Entre los brazos del viento

Entre los brazos del viento

Entre los brazos del viento fue traída ese día, y no por casualidad, una mariposa a un jardín marchito, ¡si lloviera! Dijo con angustia, luego miró al firmamento desprovisto de nubes y pensó en lo que le había dicho su mamá de que nunca podría llover si no había nubes.

—No finjas, solo sientes que no puedes libar de sus flores.

— ¿Quién me habla? Sí siento tristeza porque no me gusta verlo así. Puedo ir a otros lugares en que abundan las flores. Aquí me encanta venir para deleitarme con su aroma.

— ¡Mientes! Te he visto libar de sus azucenas —dijo la voz.

—Aquí jamás hubo azucenas —y gimió al ver sin lozanía el jardín.

—Esas son lágrimas de mentirosa —oyó decir.

—Déjate ver, me tienes harta con tus insultos.

—Morirías de envidia si me vieras, soy más linda que tú.

Airada la mariposa comenzó a volar de un sitio a otro en el jardín sin darse cuenta de lo que sucedía a su alrededor. Mientras tanto, la voz seguía diciéndole injurias.

De mucho revolotear, cayó desmayada encima de una flor, su perfume poco a poco la fue reanimando y cuando pudo abrir los ojos vio al más hermoso jardín que pudiera haberse imaginado. Con asombro, se fijó que estaba arriba de una azucena.

—¿No libarás de ella? ¡Estás hambrienta! ¡Derrochaste mucha energía! Hazlo, tienes que alimentarte —dijo con dulce entonación la voz.

—Cambiaste de acento ¡Tú si eres una embustera! ¿Qué pretendes ahora?

—Ser tu amiga. Tenía que hacerte enojar pues solo si una mariposa enfadada, batía sus alas por encima del jardín conseguiría que este volviera a tener su belleza.

Sorprendida preguntó quién le hablaba y vio a una mariposa idéntica a ella que le dijo:

—Soy como tu hermana gemela y aunque yo fuera más linda que tú no sentirías envidia, ahora paladearemos el néctar de la azucena, pues nos dará mucho vigor y nos permitirá volar a jardines lejanos que están marchitos. El hada de las flores me trajo aquí y me hizo invisible por un tiempo.

— ¿Me harás enfadar otra vez para que revolotee encima de ellos?

—No. En adelante, lo harás junto conmigo por voluntad propia.

Y después de libar de la azucena, las dos mariposas se marcharon para ir a darle vida a esos jardines.

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Fin.

Entre los brazos del viento es un cuento corto sobre mariposas enviado por Gisela de la Torre a EnCuentos.

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